miércoles, 27 de octubre de 2010

MURIÓ UN LUCHADOR DE LA PATRIA GRANDE

En este momento, donde se hace la encuesta de cuántos somos en la Argentina, habrá uno menos, un importante hombre que desde el 2003 comenzó la recuperación de nuestro país, entregado por todas y cada una de las administradores que lo precedieron. Fue, Kirchner, el que hizo real la recuperación de los derechos humanos en tanto avanzar hacia los juicios a los represores por lesa humanidad así como el apoyo irrestricto a esas madres y abuelas a cuyos descendientes atraparon, raptaron y entregaron a otros sucios personajes de nuestra historia. Fue el hombre que hizo posible la paz entre Colombia y Venezuela, como Secretario General de la UNASUR y durante su gestión como Presidente de la República, recuperó la economía del país, recuperó el dinero de las estafadoras jubilaciones privadas, recuperó líneas ferroviarias pero lo más importante entre las muchas cosas que concretó, fue recuperar la militancia del pueblo marginado y vilipendiado por los entregadores de la Patria. Desde Albatros Prensa Comodoro sabemos que muchos de los que aparecen hoy en pantallas y radios diciendo cuánto lo sienten, son herederos de esos hijos de puta que pintaron "Viva el cáncer" en las paredes de 1952. Pero... Cristina Fernández de Kirchner no es Isabel Martínez. Que esto lo tengan en claro los coludidos camperos y gauchócratas, los seudo industriales que se juntan en la UIA y el jefe virtual de todos ellos, el cómplice de la dictadura cívico-militar de 1976, Héctor Magnetto. Cristina es la fuerza y la esperanza cierta y concreta de no volver a entregarle el país a los gusanos del FMI ni caer en el hincamiento habitual que han tenido los antecesores en la cosa pública hasta 2003. Con Cristina está el pueblo y no las corporaciones. Y el pueblo de 2010 no es el mismo de 1989, ni el de 1999... ni menos, el de 1976. Que lo tengan presente quienes pretendan aprovechar la coyuntura lamentable y dolorosa de la muerte de Néstor Kirchner, porque esta vez no les va a salir bien.
Roberto Otero

martes, 12 de octubre de 2010

ARCHIVO:

¿TODAVÍA DUDAN?

R. Otero
La "oligarquía maléfica" a la que se refería, con justa definición, José Luis Torres, sigue siendo tan oligarquía y tan maléfica como cuando el escritor definía a "Los Perduelis" en algunas maneras de vender la Patria.

Mezclada ahora con la troupe farandulera que les introdujo otro gran traidor a la patria como la comadreja riojana, siguen apuntando para afuera en cuanto intereses y expectativas económicas y sociales. En la Argentina tienen las fuentes de "nutrición" y las posibilidades de hacer arreglos con multinacionales que pagan en dólares o, mejor aún, en euros. Con idéntica mentalidad que la puesta en acto con los británicos y las carnes argentinas -aclaremos: de la provincia de Buenos Aires porque las del resto del país no existía para ellos-, esta gente tan chic y medida, de buenos perfumes y caras rellenas de buena alimentación, nunca pudo aceptar el acceso de Perón al poder en 1946, así como que fueron los impulsores del golpe interno en 1955, cuando Lonardi dijo aquello de "Ni vencedores ni vencidos" con un ministro del Interior (Goyeneche) que era "nacionalista", cuestión que al conservadurismo no le cae nada bien, a pesar de que se pavoneen con rastras de plata y monedas de oro, facones de funda labrada y taleros de cuero quemado...

Como aquel vividor que llegaba a las jineteadas que él mismo organizaba, montado en una coupé Mercedes pero disfrazado de gaucho. Claro, se trataba de San Antonio de Areco y no iba a hacer quedar mal a "don" Ricardo Güiraldes y otros que frecuentaban el boliche de López.

Pues esta gente es a la que le importa tres pepinos lo que pueda sucederle al país y, más que nada, a sus habitantes que, a la sazón, son ciudadanos de la República (como ellos mismos lo son, claro). Dejar sin alimentos a la población no es grave para ellos porque, al fin de cuentas, así como tratan a sus peones y puesteros, así piensan respecto del resto de los "cabecitas negras". Si no sirven si no es para trabajar a lo animal y después, con una hogaza, una vela y un camastro basta y sobra. Como otra señora de alta alcurnia y baja cama dijo cuando el administrador de sus estancias le planteó la necesidad de llegar con el tendido de energía eléctrica a los puestos de sus más de 10 mil hectáreas en la "media luna fértil" de la Argentina. Dijo esta señora: "Pero... ¿para qué si tienen faroles?"

Fueron -y ahora no sabemos a quién- los que, como bien lo investiga y describe Potash, ordenaron golpes y "revoluciones", cuando la línea económica del gobierno democrático de turno no convenía a sus particulares y sectoriales intereses -de sector y de clase-. Apoyaron esos golpes de Estado y aún a la dictadura asesina de 1976 porque, al fin de cuentas, "les gendarmes sont a nous". Ahora están en una jugada de máxima: voltear a Cristina de la Presidencia ya que, si vamos al caso, el señor Cobos proviene de Mendoza y no es peronista, lo cual ya es garantía para esta gente. Incluso podría llegar a ser ganso pero nunca se sabe si lo fue y se cambió después al radicalismo o qué.

Con la misma mentalidad de los cerebros con gorra que mandaron a secuestrar, torturar, desaparecer y arrojar seres humanos vivos desde aviones siniestros, ahora les importa nada que no se distribuyan alimentos ni nada.

Total, ellos tienen resto. Y si no, cruzan el charco y toman alguna copita en el Cafe de la Paix o en La Fragata por la Gorlero. Es fácil.

Así como se vendieron, subyugados como los de 1805 en la logia Independencia que regenteaba Ramos Mejía y abogaba por las fuerzas británicas como los salvadores de la Patria (Silvina Bullrrich), no tienen problema alguno en destruir la superficie fértil para el trigo y el maíz -determinantes de nuestras exportaciones tradicionales-, talar bosques y destruir el ecosistema para sembrar la maldita soja que se exporta en un 95% y cuyo precio lo maneja y regula Estados Unidos de Norteamérica...

Hedonistas por tradición y herencia, les resulta imposible pensar siquiera que haya que aportar algo más cuando las ganancias son extraordinarias. Tienen el concepto tergiversado de la propiedad privada al que le suman el ius abutendi como si esto no fuera delito en nuestra República.

Son sediciosos, sin duda. Pero nadie le pone el cascabel a tantos gatos sueltos. Y sale por las pantallas de la caja boba una señora que nos recuerda al Chino Balbín del '76. Con voz dramática y tono sentencioso, se autoerige en señaladora y "reserva moral" de la Nación. Es lógico que así piense la señora de los crucifijos y cuadros de vírgenes en su casa: ella también fue parte de aquel proceso de reorganización nacional que pretendió borrar -y casi lo logró- a toda una generación de librepensadores y libertarios. Fue nada menos que jueza de esa dictadura asesina. Y es la que ahora pretende señalar lo que se debe y no debe hacerse.

Posiblemente se esté gestando esa guerra civil que se evitó en 1955. Tal vez esa gente suponga contar con los esbirros de siempre. Pero más aún: es muy probable que cuenten con el Alto Mando Sur de las fuerzas yanquis. Porque ¿Usted duda de que estos últimos no estén fogoneando? Chávez, Mercosur, Banco Alba, Telesur... Es mucho ¿no? Para colmo de males, un indiecito como Evo Morales nacionaliza el petróleo... ¿Quién le armó el referendum de Santa Cruz de la Sierra?

Esta no es una pulseada entre el Gobierno y "el campo" sino entre el pueblo y los oligarcas. Por supuesto que estos últimos cuentan, como siempre, con una buena cantidad de subsumidos, cipayos vernáculos de poca monta pero que hacen número. A los que les darán migajas para conformar el presente con la promesa del pan entero que nunca llegará...

Y hay una buena cantidad de imbéciles contumaces que hacen circular correos electrónicos llamando a la "rebelión". Así como los tanguito del teclado, que pintan el cuadro campestre como poblado por gente buena de manos callosas y corazón generoso. Pero no son estos los que fogonean la sedición.

Estos, apenas cubren sus necesidades y, como es sabido, el estómago tira más que la emoción y si se levantan contra los que los tienen agarrados de los... pelos, tal vez dejen de comer. Entonces, hacen número. ¿Diálogo? ¿Cuál? ¿Cómo se puede dialogar cuando una de las partes plantea que "hablamos pero si no se hace lo que queremos, seguimos en paro"?

Claro está que los medios de comunicación masivos, como gracias a la comadreja riojana, fueron entregados a cadenas "multimedia" que, en la mayoría de los casos, dependen de empresas que no tienen nada que ver con la prensa pero que sí tienen intereses económicos en nuestra trasegada Argentina, manejan la información, deciden qué va y qué no va, y ponen letra a las caras de piedra que aparecen en los noticieros así como en los títulos de diarios nacionales. Así, entonces, el ciudadano de a pie no tiene escapatoria: o escucha radio o lee diarios o mira televisión y en todos esos medios se encuentra con la inseguridad y el reclamo del campo y la sordera del Gobierno y tantos otros lugares comunes que taladran la memoria virtual de los receptores de tales mensajes. Una mentira repetida muchas pero muchas veces, termina por convertirse en creíble. Más aún si por la falacia de autoridad, esa mentira se escucha por la radio primero, se ve en la televisión más tarde, y se lee en los matutinos al día siguiente...

Esa gente a la que nos referimos, fue la que siempre impulso todo tipo de bloqueos y entorpecimientos al desarrollo industrial de la Argentina. Perón respetaba el campo como tal. El mismo se crió en el campo. Pero su visión iba más allá de las huellas gredosas de la zona de Camarones, en el Chubut. Pensaba -y lo realizó- en una Argentina industrial. Así nació IME, los rastrogeros, la estanciera, el Pulqui I y II, y un largo, larguísimo etcétera. Y esto, todo esto, no convenía al gran país del norte, como lo denominaba otro gran traidor que defendió el presunto derecho chileno a la Patagonia Argentina.

Como no convenía a la santa iglesia, porque Perón era "el diablo" y tenía entre sus ministros a "un masón"... Entonces la "clase bienpensante" se unió a la clerecía -o más bien ésta ofreció, como siempre, sus servicios- y con el visto bueno de yanquilandia (que se sacaba de encima a un líder suramericano tanto o más peligroso, para esa visión, como lo es actualmente Hugo Chávez), impulsaron varios golpes de Estado. Incluyendo el de junio de 1955 donde la Marina no tuvo empacho alguno en descargar bombas en la Plaza de Mayo para matar "esos negros de mierda", entre los que había escolares...

Dicen los que saben, que la historia, como ciencia, es algo así como el libro de las premoniciones. Sería interesante, entonces, que no desoyéramos esa consigna, aunque para trastocarla: escribamos nuestra propia historia, de una vez y para siempre. Y si quedamos con los huesos blanqueándose al sol, pues ya no importara más nada... Si no, veremos la conformación de la Patria Grande...

Publicado el lunes 16 de junio de 2008

Redistribuido por

http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2008-June/064297.html


Juan María Escobar

 

 

DE QUÉ TE DISFRAZARÁS...

Los sempiternos piratas ingleses y sus beneficiados representantes en Chubut



Das Neves lo hizo, habrá que escribir cuando la historia rememore el convenio con los ingleses que él firmó...

Hasta que la comadreja riojana firmó el ominoso "Tratado de Madrid" por el que se entregaba todo lo posible, la larga batalla de Malvinas no había concluido realmente. Como no concluyó, en los hechos. Pero a partir de aquella rendición infame que el subordinado al Consenso de Washington firmó con una sonrisa y bajo la supervisión de la rémora de la dictadura asesina de 1976 (Domingo Cavallo), la destrucción de la Argentina en cuanto sus potencialidades económicas y sociales fue permanente y honda. Gracias, también, a una gran cantidad de lameanus que rodearon al fantoche riojano, excelso e infame traidor a la Patria de acuerdo a nuestra Constitución Nacional. Pasaron los años y llegó otra infamia: la Ley Corta que dio a los capangas provinciales la disposición de los recursos naturales renovables y no-renovables.

La ley apuntaba al petróleo más que a cualquier otra potencialidad productiva. El caso de Pan American Energy LLC, representante directa de la British Petroleum, fue el que la historia marcará como una de las tantas hincadas que tuvieron quienes, todavía al día de hoy, suponen ser otra cosa que no sea viles entregadores de recursos genuinos del pueblo chubutense.

¿Qué podrán decir ahora los Das Neves y sus boys ante la nueva muestra de desprecio y de apriete de los piratas ingleses en Malvinas?¿Con qué cara podrían levantar el regordete índice y señalar a los usurpadores si, por atrás, cubren de loas y protección a la entrega petrolera justamente a esos mismos delincuentes internacionales?

Vamos a ver con cuál baila el quilmeño patagonizado.

sábado, 9 de octubre de 2010

EN EL FONDO LA BASURA

Si no se quiere, no entran.





Cualquier justificación que los infames sometedores del FMI pretendan para hacerse de un lugar en el ministerio de Economía de la Nación con objeto de "auditar las cuentas", no es válida. De ninguna forma, manera ni concepto. No es válida. ¿Que la Argentina es "socia" del FMI? Muy bien: ipso pucho nos desasociamos. Sin dramas. ¿Que la Argentina por integrar el G20 debe aceptar el ingreso de esos cuervos a sus cuentas estatales? Primero que no es así, no hay cláusula obligatoria y por ende, tampoco hay cláusula punitoria por incumplimiento. ¿Que el G77...?¿Que la mar en coche? No jodan. Si la Argentina no terminó como Grecia ni se sometió como España ni sufrió la vergüenza de Francia (ni otras referencias más que la cortamos para no cansar), no fue por obra del FMI sino justamente por hacer todo lo contrario a lo que esos subordinados del think tank del Nuevo Orden Mundial sugirieron, impusieron, presionaron en los países mencionados. Si Suramérica logró lo que en 500 años no había podido hacer fue porque ahora no somos Argentina y el abismo sino que somos dos bloques: MERCOSUR y la UNASUR, lejos de las indicaciones del Consenso de Wahington y a la volublemente interesada Secretaría de Estado yanqui. Claro está que, como bien definía Hipólito Irigoyen, existe un grupo de favorecidos por el imperio en eclosión y que el líder radical del siglo XX definía: "No temo tanto a los de afuera que nos quieren comprar, como a los de adentro que nos quieren vender’". Ahora, nos preguntamos: ¿Es imposible zafar definitivamente de este cáncer promocionado como benefactor de las economías mundiales que es el ominoso FMI? No lo es.



Salir del FMI no requiere otra cosa que la voluntad política y las bolas necesarias para mantenerla, a pesar de los coludidos internos -similares hoy como los referidos por Irigoyen ayer-. ¿Usted cree que el capital sólo porque una organización nefasta como el FMI le sugiera no invertir, si las condiciones que puedan encontrar le son favorables, no lo va a hacer? Vamos... no seamos ingenuos.



Irnos del G20 si la condición para permanecer en ese grupo fuera abrirle la puerta al FMI ¿Considera que traería consecuencias nefastas para la Argentina? No nos haga reír. Lo que Argentina produce es preciado por el mundo. Y, por otra parte, ¿Qué pasa con ese mercado de 800 millones de personas que habitamos Suramérica?¿No consumen, no comen, no compran?



Y así podemos seguir. No existe ningún impedimento para que demos un golpe de timón y enfilemos la proa hacia nuestro territorio común bien bautizado como Patria Grande.



¿Por qué no se apunta a consolidar un Banco Suramericano de Intercambio y Desarrollo? El Banco Alba ya fue aprobado con pitos y matracas el día antes de dejar su presidencia Néstor Kirchner, con todos los presidentes suramericanos presentes. ¿Qué esperamos?



Dejarnos de joder con cuestiones de la periferia y meter la cuchilla en el hígado de esta concentración de voluntades políticas y económicas, aunque haya ideologías tan dispares en su interior como la de Chile -hoy- y Venezuela o incluso Argentina. El dinero no tiene bandera perola nuestra es Suramérica.



¿Sub Continente aislado? No seamos ingenuos. No hay ni existe tal aislamiento y no exactamente por la "aldea global" ni la "globalización" que fueron, en su momento, los caballitos de batalla de la invasión final que no resultó como querían sus promotores -CFI, ITII y sus filiales (traidoras) en cada país de nuestra Suramérica.



Para esto se requiere tener bolas. No de la Presidenta, que por una cuestión de género, nos hace sentir minusválidos con el peso específico de sus ovarios. Bolas nuestras, de cada uno de nosotros. A los empresarios que siempre vivieron -y pretenden seguir haciéndolo- de las prebendas obtenidas de los sucesivos Gobiernos que administraron el Estado Argentino -y así nos fue hasta 2001-, apretarles las ídem. Se puede tener la expectativa cierta de obtener ganancias, pero no se puede avalar la extorsión. Entonces, o te avenís o terminás en cana.



¿En cana? Sí. Tenemos un conjunto de leyes vigentes que pueden torcerle el brazo al más pintado de los fortachones industriales -es un eufemismo- y empresarios -es otro eufemismo-. Si se hubieran aplicado, no tendríamos a la representante británica Shell haciendo lo que quería a contrapelo del interés nacional. ¿Que no? El bienestar del pueblo es interés nacional. Otra cosa, es adherir a los captores de la esperanza.



Busque sus argumentos pero desde la raíz nacional que usted, seguramente, en algún pliegue de su conciencia, tiene. Y si no lo tiene, no pierda tiempo aquí, en la Argentina, viaje, váyase al país de sus amores, cualquiera sea éste. Ya sabemos que en casos como éste, son capaces de lavar copas en un fondín portuario de Marsella a laburar de operario en la Argentina. Pero bueno, así es la condición humana. Pero váyase, de verdad, con la mejor onda. No nos joda.


Una perlita



Recordemos la larga Batalla de Malvinas. La historia nos relata otra cuestión que la vendida de "la gesta". Pero indudablemente, fue una gesta de pelotas bien puestas por quienes realmente combatieron. Pero más allá del análisis respecto de que fue una gran operación de inteligencia montada entre Gran Bretaña y EEUU, observemos una cuestión.

Si con lo que se sembró desde 1946 en adelante, las fuerzas armadas que estuvieron en el campo de operaciones, le hicieron tanto daño a las fuerzas conjuntas invasoras... si les hundimos fragatas y transportes navales, les derribamos Sea Harrier desde tierra, si disparamos Exocet desde tierra -invento argentino-, si los corrimos a los temibles gurcas... Si hicimos todo eso con generales mayormente cagones, un borracho en la comandancia y gobiernos de mierda... ¿Qué supone usted que pensaron los invasores? Si estos tipos, con los gobiernos de mierda que tuvieron, bajo las condiciones de barbarie que supuso el terrorismo de Estado que desapareció personas, robó bebés, asesinó a sus madres, arrojó personas vivas desde aviones al océano y al río de la Plata... Si estos nos hicieron todo esto bajo tales condiciones ¿Qué podrían llegar a hacer si se organizaran como han querido desde siempre y lo hemos impedido eficazmente?

Entonces... tenían que destruirnos. Y así lo intentaron. No sólo con el FMI, sino con el Tratado de Madrid que firmó el gran traidor a la Patria de Carlos Menem. Así como los otros traidores a la Patria a los que el Informe Rattenbach, con su firma y sello, sugirió fusilar (oh, casualidad, entre los que el digno general que analizó las acciones en el TOAS estaba incluído Roberto Aleman y Martínez de Hoz. Notable, ¿verdad?).

Ahora, desde 2003, las cosas cambiaron, poco a poco, con dificultad, porque a los medrosos de siempre se sumaron los encubiertos de antes, además de los obvios de la historia contemporánea.

Pero pensemos este detalle de la Batalla de Malvinas. No es un dato menor. Como no lo fue que en el SAC europeo, un general de 5 estrellas, haciendo un simulacro en las computadoras de ese centro de la dominación mundial, estableció, sin error, que Argentina ganó la guerra. ¿Ficción? Busque los archivos del Centro Naval, año 1984 o por ahí... Después me cuenta.

R.O.