sábado, 24 de octubre de 2020

¿NO HAY MÁS VACUNAS?


La información que logramos a través de la Internet nos indica, advierte y actualiza sobre la existencia de varias vacunas contra el Sar-Cov2. Algunas de ellas, ya en proceso de distribución, como la de la Federación Rusa, Sputnik V. También, la generada en la República de Cuba, Soberanía 01. Si filtramos más, tenemos la que está generándose en el CONICET de Córdoba por el Doctor Luna, que es oral y no contiene metales pesados.

De modo que no es verdad lo que repiten algunos periodistas que reciben buenas pautas (dinero) y los funcionarios en general (coludidos, según lo vemos).

Cada uno de estos últimos repite, cuando la cámara enfoca o un micrófono se les acerca que, “hay que esperar la vacuna”. ¿Cuál vacuna esperan? O es que intentan, a como dé lugar, empujar agua para el molino del sospechoso señor Sigmar –reciclado, como muchos otros-.

¿Cuál es el negocio que persiguen? Porque si estuvieran ocupados y preocupados por la salud del pueblo, ya podrían pedir la vacuna rusa o cubana. Vacunas probadas, que no dispararon efectos colaterales –infame adjetivo, éste, porque en el mismo se incluyeron, e incluyen, los muertos asesinados por misiles y bombardeos a cargo de los “libertadores” yanquis-, y que ya está en plan de aplicación en países de nuestra Suramérica.

Si esta gente –nos referimos a funcionarios y periodistas cómplices- está inflando el globo de la supuesta vacuna de Oxford, que tiene evidencias negativas y se desconoce, al final, sus componentes, nos siguen engañando y usándonos, al pueblo, como esclavos sometidos que si no morimos por el virus laboratorista, terminaremos muertos por la vacuna de Oxford o, peor aún, discapacitados en nuestras facultades mentales para obrar por nuestros propios medios y para pensar libremente.

La economía es, sin duda, importante, pero si la política sanitaria es una bazofia, no habrá economía que valga. Salvo, para los que lleguen a barrer las calles y tierras de cadáveres que ellos mismos ayudaron a sumar.

Despertemos de una vez y para siempre y que no nos tomen, por enésima vez, por pelotudos.

Que la pasen bien.

Roberto Otero

miércoles, 21 de octubre de 2020

UN DEGOLLADO: LA DOBLE VARA DE LA INMUNDA HIPOCRESÍA MUNDIAL

 


Hoy, desde hace un par de días, el mundo está conmovido por el degüelle de un profesor, en un instituto francés, a manos de un fanático que, ante la exhibición de una caricatura de Mahoma, reaccionó mal y zas, le cortó la garganta.

¡Horror! ¡Socorro! ¡Hagamos algo! ¡Esto es una barbaridad! Y otras, muchas, expresiones al paso de personas sumadas a la indignación o acomodadamente a mano para hacerlo, sobre todo si había un micrófono y una cámara cercana. Como sea, la indignada protesta fue, casi, unánime, a cuya reacción tuvieron decisoriamente que ver los medios de prensa los cuales, aclaremos, también tienen y viven sus propios fanatismos.

Algo hay que hacer, dicen y repiten por ahí y más allá, pero ¿Qué? ¿Cómo?

Se nos ocurre que el tema sería empezar por las religiones y parando, decreciendo, frenando la característica que todas ellas tienen respecto de la fe ciega, el dogma y otras minucias deplorables que envuelven las mentes y trastornas los espíritus.

Modificar, también, el titulado de épocas en la historia de la humanidad, sacando de su lugar de letras de molde, lo de “Guerra Santa” y otras mierdas parecidas. Ninguna guerra es santa ni los que, eventualmente, puedan ganarla serán angelitos. Matar o ser muerto sólo y porque los valientes van a enfrentarse con otros valientes sólo y por qué a un grupo de panzones y degenerados les conviene que terminen con aquellos y estos piensan exactamente igual, va contra natura.

Cambiemos la cultura, en serio y no de boca en mítines partidarios.

Es, no difícil, muy difícil, casi imposible si el cambio lo encaramos, por más seriedad que imprimamos al movimiento, los que logramos sacudirnos la mochila de heces con la que nos cargaron durante la educación represiva y represora en la cual, impiadosamente, nos inyectaron los contenidos necesarios para denostar y hasta odiar al otro “que piensa distinto”. Siempre, por más que usemos el mejor desinfectante intelectual, quedarán muestras, bacterias fecales. Sabemos los daños que pueden lograr dichos minúsculos elementos vitales en el cuerpo humano, pero, mucho más, en su mente.

Si bien podremos aportar a dicho cambio, el real, el eficiente y efectivo lo será a partir de los jóvenes y los por nacer. Limpios de herencias agobiantes y partidismos desgastantes, podrán diseñar un mundo libre de este tipo de bazofias del pensamiento. También será muy difícil para ellos, porque los habrá más carismáticos y fuertes frente a otros no tan dotados en la comparación. Pero esta frase, me suena, también surge de esa otra cultura, angustiante, contra la que pretendemos la destrucción y cambio.

El mundo, a través de sus respectivos países, deberá condenar, sin eufemismos ni desplazamientos, la violencia, la sumisión, la tortura y las muertes por miles de millones. Empezando, en la actualidad, con esta guerra bacteriológica a la que nos someten los Gates, Soros, Rockefeller, Roschild y otras malezas destructivas.

Nosotros, ya mismo, podemos enfrentar las larvas venenosas de tales avances y destruir, sin hacer la vista gorda, las teorías racistas como las del nazismo y su sucedáneo, el sionismo. Para esto habrán de acusar y, desde la ONU y desde cada país, el genocidio progresivo del pueblo palestino a manos de los bien llamados asesinos sionistas cuyo jefe es el actual presidente de Israel.

En el mismo orden, todos aquellos movimientos, aparentemente políticos, de raíz separatista, discriminatorios, en base, mortales para “los de afuera” a tales.

Los autogolpes que resultan en la muerte de miles de humanos, como vimos, perplejos, el “ataque” a las torres de Nueva York; o invasiones “liberadoras” llevadas a cabo por el gendarme yanqui y sus variados y variables aliados.

Terminar con este tipo de aceptación y justificaciones traídas de los pelos, Acusar sin necesidad de tanta burocracia, las acciones que, desde el llano y desapercibidas, sumen al resultado final que será más muerte, más hambre y más desgracia, bajo la innoble justificación de “la democracia y la libertad”.

A no ser, pensamos ahora, que los nombrados más arriba, esos que se reúnen en Bildenberg, asuman como favorable la muerte de unos y de otros así se termina con la supuesta sobrepoblación y, de paso, ellos, los ideólogos y financistas de tales muertes al por mayor, no aparecen tan nítidamente responsables.

Entre otras cosas, cambiar al capitalismo. De esto mismo se trata. Será, entonces, el momento de destronar a los coronados de Bildenberg y a todos aquellos que fueron infectados por ese virus letal. Empezando por el destructor de países, propiciador de guerras, responsable de miles de miles de muertes en el mundo, un Jano moderno y pérfido como Joe Biden, el actual y nefasto candidato a la presidencia de los EE.UU., representante de la derecha más ultramontana, del CFR y del real deep state de ese país.

¿Me dicen que será lo mismo actuar así bajo la excusa de “cambiar”? Es posible, pero estamos seguros de que resultará mucho mejor.

Que la pasen bien.

Roberto Otero


La inocencia interrumpida Por Carolina Vásquez Araya



 

Las consecuencias de un embarazo temprano repercuten por el resto de la vida.

 

Los embarazos en niñas y adolescentes –de entre 9 y 18 años- cuyas cifras alarmantes se mantienen al alza en todos nuestros países, constituyen una de las más graves patologias sociales y la segunda causa de muerte en ese grupo etario. Dada la visión estrecha y patriarcal de quienes establecen la pertinencia de las políticas públicas, así como de sociedades cuyos marcos valóricos manifiestan una fuerte influencia de doctrinas religiosas, este sector de la población es uno de los más desatendidos y, por lo tanto, carente de palancas políticas para hacer valer sus derechos. Una de las principales causas de la vulnerabilidad en la cual se desarrolla la infancia es la preeminencia de la absoluta autoridad de los adultos en su entorno y, consecuentemente, la total indefensión de la niñez.

La inmensa mayoría de mujeres adultas –si no la totalidad- aun cuando muchas intenten negarlo, hemos sufrido el impacto de un sistema cuyas normas marginan a niñas y mujeres como si fuera una ley de la naturaleza. Los acosos y agresiones sexuales, tanto dentro del hogar como en el vecindario, en las calles o en la escuela, han sido una constante de abrumadora incidencia al punto de transformarse en una especie de maldición inevitable para esta mitad de la población. De tales agresiones, una de las más graves consecuencias son los embarazos en una etapa precoz del desarrollo.

 

Las instituciones encargadas de salvaguardar la seguridad de este importante segmento, sin embargo, han sido incapaces de protegerlas; ya sea por falta de políticas públicas o, simplemente, nulo interés por la integridad de un sector caracterizado por su escaso poder de incidencia política. Cautivas en un sistema que las castiga por su condición de niñas, las condena a embarazos, partos y maternidades para los cuales no están preparadas física ni psicológicamente, con riesgo de muerte y el desafío de afrontar una marginación familiar y social cuyo impacto les causará aislamiento, pobreza, pérdida de autoestima, patologías físicas y emocionales irreversibles y un sinnúmero de amenazas contra su normal desarrollo de vida.

 

A pesar del trabajo de algunas organizaciones preocupadas por hacer de este sensible tema un motivo de acción, resulta evidente la ausencia de mecanismos de protección para evitar los abusos y las consecuencias devastadoras de tales agresiones. Las sociedades aún son incapaces de captar las dimensiones de su responsabilidad en un problema de tal trascendencia y se hacen a un lado cuando se plantea la urgente necesidad de establecer parámetros legales –como el derecho al aborto y a la oportuna educación sexual y reproductiva- frente a esta terrible pandemia de embarazos tempranos, todos ellos resultado de violaciones.

 

Una niña no es un juguete sexual ni un objeto a disposición de los hombres de su entorno, pero miles de ellas terminan por perder su inocencia de golpe en una de las formas más crueles imaginables y sus victimarios –la mayoría de veces personas “de confianza”, como padres, hermanos, tíos, pastores y sacerdotes, maestros y vecinos- las transforman en sus esclavas sexuales bajo amenaza, sin la mínima posibilidad de defenderse. Es de preguntarse ¿en dónde están las instancias supuestas a protegerlas? ¿En dónde la justicia, los sistemas de educación y salud, en dónde sus familias? El drama persiste y las cifras aumentan a diario; las niñas desaparecen en redes de trata o sus cadáveres son desechados como basura en cualquier barranco, sin que a la sociedad eso le sea motivo suficiente para reaccionar.

 

Los derechos de la niñez continúan como tema pendiente.

elquintopatio@gmail.com

www.carolinavasquezaraya.com

viernes, 16 de octubre de 2020

LA CREDIBILIDAD TIRADA A LA BASURA

 


La consigna fue, sin lugar a ninguna duda, echar a Macri del Gobierno nacional sonde, por un voto y gran cantidad de “fuego amigo” además del trabajo de picar cerebros de Clarín como nave insignia de aquella campaña infame. Que, agregamos, la falsa de total falsedad de acusar a Aníbal Fernández de haber sido el capo de la efedrina. Acotamos: años después, en días pasados, quedó claro que él no era “La Morsa” y, agregando, con la aparición de un helicóptero ploteado como de la Policía Bonaerense, estaba estacionado en el galpón del denunciado como narcotraficante Zamora. Altamente sospechoso ¿Verdad?

Con aquella consigna que decimos, obediente a Cristina Fernández de Kirchner, que eligió a Alberto Fernández, fuimos a votar a las PASO y a las definitivas siempre con la boleta del Frente de Todos. Ilusionados, sin dudar, porque suponíamos que lo dicho por el dedístico presidente, habría de convertirse en realidad a través de leyes, DNU y medidas económicas a favor de los que nada o poco tenían.

El golpe en el bajo vientre

Pasó el 10 de diciembre. Pensamos que sería al día siguiente lo de poner en vigencia la Ley de Medios. No fue.

En el mismo día -11 de diciembre- también supusimos que comenzaría a investigarse la cuantiosa e ilegal deuda externa que había ingresado Macri y, tan rápido como llegaron los dólares, él y su banda, la giraron a sus cuevas fiscales y las empresas off-shore. No fue. Entonces entendimos que sería poco después, una vez que se ubicara en su lugar e ideología, el gabinete de cuasi desconocidos con los que llenó ministerios, secretarías y otros estamentos estaduales. Pasó el tiempo y, claramente, no fue lo de la investigación absolutamente necesaria. Afirmamos esto último porque pagar la deuda sería cuestión de los 44 millones de habitantes argentinos, lo cual presentaba (presenta) una erogación imposible.

Para colmo, aparece un joven sonriente que no se da cuenta de que los micrófonos están abiertos y expresa lo del basto “sarasa” poco antes de iniciar una conferencia sobre la marcha de la economía. Marcha absurda después de renegociar la cuantiosa e ilegal deuda externa macrista y su banda, acción por la cual, la legalizaban sin expresarlo taxativamente.

Cuando el entonces candidato, y hoy ocupando el sillón mayor de la Casa Rosada, nos decía, en campaña, que “entre los bancos y los jubilados elegía al os jubilados”, pues imprimió pesos para pagarles a los bancos cifras inimaginables para los de a pie; como contrapartida, a los jubilados los atrasó en sus haberes más del 20 por ciento. Justamente, él, el candidato de entonces y ocupante de la Rosada hoy, dijo, afirmó y lo repitió que no bien llegara a la presidencia, habría de aumentarle, automáticamente, el 20 por ciento a los haberes jubilatorios de los básicos. Bueno, realmente sarasa.

La elección de la representación argentina, el Canciller, al menos a nosotros nos da vergüenza. No sólo por el gusanístico papel del voto contra la República de Venezuela sino, y principalmente, porque fue uno de los mayores destructores de la actividad pesquera nacional. Sobre todo en el caladero patagónico, siguiendo los pasos del mayor destructor Carlos Menem.

Hay más por lo que podemos sentirnos con pesar por el voto dado a este inútil a quien, no bien lo designó Cristina para el cargo, publicamos la categoría –no retornable- de traidor. Como los pedófilos: no tiene cura.

Así fue que al mes 10 del año 2020 dio sobradas muestras de su carácter felón.

Ahora, en vísperas del 17 de octubre, fecha liminar en la historia de nuestro peronismo, nos encontramos ante la duda de ir o no ir. Faltar a la cita del 17/10 es como abrevar en la hiel de la traición ya que esa fecha es la de la Lealtad al General, es la fecha donde se inició la revolución encarada por Juan Perón.

Iremos, sin duda. Aunque falta la calle, el reunirnos y gritar, cantar la Marcha, reconocernos con otros compañeros, recordar a los que cayeron por las balas asesinas, la tortura o se ahogaron cayendo de aviones lúgubres.

Iremos con la convicción de ser peronistas, de no querer que un social-demócrata seguidor del macrismo y su infamia, ose poner un pie en la comandancia de nuestro partido.

No nos desafiliaremos. Somos peronistas y nuestro espacio, nuestro lugar es el peronismo. Lucharemos desde adentro, no arrojando piedras o vociferando palabras fuertes para destruir nuestra posición política y personal.

Pero lo que no soportamos más es a un tipo como el presidente, especie de ameba que se amolda a los bordes que encuentra en el camino. Ni a un responsable de economía que, por la manda –arreglo- del presidente, da por legal una deuda total, y absolutamente ilícita e ilegal.

“Trabajadores, únanse” fue la consigna de Perón, aquella noche en la plaza de Mayo cuando se fundaba, de hecho, nuestro peronismo. Pues bien, esa y no otra es la consigna.

El 17/10 a vivar a nuestro Líder y a la compañera Evita. Lo demás, cartón pintado.

Que estén bien.

Roberto Otero.

Nota: Este articulo lo publiqué en mi facebook, a las quince horas.

viernes, 9 de octubre de 2020

SILOGISMO DE LA DEPENDENCIA QUE DEVIENE GENOCIDIO

 La media sanción de diputados a una ley que obligaría a todos los habitantes de la Argentina a vacunarse contra el SarcV2 alias Covid19, habría que establecer, en esa misma ley, cuál sería la vacuna que cada ser humano habitante de nuestro país, podría elegir. O se trata de obligar a todos a recibir la sospechosa, fallida, y mal generada vacuna de “Oxford” y que, en nuestro país, sería “fabricada” por otro señor ultra sospechoso como Hugo Sigman. Si fuera ésta última la respuesta, entonces la calificación de “genocidio” comenzaría a adquirir certeza.

Por lo tanto, si los que levantaron su manito o apretaron el botón de voto positivo, teniendo en cuenta –como suponemos que los tendrían antes de la votación- de la buena cantidad de investigaciones locales sobre la generación de una vacuna oral –por el CONICET, sin la inclusión de metales pesados; o la vacuna Sputnik 5, o la vacuna Soberanía 1 –de la Federación Rusa y de Cuba, respectivamente-.

 

Entonces se nos plantea algo grave, según lo vemos.

 

Si los que votaron por esta ley de obligación de vacunarse; si conocían las demás vacunas existentes y ya distribuidas –Sputnik 5 a la República Bolivariana de Venezuela-; Si estudiaron, concienzudamente, el tema y las múltiples variantes de resultados positivos –recuperación y cura de infectados por SarcoV2-; Si pasaron por todo esto e igual votaron la ley de la obligatoriedad, es cuando se nos hace evidente el carácter cómplice con los gestores e impulsores de esta Plandemia.

Nos referimos a los representantes del estado profundo de EE.UU.: La fundación de Bill y Melinda Gates, George Soros, Johnson & Johnson, GABY, La corporación de Laboratorios y los demócratas políticos, que son el mayor representante de ese estado profundo que avanza hacia el Nuevo Orden Mundial y el genocidio de no menos de 3000 millones de habitantes del planeta.

 

Digamos BASTA

 

En defensa de nuestra ciudadanía y los derechos de la Constitución a la libertad individual y el manejo voluntario de nuestro propio cuerpo, debemos despreciar a toda esa gente que, cobrando excesivos ingresos mensuales por quedarse en su casa –al contrario de la hambruna y la pobreza crecientes-.

El desprecio se debe ejercer de todas las formas. El primero es el voto contra todos estos –todos- y que no vuelvan nunca más, ni colados en alguna lista. Los otros métodos son menos tranquilos, pero también posibles cuando el juego es mortal al pretender obligarnos a una eutanasia disfrazada.

 

Que estén bien.

Roberto Otero.

sábado, 3 de octubre de 2020

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL NECESITA 3000 MILLONES DE MUERTOS Y LA PLANDEMIA ES UNA APROXIMACIÓN A ESE GENOCIDIO.

     


A esta altura suponemos que la mayoría está al tanto de lo que quiere lograr el “club” Bildenberger, la Peopel Society Fundation y la Melinda y Bill Gates Fundation, así como Johnson y Johnson (su presidente participo y participa activamente) tanto como GABY y la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de EE.UU., tanto como una ristra de personajes de distinto nivel intelectual y material que conforman el cúmulo del Nuevo Orden Mundial. O sea, sus impulsores. Esto, el NOM, data de 1945 cuando se conforma la base de esa acción global centralizada en los grupos dirigidos por Davir Rockefeller. En 1921 se crea el Council on Foreing Relations (CFR), Consejo en relaciones internacionales. En Londres, Gran Bretaña, se conforma el Royal Institute of International Affairs, para trabajar, así, en estrecha colaboración-diríamos: complicidad, porque se trata de una asociación criminal-.

Justamente en Inglaterra, en el siglo XVIII, un ser despreciable como Thomas Malthus es quien aconsejaba la muerte natural inducida de pobres y marginales a fin de que, de esa manera, se liquidase el sobrante de una población mundial porque, decía, los pobres tienen muchos hijos y comen mucho y nos quedaremos sin comida para los que somos seres valiosos. A esto se sumó, un par de cientos de años más tarde, otro genocida escondido por la historia como Darwin y, más aquí, el total de los mencionados en el primer párrafo. Hubo, nos parece, una declaración más que explícita por parte de una mujer encumbrada que, por eso, no terminó presa en Francia, aunque fuera sentenciada a prisión por estafas reiteradas. Nos referimos a Christine Lagarde. Ella, en una reunión de financistas y poderosos espetó que “Algo tenemos que hacer con los viejos”, porque viven mucho, significan un alto costo. Acotamos: Matarlos, ¿verdad?

Asombrosa y lamentablemente, el presidente argentino, Alberto Fernández, durante una entrevista que le realizara Jorge Fotevecchia –que nos parece el nuevo boletín del presidente- y ante una pregunta que le formulase el astuto periodista, contestó, palabras más o menos, que “Hace años los viejos vivían hasta los 65 pero ahora llegan a 85 y es una gran carga por los gastos en medicamentos y prácticas médicas que los mantienen vivos…” Sin comentarios a este respecto porque tendremos que refugiarnos en el baño a vomitar.

 

¿Qué hacemos con los viejos y con el sobrante poblacional?

 

Hasta anteayer se suponía que una guerra tradicional, con aviones, misiles, tropas y bombardeos no sería conveniente. Pues ahora aparece el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, quizás buscándose, por parte de la primera, repetir el genocidio armenio que segó la vida de más de un millón de personas, es decir, de personas armenias. Pero como las cosas no están para jugar a las damas, rápido como un lince, Vladimir Putin envió aviones y misiles a defender al país atacado, siendo la Federación Rusa actual, la primera potencia militar del planeta. Trump, que se comportó, hasta ahora, como un pacifista y cortó de cuajo las intenciones belicistas de unos y de otros –sobre todo representantes demócratas- para avanzar con el cuento de “vamos a llevar libertad y democracia” a aquel país víctima de tal invasión, se encuentra, en estos días, curándose de la fortísima gripe del SarCov2 (alias covid19) junto a su esposa y, para colmo, con un representante demócrata, obviamente, del deep state (estado profundo) que alienta, sottovoce y no tanto, el avance sobre la población mundial en aras de lograr aquel número maléfico de 3000 millones de habitantes desaparecidos, Joe Biden y candidato a la Presidencia de EE.UU. en las cercanas elecciones de noviembre 2020. De más está decir que ese casi anciano candidato arrastra –o mejor dicho, lo empujan- a Hilary Clinton, a Bill Gates, George Soros y al Bildenberg, todos aquellos que durante la presidencia de un descastado Obama, fungieron de liberales mientras infiltraban a la Justicia, el Ejecutivo, el FBI, la NSA y la CIA –por mencionar unos pocos- que laboraron con el objetivo ya prefijado y que fueron, en conjunto, los que impulsaron guerras y matanzas indiscriminadas y, por si fuera poco, crearon el ISIS que pretendió adueñarse de Siria –y así les fue…-.

Al asumir Donald Trump, durante estos años pasados se dedicó, entre otras prioridades, a limpiar esos estamentos de la administración yanqui de tales gusanos venenosos y, al mismo tiempo, a descubrir maniobras de ocultamiento sobre pedofilia y abusos a menores que, como si fuera una novela, también salpican, y muchísimo, al sonriente Bill Clinton y la isla del caribe… De moto que el deep state necesita volver a infectar la administración yanqui para viabilizar guerras, matanzas y la que sufrimos: la primera avanzada de guerra bacteriológica.

 

La desinformación o la saturación de información como medio del ocultamiento de la verdad.

 

No es ajeno a nadie que tenga la mala idea de encender el televisor para ver noticieros y otros programas de información, la continuidad en minutos, horas, de los temas que no hacen a la Plandemia en sí sino a asustar, meter miedo y hasta enloquecer a los pasivos telespectadores. Se nutren de noticias falsas sobre cantidades de infectados y la inflada cantidad de muertos, todo atribuido al SarCov2 (alias covid19).

En tales programejos donde algunos de los charlatanes adquirieron alguna fama de serios en virtud de su permanencia en la caja boba y las pautas oficiales que los mantuvieron (en todos los gobiernos desde 1983) al aire, sea en la tevé o radio; y ni hablar de los medios gráficos donde Lewis Carol se haría un festín. Bueno, en tales programas de información, jamás hay alguna voz disidente, alguien que opine exactamente lo contrario, en el plano de la investigación científica y médica sobre la Plandemia, porque lo pre-censuran y, cuando por esas fallas en la red de contención, alguno de estos últimos logra llegar a la luz roja de la cámara encendida, lo tapan, lo “pisan” hablándole al mismo tiempo o apurándose con otra pregunta sobre la eternidad del ornitorrinco o, sencillamente “el tiempo es tirano, gracias por venir”.

 

¿Qué cosas no quieren que se sepan masivamente?

 

La primera, que la OMS, o sea, la Organización Mundial de la Salud, es un medio de propaganda al servicio del Nuevo Orden Mundial. Bill Gates financia el 80% para sostenerla; el otro 20 lo aporta China…

Desde la OMS se emitieron los protocolos para atender a infectados por el SarCov2 (alias coviiid19) –que fueron desastrosos- y se contradijo permanentemente, que tapabocas sí que tapabocas, no; que no haya socialización; impulsar la paranoia en las mentes que absorben como verdad revelada lo que dice una organización mendaz y terrorífica.

 

¿Qué hacemos?

 

Luchar, en primer término, con nuestra propia mente, informándonos en las plataformas “alternativas” donde médicos, infectólogos y demás profesionales, explican con claridad lo que es este SarCov2 al que la OMS designaba como mortal y luego, que era una gripe más fuerte. Esto último, por las evidencias, se infiere cierto.

Los sanos no deben usar mascarillas, salvo si se encuentran en cercanía de personas infectadas por esta gripe fuerte.

Luchar porque se habiliten otros tratamientos que resultan exitosos en varios países de Latinoamérica y Europa –Italia, por ejemplo-.

No aceptar ser analizado por el PCR ya que no es un método diagnóstico válido. O sea, puede dar positivo o negativo indistintamente de la fuente que lo provoca, o sea, de la persona que se dejó analizar por este ingenio biológico, cuyo descubridor, Kary Mullis, expresó antes de morir que, si se utilizaba el PCR para detectar un virus específico como el SarCov2, él rompería todas sus investigaciones y devolvería el Premio Nobel que obtuvo por tal descubrimiento.

Al respecto, recordemos que, en Alemania, donde el 80% fueron positivos fallidos, cortó con este método de supuesta detección.

La OMS prohibía realizar autopsias a los fallecidos, asunto, éste, a contrapelo de la investigación científica en casos de epidemia como el que existe. Pues los médicos italianos que rompieron con tal prohibición, descubrieron cómo actuaba el SarCov2 en los organismos y a partir de esa evidencia, recetaron un tratamiento exitoso cuyo valor total fue (es) de 20 euros. (Gracias al Dr. Breccia)

Las dirigencias políticas, sometidas a las mandas del NOM y la presión de Gates y Soros, nos encierran en cárceles disfrazadas, como lo son los Geriátricos y Hogares de Adultos Mayores, y ellos mismos han sido colonizados con las mentiras que se difunden, a diario, por todos los medios coludidos con el sistema. En la mayoría de los casos, esos directores no son médicos lo cual, agregamos, deja a esa población de adultos mayores a la buena de las enfermeras. Como si una clínica de recuperación integral fuese dirigida por un alto oficial de la Schutzstaffel nazi.

Gramsci decía que la revolución empieza en la mente y es absolutamente cierto.

Pensemos, entonces, qué queremos para que el futuro sea humano o un cúmulo de esclavos casi inconscientes y bobos.

Que estén bien.

Roberto Otero.