jueves, 30 de enero de 2020

DENUNCIAR A LOS TROLS ES COMO DESCUBRIR EL AGUJERO DEL MATE



copyright El Destape


Fernández, el Presidente, se enojó –y con razón, agregamos– por el ataque que los trols supérstites le brindaron a su compañera, la Primera Dama. Suponemos que no ha sido grato para él y menos para ella, pero así son las cosas con este tipo de gentuza, mercenarios confortables en la cobardía del escondrijo fácil y pago.

No habría nada que decir por la reacción del Presidente si no fuera que, además de denunciar a los trols, se viene olvidando de denunciar ante la Justicia Penal Federal, al máximo depredador de nuestro patrimonio nacional tanto como saqueador de nuestras potencialidades, estafador de depósitos, fugador de divisas y generador de una deuda estilo “paga dios” como lo es Macri, Mauricio.

Si Alberto Fernández tuviera en claro cuáles son las prioridades de los argentinos, hace rato, desde el 11 de diciembre de 2019, que habría solicitado a la Justicia la prohibición de salida del país de Macri, Mauricio como de la totalidad de la banda que lo secundó en el saqueo a mansalva de nuestra Patria. Hecho lo cual, comenzaría a enviar, vía Procurador o a través de abogados del fuero local hasta que el funcionario estuviese en su puesto, las denuncias por los múltiples delitos que durante su infausta presencia en el gobierno tuviera el mencionado delincuente Macri, Mauricio y su banda.

Como no fue así ni, hasta ahora, hay el más mínimo atisbo de que se anime a avanzar sobre los delincuentes que lo precedieron en el gobierno ni a establecer la diferencia obvia de deuda tomada por dichos delincuentes, en forma personal por haber saltado todas las pautas y normas constitucionales para recibir préstamos oficiales, la bronca contra los trols pasa a ser una boutade casi infame, una tomadura de pelo al pueblo peronista.

Es hora de que Fernández, el Presidente, cambie el rumbo, asuma el peronismo y se deje de joder con los sionistas genocidas terroristas de la humanidad –que también operan grandemente en los EE.UU.– haciendo honor al sentimiento que, traducido en votos, lo puso en la casa de Gobierno.

Oscuro futuro vemos de no hacer lo que tod@s deseamos, solicitamos, pedimos, casi que le rogamos, porque después de esto, si hay fracaso, no será posible la sobrevida. Ah, de paso, le sugerimos que lea mucho la Historia Argentina y, también, la historia del capitalismo desde 1492 hasta nuestros días, haciendo hincapié en la Guerra de la Triple Alianza. Ahí, estamos seguros, se va a dar cuenta de lo que le sugerimos.

Roberto Otero

Riqueza y Pobreza: Dos caras de una misma moneda llamada injusticia. Por Ricardo Luis Mascheroni*


El autor de esta columna de opinión pone sobre la mesa dos extremos de una misma realidad, la alta concentración de la riqueza en pocas manos y la creciente pobreza que se extiende a escala planetaria producto de un modelo económico que los sectores interesados no quieren cuestionar.

Muchos se preguntarán o deberían preguntarse ¿Cómo puede ser que con tanta acumulación de riqueza y recursos mundiales, la pobreza se multiplique sin solución de continuidad?
Creo que cada persona, de acuerdo a su leal saber y entender, tendrá su propia respuesta y así algunos dirán: "siempre hubo pobres"; los gobernantes dicen: "la culpa es de los gobiernos anteriores que nunca hicieron nada para solucionar el problema y nos dejaron esta pesada herencia". "Muchos son vagos y no quieren trabajar", aseverarán otros y así hasta abarcar todas las hipótesis posibles. Sin dudas que tampoco estarán ausentes los hipócritas enriquecidos hasta el hartazgo, que queriendo ser más papistas que el Papa, se indignarán al grito de "¡La pobreza es un escándalo!".
Lamentablemente la sumatoria de esas razones lejos está de reflejar la verdad y quizás muchos no quieran visualizar la paradoja que a mayor riqueza en pocas manos, mayor pobreza general.
Esta opinión no es una excepción a la regla de la economía mundial, que ha mostrado en los últimos años una
impresionante expansión de la riqueza y como contrapartida, también de la pobreza.

Tenga presente que el 20% de la población mundial ubicada en los países enriquecidos del mundo consume el 80% de los alimentos producidos en el Planeta, por lo que el 80% de la población restante debe contentarse con el 20% de los alimentos.

Véalo así: en una mesa con 10 comensales, el mozo trae 10 milanesas y 2 de ellos se comen 8, los 8 restantes deberán conformarse con 2 milanesas, resultante: el reinado del hambre.

Mientras esto ocurre, se prohíjan e impulsan la “diversión” y el consumo irracional; y así casinos, salas de juegos, megamercados y shopping se constituyen para los gestores públicos, en prioritarios factores de desarrollo y progreso.

Sumemos la transferencia de fondos hacia a sus casas matrices en el extranjero con deterioro y precarización de las condiciones laborales, baja de los salarios, desocupación, privilegios impositivos al capital, surge la verdad de la pobreza actual en el mundo y en la Argentina.

Sin dejar de mencionar a los bancos con sus ganancias fabulosos y el facilitamiento de la fuga de divisas. Como bien se afirma: "de enero a enero la plata es del banquero".

Esta concepción del desarrollo a cualquier costo, perversa y cortoplacista, sin dudas alimenta el circuito vicioso de la desocupación, la pobreza y la concentración de la riqueza.
Un ex funcionario universitario me decía: “Creo firmemente que la cultura del esfuerzo, del trabajo individual y solidario y de una activa intervención racional del Estado podrán ayudar a construir una Santa Fe productiva, solidaria, democrática, inclusiva, en la cual, el juego y los casinos sólo pueden resultar una falsa opción. Respetamos las expectativas generadas, pero esta circunstancia no nos hace cambiar de opinión respecto de la amoralidad del juego desde el punto de vista del esfuerzo del Hombre y la responsabilidad que nos toca a todos. Quería expresártelo porque desde que ocurrió, siento una gran impotencia al advertir la incoherencia que significa educar y aplaudir el juego, sin hacer al menos, una reserva.”

Creo que cuando más riqueza hay en pocas manos, más pobreza hay en muchas manos, y así como la riqueza se genera, también se genera la pobreza. Una y otra son las dos caras de una misma moneda.
Que muchos hablan de la pobreza nos es ninguna novedad, pero que nadie se hace cargo de su paternidad, también es una verdad a gritos.
Tan es así, que un encumbrado dirigente ruralista, decía: “Estamos convencidos que desde el campo podemos contribuir a que esto cambie. Trayendo las divisas que son necesarias para equilibrar la balanza comercial y después agilizar las importaciones. Podemos aumentar los puestos de trabajo con una mayor producción. Y en ese sentido, podemos combatir la pobreza y la indigencia dándole una oportunidad a nuestros jóvenes, recuperando los pueblos del interior, con mayor actividad económica”.

Estas palabras me generaron dudas, y pensé, ¿cómo es qué estos personajes con tal sentido altruista, ¿nunca tuvieron la oportunidad de gobernar el país, para que las cosas cambiaran para bien? ¡Tan ciegos hemos sido!
Pasada la confusión momentánea, de algunos manuales de historia rescaté algunos apellidos patricios como Uriburu, Martínez de Hoz, Roca (el del pacto Roca-Runcimann), Alsogaray, Alemann, Krieger Vasena, Martínez de Hoz (nuevamente), Cavallo (varias veces), Macri entre tantos otros.

Ahora pregunto, ¿estos señores, no tuvieron ni tienen nada que ver con esa dirigencia, que se dice salvadora del país? ¿No gobernaron gran parte de la historia nacional, desde 1930 hasta ahora?
La respuesta es simple, esos sectores han sido y son los artífices de la pobreza que asola al país, ya que para acumular riqueza, se necesita sí o sí del derrame de la pobreza.
En una lección de política de alto vuelo, que centra el eje del debate en su justo término, el genial e inolvidable Fontanarrosa, ha puesto en boca de su personaje Inodoro Pereyra, lo siguiente: “Creo que el problema del mundo, no es el injusto reparto de la riqueza, Mendieta; Es el generoso reparto de la pobreza”.

El pensamiento de Pereyra no es un chiste, la pobreza y la injusticia tampoco.


* El señor Mascheroni es columnista de Hora Cero

miércoles, 29 de enero de 2020

¿LA CABRA TIRA P'AL MONTE?


Copyrigth Página 12


Un histórico de Página 12, Raúl Kollman, posee un aúra de el que sabe sobre temas penales. Escribe sobre cada caso que mueve a la sociedad sea por su gravedad por la inquina puesta en acto, sea por los personajes involucrados.

Se nota, por sus escritos que o bien tiene quien lee las causas y le pasa información o él mismo es quien recorre los juzgados penales. Esto último es más difícil de creer pero no imposible.

Sus escritos parecen equidistantes, evitando editorializar como suele hacerse, contrabandeando bajadas de línea. No es un puro en este aspecto, pero nos parece el menos contaminado.

Sin embargo salta la liebre en el momento menos pensado.

Entrevista radial

Any Ventura es la que conduce su programa en Radio 750, todas las tardes desde el mediodía. Ayer entrevistó a Kollman por el remanido tema Nisman.

No dijo, Kollman, nada nuevo pero en un momento, mientras relataba el proceso que se desarrolló desde el suicidio del corrupto fiscal, dice: “A la Fein en caso le quedaba grande”. 

Entendamos que Viviana Fein fue la fiscal que investigó los hechos que rodearon la muerte del corrupto fiscal bajo la dirección de la causa de la doctora Fabiana Palmaghini, titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Criminal N° 25 de la Capital Federal, donde recayó, por estar de turno, la muerte dudosa del mencionado fiscal Alberto Nisman.

No vamos a recrear una síntesis de lo que sucedió a partir de confirmarse el hallazgo del cadáver del corrupto fiscal en el baño de su departamento en el piso 13 de la torre Le Parc en Puerto Madero. Sí recordar que la presión que se ejerció sobre la fiscal Fein y la jueza Palmaghini fue impresionante.

Se trató, a toda costa y viendo cómo venía la investigación en base a las pruebas recabadas y, más aún, con el resultado de la autopsia practicada por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, de quitar la causa del fuero Penal Ordinario y pasarlo al Fuero Penal Federal. Para esto se arguyó que dado que se trataba de la muerte dudosa de un fiscal de la Nación, la causa debía procesarse en la justicia Federal.

Para lograr esto último los medios coludidos –Clarín, La Nación, Canal 13, Radio Mitre, TN, etcétera cayeron sobre la fiscal Fein a fin de que la población fuera trabajada psicológicamente en el sentido de que la fiscal “trabajaba mal” o que “no estaba a la altura de las circunstancias”. Ayudaba a estas mentiras –nos parece desde la visión personal el aspecto de señora de su casa de la fiscal Fein, por esta cuestión lombrosiana de que “la pinta” se relaciona con la “capacidad mental”. Sin embargo, la fiscal Fein era una funcionaria correcta, precisa, concreta, incisiva y prudente, entre otras buenas facultades que debe de poseer y ejercer un fiscal (todos, en realidad).

Hubo un momento en el que arreciaron todas las presiones sobre Fein para que soltara la causa y el latiguillo que se usó hasta el hartazgo fue: “A la Fein el caso le queda grande”.

Finalmente, el complot macrista entre la justicia Federal y la Corte Suprema de Justicia más los medios coludidos y los habladores de mentiras televisivos y radiales, lograron su cometido y la causa pasó al fuero Federal. Pero ¿Por qué se apuraron tanto y tan ferazmente los macristas interesdos? 

La causa de muerte dudosa del ex fiscal Alberto Nisman estaba a segundos de lograr la resolución de Instrucción en el sentido de que esa muerte dejó de ser dudosa para definirse como un SUICIDIO.  Y esto, para macristas, cambiemitas y otras lacras, no era ni de lejos algo que les sirviera. Entonces, pasó la causa al Federal.

Después, ya sabemos, vino la 2da. Autopsia prácticamente dirigida por Patricia Bullrrich, realizada por Gendarmería Nacional –que NO hace autopsias y en base a fotografías (¡!) de donde se concluyó que al corrupto Nisman lo habían asesinado dos personas dentro del mínimo baño, en el que con buena voluntad entra una persona… y otras infernales imbecilidades que, es de suponer y de esperar, les cueste matrículas a los médicos y forenses intervinientes así como bajas a los oficiales que estuvieron relacionados con ese mamarracho.

Pero lo que nos llama la atención es la fracesita que larga Kollman durante el reportaje de Any Ventura. Repetimos lo que dijo el especialista: “A Fein el caso le quedaba grande”. ¡Cuánta similitud con Wolf, Bullrrich y otros notables que cincharon para el paso de la causa de su fuero natural al Federal. 

Notable, realmente…

Roberto Otero

miércoles, 22 de enero de 2020

UN CADÁVER MALOIENTE QUE SIRVE A LOS PERDIDOSOS




Que el ex fiscal corrupto Nisman se suicidó no hay persona equidistante con el muerto y la política macrista que pueda negarlo. Incluso algunos muchos de los que saltimbanquean en el cambiemato, abordados en la intimidad de sus hogares, admiten que todas las constancias y pruebas recabadas en la excelente instrucción de Fein-Palmaghini concluyen en que el desesperado se disparó un balazo en la cabeza. O sea, que se suicidó.

Como los cambiemitas y otras lacras necesitan, ante la evidencia de, por ejemplo, 99.000.000.000 de dólares (se lee noventa y nueve mil millones de dólares) fugados durante la infame presidencia de Macri, Mauricio y su banda o la derivación fuera de la ley de casas construidas dentro de planes que terminaron como domicilios de algunos café con leche seguidores interesados o el desastre de las vacunas vencidas en un depósito del puerto o el intento de estafa de 70 mil millones de pesos con la deuda de los Macri en el Correo Argentino y tantas otras cosas más, como decíamos, necesitan algo para aturdir a la gilada, darle tapas a Clarín y batir el paño en radio Mitre,  TN y letra a Plager o al descerebrado de Echecopar, entre otros minúsculos. Entonces ¿qué mejor que desenterrar a Nisman?

Pero como en la fábula “Pedro y el lobo”, llega un momento en el que ya nadie –o casi nadie- se conmueve por los gritos de ayuda que expresa el joven cuidador desde el bosque. No hay lobo como que no hay asesinato sino suicidio en el caso del corrupto Nisman.

Sólo los mentirosos pretenden que, una vez montada la mentira, nada se altere de ese escenario ya que al primer cambio, por leve que éste fuera, se viene abajo toda la estantería urdida con malévola ciencia.

Es lo que les sucede a los cambiemitas: se niegan, rechazan, no quieren que se realice ningún tipo de constatación, de careos o de declaraciones de quienes firmaron documentos (a todas luces, falsos de falsedad absoluta). El caso de la revisión de la autopsia realizada por Gendarmería Nacional (¡?), fuerza que no se dedica precisamente a realizar autopsias, no es su rubro principal de investigación. Es que las conclusiones a las que arriba dicha autopsia son tan demenciales que no admiten, siguiera, duda sobre su falsedad. Decir que en el pequeño baño del departamento de Nisman había tres personas además del suicidado es, como mínimo, un exceso. Y que así lo mataron, mientras la víctima se encontraba drogada por un específico que no se halló en la sangre del ex fiscal y que luego acomodaron el cuerpo y salieron lo más bien… Es mucho.

Alegan, en esa autopsia que a Nisman lo trompearon y lo drogaron para dormirlo. Nada de esto aparece en la primera autopsia, realizada por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia ni por la Policía Federal que también estuvo presente y colaboró en la necropsia. Aclaremos algo que nos parece determinante: el CMP y la PF realizaron la autopsia con el cuerpo presente, sobre el cuerpo del muerto. La Gendarmería realizó ¿la autopsia? En base a ¡fotos!

Quién se beneficia con un crimen
Es la clásica pregunta que se formulan los investigadores policiales ante un muerto que no tiene el menor indicio de haberse suicidado –asunto, éste, que no es el caso de Nisman donde todo apunta al suicidio-. O sea: ¿Quién terminará beneficiado con la desaparición del muerto? Beneficiarios de seguros, herencias, acciones, y un largo etcétera, además de las cuestiones pasionales típicas.

En el caso del suicidio de Nisman, empujando contra natura para que se acepte que fue un homicidio, el beneficiado será Mauricio Macri en aquella época, ya que la organización de medios y propaganda señala a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como la autora (si no material, intelectual). La relación se hace tragable por los distraídos a partir de la turbia denuncia que el ex fiscal y corrupto Nisman presentaría en el Congreso de la Nación un día lunes, fogoneado muy de cerca por dos piezas importantes en el armado de la desgracia: Patricia Bullrrich y Laura Alonso, que se comunicaron telefónicamente con Nisman de un modo obsesivo.

Entonces ¿No quedaría bien en claro cuál sería el origen de la decisión homicida en el supuesto de que se aceptara lo imposible (de que haya sido un asesinato)? Agreguemos que el candidato a la presidencia en aquel entonces era Mauricio Macri y su ubicación, de acuerdo a las encuestas (todas) coincidentes era que ocupaba, lejos, el 3er lugar en preferencia de votos. Luego de la campaña contra Cristina a partir del suicidio de Nisman y el agregado de las mentiras que contenía la supuesta denuncia que nunca presentó el ex fiscal –y que fuera desechada por el Juez Rafecas por no existir delito y por no haber aporte de pruebas ni constancias, al fin, un bodoque mal escrito-, las encuestas elevaron al que, infaustamente, ocupó el gobierno del Estado Argentino durante cuatro años de escarnio, saqueo y destrucción (2015-2019).

Si nos detenemos en los investigadores policiales y volvemos a formular la pregunta clásica ¿A quién beneficia esta muerte? No hay espacio para más de una respuesta y ésta lleva el nombre y apellido del nombrado Macri, Mauricio.

¿Un crimen organizado?
Siguiendo la línea del asesinato, un crimen de tal magnitud y con tanta finura en cuanto detalles, no es obra de una bandita de facinerosos que después de algunas cervezas decide boletear a alguien. Al contrario.

¿Quiénes podrían, entonces, encarar un asesinato de esa magnitud y sin que queden huellas latentes en el lugar? (Aclaramos, huellas latentes sí, porque de las otras, de las interpretativas, todas).

Los servicios experimentados en hacer desaparecer  opositores sin que se note que fueron ellos los responsables. Nos referimos a la Agencia Central de Inteligencia yanquie, más conocida por su sigla inglesa C.I.A., y al subsecuente servicio Mossad. Éste último actuó en la voladura de la AMIA y por un birlibirloque desactivó la investigación hacia la explosión interna y no externa del edificio. Hubo filmaciones y constancias que tal explosión interna había existido pero… quedó el cuento de la traffic y el suicida, vehículo que jamás se vio en el lugar.

Aun si aceptáramos la intervención de los dos servicios, tendría toda la relación con Macri, Mauricio y su banda. Él cuanto los demás, directos y allegados, son visitadores crónicos de la Embajada de yanquilandia. El ex fiscal corrupto Nisman recibía órdenes de dichos servicios cuanto de la Embajada a la que rendía cuentas periódicamente. ¿Quiénes estarían en mejor posición para “suicidarlo”?

Cuando la Justicia, la verdadera Justicia y no la entongada como Ercolini, Taiano, Stornelli, Bonadío, asuma su papel de establecer la equidad en la sociedad, determinará, sin dudar, de que la muerte del ex fiscal corrupto Nisman fue un suicidio y no otra cosa.

SERÁ JUSTICIA

Roberto Otero

José Schulman: «Si avalan el genocidio del pueblo palestino, que no sea en nuestro nombre»

21 de enero de 2020
Si avalan el genocidio del pueblo palestino, que no sea en nuestro nombre, los nietos de los judíos asesinados por los fascistas alemanes, polacos y europeos varios.
Mi papá nació en Vilnus, hoy capital de Lituania. Muy joven, corrido por las hambrunas se vino a la Argentina en 1930 pero allá quedaron mi abuelo y las tías de mi papá y mis tíos y tías. Los nazis mataron a todos menos a mí abuelo porque se fue al bosque con la guerrilla soviética. A eso llaman holocausto los que ocultan que fueron los comunistas del Ejército Rojo los que salvaron los judíos que se salvaron.
Para mí el holocausto es una cuestión familiar, es más una cuestión personal. Y quiero dejar sentado que no es en mi nombre que nuestro presidente viaja a convalidar el genocidio palestino por parte de Israel. Si quiere rendir homenaje a los que derrotaron a los nazis que vaya a la Plaza Roja de Moscú. No a una ciudad ocupada militarmente por un Estado terrorista. No cualquier homenaje es memoria, este es justificación del terrorismo de Estado sionista
José Schulman

lunes, 20 de enero de 2020

VIAJE SIN RETORNO




Uno puede entender las actitudes románticas de algunxs o los berrinches de otrxs, siempre que auellxs y estxs no tengan responsabilidades institucionales. Pero cuando el estremecimiento se da en un presidente, aún de una república devaluada y esquilmada, las cosas comienzan a no estar bien.

Que Alberto Fernández –a la sazón el presidente al que aludimos arriba—viaje a Israel es como escupir sobre el asado listo para servir u orinar en el barril de cerveza. ¿Tiene consciencia, este señor, de lo que Israel es y significa en Oriente Próximo? ¿Y para el resto del mundo?

Israel, por un judío de renombre y moralmente intachable, fue bautizado con el lamentable mote de “estado criminal de guerra”, justamente por la ocupación de territorios palestinos y la desigualdad entre lo que los sionistas israelitas poseen en armamento y lo que los palestinos tienen para defenderse. O sea, no es una guerra, es un genocidio al mejor estilo nazi. Y Noam Chomsky lo define claramente, con la tranquilidad de que no le podrán decir ni antisemita ni antijudío –las dos muletillas que la propaganda sionista utiliza para denostar a los críticos de sus formas y acusadores de sus crímenes--.

¿Qué tiene que hacer nuestro presidente en Israel? Solamente se nos ocurre el acto de hincarse –por enésima vez—ante los judíos que, tras el telón, gobiernan yanquilandia y que son, a futuro, los que decidirán si acuerdan o no con la Argentina desde el F.M.I.

Suponemos –es de esperar—que, además de la lamida de pies no agregue a su “visita” la compra de más material bélico o de electrónica espía como la lábil Bullrrich realizó en tiempos de la banda depredadora y salteadora de nuestra república.

De todos modos, se lo mire como se lo mire, da verdaderamente asco que Fernández viaje a Israel ¿A qué? Por favor. En lugar de viajar donde habrá soluciones a la situación que el macrismo apátrida nos dejó, como Rusia y China. Pero, claro, como aflojamos el cinturón con los yanquis, ir a “visitar” a sus enemigos comerciales sería un sacrilegio.

De paso, con este viaje realmente de mierda, anotará un punto ¿a favor? De la posición ante la República de Irán. Así como el inepto canciller que nos metió Fernández, que no acusó gravemente la acción terrorista yanqui en el asesinato del general Soleimani, ni, de plano, rechazó el golpe de estado y genocidio que llevan adelante los militares bolivianos comandados por la CIA, del mismo modo el presidente va a la cueva del sionismo para meternos en un conflicto de magnitud. Pero hay que ser…

¿Se creen que vamos a saborear el dulce de ver a Cristina Presidenta durante la ausencia de Fernández y con ello estaremos contentos y distraídos? Muy poco a cambio de mucho que, sin pedir permiso ni tener ningún aval, Fernández entrega con este viaje, repetimos, de mierda.

Roberto Otero

martes, 14 de enero de 2020

ELDISCURSO DE FERNÁNDEZ Y LA CULPA (II)


El Hombre es el centro de la organización social que vamos construyendo desde siempre. Es individuo por lo de indiviso en tanto su relación con “el Otro” y como ente orgánico y mental; o sea, es uno, ese y no otro. A la vez está escindido por el lenguaje que lo atraviesa y diluye al punto de convertirlo en sujeto de ese veleidoso significante que termina dando significado incluso a lo no-dicho.

Pero nadie debería pedir perdón –que es lo que hace Fernández eufemizando con “la culpa”—por centrar en el Hombre a la sociedad.

Si, como el dictador genocida que comulgaba aludiendo a dios como fuente y razón de todas las cosas y luego aceptaba torturas, muertes y desapariciones, tenía a esa ficción (dios) como el centro de “su” sociedad, estamos perdidos. Porque siendo esa creencia –y cualquier otra—el centro de la organización social, los dislates y estropicios serán atribuidos a tal ente inmarcesible, invisible, intangible y los responsables del desastre quedar impunes porque “la cosa fue dios y no yo”.

La República debe (y es) ser laica, sin colgar crucifijos a espalda de los jueces en cuanto juzgado hay –salvo excepciones—ni estampitas de la figura de un gay rubio de ojos celestes cuando el verdadero Jesus era zabra, de piel mate, morocho, de pelo enrulado, narigón, de ojos negros y saltones, como la mayoría de los semitas. Basta de versos.

Roberto Otero

domingo, 12 de enero de 2020

EL DESCONCIERTO DE UNA FRASE PRESIDENCIAL (actual)




"Somos una sociedad pensada y construida a partir del hombre, eso es lo que pasó, no es culpa nuestra, pero va a ser culpa nuestra si no lo cambiamos". Fernández, Alberto

¿De qué habla el Presidente? ¿A partir de qué habría que pensar la sociedad y construirla? ¿El mono, el chimpancé, la montaña, el mar, los perros, qué?

Si la sociedad no se construye a partir del hombre se pierde el sentido de la realidad. Construir alrededor de una fantasía, de una fábula inyectada con fórceps en la sociedad mundial nos convierte en imbéciles. Ahí es donde aparece la denostable “culpa”, que Fernández menciona en dos oportunidades en cuestiones que, para nuestro ver, están fuera del ámbito de llegada de “la culpa”.

La culpa, más allá del derecho positivo, es la engañifa con la que nos persiguieron desde tiempos inmemoriales –y lo siguen haciendo, es obvio—que no nos ha permitido pensar libremente sin sentir ese peso caliente en el estómago de estar “pensando mal”. Como decían los milicos, “ese piensa mal” porque se oponía al genocidio implementado por los militares. O como lo decían los infames macristas para quienes no pensábamos como ellos.

El hombre es el centro de este universo pequeño que armamos en un planeta menor dentro de las más de 100.000 galaxias donde, en cada una de ellas, se reproducen las condiciones de vida que nosotros conocemos aquí, en la Tierra.

Por esto lo de ser los únicos es tan absurdo e ignorante como mechar “la culpa” en una frase cívica que apunta a lo republicano de nuestra vida democrática.

Hay un tango, creo que se llama “Mala junta” y sería hora de que Fernández lo interpretara, ya que le gusta tocar la guitarra. Si no, que consulte con sus perros.

Roberto Otero

viernes, 10 de enero de 2020

ARGENTINA HOY: DIAGNÓSTICO E INACCIÓN




Los delincuentes que cesaron en su cargo oficial el pasado 10 de diciembre, cargan sobre sus espaldas con un sinfín de delitos –o que parecen serlo desde la mirada pedestre de un ciudadano—cuyo diagnóstico o señalamiento es cotidiano.

A medida que se avanza sobre áreas a cargo de unos y de otros – principalmente del Poder Ejecutivo—surgen, como hongos después de la lluvia, actos y hechos que servirían, con holgura, para hacer que fiscales y jueces dieran con los responsables de tales desaguisados para llevarlos ante la Justicia y alojarlos en alguna de las cárceles disponibles. Esto, claro, si fueran los delincuentes ciudadanos de a pie también. Pero parece que o bien hubo un pacto, convenio o arreglo a espaldas del pueblo con la inocente intención de que los macristas dejaran gobernar al nuevo Presidente y sus funcionarios, o bien estos últimos se encuentran apabullados por tanta desidia puesta en acto que, en el mejor de los casos y por esos hallazgos, nos lleva a la siempre vigente definición de que si el error es muy grande deja de ser error.

El caso es que sea por unas o por otras, los delincuentes siguen libres, gozando del dinero mal habido en estos luctuosos cuatro años de macrismo. El Presiente repite, cada vez que tiene un micrófono cercano, que él vino para rescatar a los marginados y hambreados, los débiles del sistema, los que fueron zaheridos por la oligarquía maléfica (© José L. Torres) instalada en los resquicios del Estado al que jamás apoyaron ni en el que creen. Muy buenas intenciones, sin duda alguna. Pero estos esquilmadores, estando libres y sonrientes es como la mayor tomadura de pelo que debemos sufrir la ciudadanía de la República.

¿Será muy difícil imputarlos de la repetición delictual que cometieron a sabiendas para debilitar la potencia de la Argentina y entregarnos al imperio yanqui atados de pies y manos y con una venda en los ojos?

Roberto Otero

lunes, 6 de enero de 2020

EDUCACIÓN SEXUAL CON SOTANA




En casi todos los órdenes de la vida cuando se trata de aplicar conocimiento y praxis a algún proyecto en desarrollo o mejorar lo que se hereda, se convoca a personas cuya trayectoria personal y profesional, así no haya título universitario, los habilita con largueza a ocupar cargos dentro de ese organigrama. Serán directores, jefes, responsables o como quiera que se les denomine a los integrantes del equipo, y se tendrá la tranquilidad de saber que ellos conocen bien el tema que se les confía para desarrollar o mejorar.

Sin embargo parece que lo que planteamos en el párrafo anterior no es para nada exacto ni verdadero cuando se trata de abordar la educación sexual integral. Aquí aparecen cuestiones que, desde nuestro pedestre conocimiento ciudadano, no tendrían mucho que ver con la materia de que se trata.

Por ejemplo, uno se cuestiona seriamente cuál sería el papel de la iglesia (cualquier iglesia, agregamos) en torno a la educación sexual integral. Si bien los judíos tienen a sus rabinos con esposas e hijos, lo cual favorecería una mirada de conocimiento sobre el tema, la misma sería parcial dado la implicancia confesional de estos; pero en el caso de los católicos quedamos poco menos que estupefactos. ¿Por qué?

Es obvio, nos parece. Los curas, no importa la jerarquía que ostenten dentro de la pirámide de poder interno, hacen votos y entres estos, se encuentra el de castidad. O sea que de foqui foqui Margarita, nada. Por lo tanto ¿De qué podrían hablar en torno a la educación sexual integral? O son transgresores del voto de castidad propagandizado o, en todo caso e in extremis, hablan por boca de ganso. Es decir, de las confesiones de los creyentes sacarán sus propias conclusiones y sobre éstas pretenderán asesorar a quien les preste la oreja. Casi lo mismo que se ataca desde la sociedad a fiscales y jueces que se dejan guiar por informes de inteligencia sin aporte de pruebas. ¿Verdad?

Pero lo dicho no adquiriría la gravedad que tiene si no fuera que funcionarios (nuevos) del área de la Educación Pública se prosternan ante el estamento de poder interno que posee la iglesia católica y lo consultan (¡!) sobre la educación sexual integral a ver qué les parece. Si de pareceres se trata, nos parece una traición infame al pueblo ya que la cuestión orgánica y pulsional nada tiene que ver con las aficiones delirantes ni con creencias atornilladas después de siglos de vender el mismo best seller.

Si en algo hay que modificar la Constitución Nacional es que quitarle del Preámbulo la manda de pretender someter al pueblo de la República a inclinarse ante una creencia dada. Es, esto, no solo una befa sino la traición a la libertad de cultos ya que nos dice que está bien, crea usted en lo que quiera pero aquí nos hincamos ante tal creencia. Y repetimos lo de creencia porque su origen es la ignorancia. Más allá de Nietzsche que decretó la muerte de dios, nos preguntamos dónde podemos hallar pruebas de la existencia de al fantasioso personaje sostenido por el grupo de fanáticos que reescriben el relato incansablemente.

Adherimos, sin cortapisa, al lema que leímos por ahí alguna vez: No vengan a rezar a nuestra Escuela y no iremos a pensar a su Iglesia.

Roberto Otero

domingo, 5 de enero de 2020

LOS RELATOS DE LOS INDEPENDIENTES



Los periodistas que dicen ser independientes y veraces, que no tienen patrones ni línea editorial que no sea la que ellos mismos se imponen, a veces suelen caer en los lugares comunes del relato para imbéciles, que así nos toman, parece, y proceden a hacer circular esa verdad mínima o a medias que debe contener todo relato inventado para ser creíble.

El asesinato a manos del imperio terrorista yanki del general Qassem Soleimani no tiene “cinco razones” porque, primero no es razonable justificar un asesinato y, segundo, que esas “razones” no hacen razonable el hecho del asesinato ni cómo fue perpetrado.

Ninguno de los analistas del imperio yanki puede desconocer que el asesinato y el modo en que fue ejecutado constituye un acto de guerra. Que provocaría una reacción absolutamente lógica y previsible por parte de Irán y que, puestas así las cosas, el desarrollo de las acciones en los próximos días, horas diría, empujarían al mundo a una conflagración intensa, terrorífica, inútil salvo para los intereses de un sector que, hace años y después de la guerra de los 6 Días, lo anunciaba como uno de sus objetivos: someter a Siria, Irán y Líbano.

Nos referimos al grupo terrorista mundial reconocido como sionismo uno de cuyos líderes gobierna el estado criminal de guerra de Israel (según la definición de un virtuoso judío como Noam Chomsky).

Hace años, también, que constatamos que el grupo sionista gobierna (en la práctica) al imperio yanki, y tiene a sus oficiales imbricados en puestos y cargos estratégicos, tanto como en la industria del cine y la televisión (para ayudar e influir psicológicamente a la inocente audiencia).

El estado que fue creado por los británicos donde, hasta ese momento y durante algunos años más, funcionó la central judía para distribución de sus integrantes, era territorio Palestino. Un estado así ficticio apoyado por las bayonetas y las armas de una guerra victoriosa para los yankis que pretendieron hacer olvidar un hecho ilevantable: que quienes realmente vencieron al nazismo y ganaron la guerra fueron los rusos.

El sionismo, que aportó una compañía de sus hombres a la horda nazi, o sea, trabajaron para los nazis con uniforme y todo, siempre tuvo como objetivo ampliar ese pedazo de Palestina a casi todo Oriente Próximo. Para esto contó, desde su instalación, con el aporte yanki de millones de dólares diarios con los que fue fácil construir, desarrollar y generar ciencia y técnica. Pero la riqueza está en el subsuelo y no sólo es petróleo. Por esto los sionistas pretendieron, desde siempre, dominar toda la región.

Pues con esta burrada de necio infame y subnormal con poder que ostenta zanahoria Trump, ese objetivo buscado por los sionistas está casi a la vuelta de un par de hojas de la historia reciente que se escribirá en las próximas horas.

De todos modos, no creo que esta vez les resulte así de fácil. Incluso mucho menos que en Vietnam. Lejos de la criminalidad de denominar “guerra” al genocidio palestino llevado a cabo por los sionistas ocupantes. Esta vez me parece que va a temblar la Tierra y con ella, lamentablemente, nosotros también.

Por ello no entiendo por qué, en la Argentina, se “refuerzan” medidas de seguridad en aeropuertos y otros sitios. Bastará con que se refuerce, en serio y con excelencia, la seguridad en la Embajada de los yankis que es la responsabilidad del Estado Argentino mantenerla así. Lo demás, que sean pertenencias yankis, que las cuiden ellos mismos. No los argentinos.

Roberto Otero