martes, 17 de septiembre de 2013

LOS GOLPISTAS CORRUPTOS

Con Aldo Rico se completa la banda de Eduardo Duhalde
Aldo Rico con su socio Hugo Moyano en el negociado Covelia.

Roberto Otero

Es como titulamos, un golpista nato y neto. No hay espacio para institucionalidad salvo cuando cuenta con el respaldo de capos mafiosos de la provincia de Buenos Aires. Este sujeto fue el que hizo la parodia de un levantamiento en armas al Presidente Alfonsín, en cuyo desarrollo -como lo hiciera Salvador Allende por las mismas cuestiones, o sea, convicción ideológica- dijo que de ese cuartel lo sacarían con las patas para adelante. Habrá dicho piernas, pero para nosotros son patas. Obvio que no cumplió.

Este tipo fue el que intervino, junto con su jefe de Malvinas, Mohamed Alí Seineldín, en los saqueos programados y metódicamente realizados por sus acólitos y bandas cuando la hiperinflación -impulsada por las mismas corporaciones que actúan hoy día y en el mismo sentido: aumento de precios, baja de producción, retención de stock- azotó al pueblo de un modo jamás imaginado. Se sumaron, claramente, al golpe de estado que impulsaron desde el sector del menemato. Dos funcionales a los milicos, Carlos Menem y Eduardo Duhalde, estaban al frente. El mismo Héctor Magnetto, repitiendo la complicidad firmada en 1977 con los asesinos de 1976 y, entonces, con los interesados en sacarse de encima a Raúl Alfonsín en 1989, fogoneó desde el Grupo Clarín que ya era pesado y al que el Presidente, con los atributos masculinos bien puestos, denunció y acusó en nefasta sociedad rural en una de esas exposiciones ganaderas que parecían actos sagrados de la Nación Argentina, antes que la muestra de un grupo económico y de poder que, justamente, marginó al 90% de esa Nación durante años.

Fue Magnetto a Raúl Alfonsín cuando éste último le dijo que lo dejaran terminar el mandato constitucional -faltaban 7 meses- y el mafioso acusado de delitos de lesa humanidad por el tema del secuestro de Lidia Papaleo de Graiver a través de los militares que le darían cobertura para apropiarse de Papel Prensa S.A., le contestó: No, usted es un estorbo.

El ascenso de Carlos Menem a la presidencia marcó el inicio de la desarticulación profunda de la posibilidad productiva de la Argentina. Destrozó las industrias, cerró fábricas, levantó vías ferroviarias, entregó el petróleo en concesión primero y luego, vendió la "acción de oro" que posibilitaba al Estado vetar decisiones del directorio de Repsol que considerase contrarias a los intereses de la República. Entregó teléfonos, radios, canales de televisión. Aquí fue donde Clarín ganó su canal 13.

En todo este proceso y hasta el nuevo levantamiento de Seineldín porque, más allá del reclamo por el no-cumplimiento de Menem a aquél en el sentido de colocarlo al ex coronel a cargo de la seguridad presidencial, el malvinero pretendió -dijo y repitió y luego se cumplió lo que advertía- frenar la entrega a la que se volcaba Menem con total convicción cipaya. Allí siempre estuvo Aldo Rico, como portador de los fierros aunque al asumir, Seineldín, toda la responsabilidad de esa asonada, la Justicia sólo lo condenó a él.

Este zafe del deshidor shesheosho, lo impulsó -de la mano de su mentor Duhalde y con apoyatura de otro represor consumado como Luis Patti- a dedicarse a la política. Así llega a ser intendente de San Miguel donde se resaltó la mano dura.

Pero no hubo mano dura ni mani pulite para los negociados que incluyeron a sindicalistas acostumbrados a los fierros por su negro pasado en la triple A. Así nace, entre esa gente, la empresa Covelia recolectora de residuos domiciliarios. En la fundación de esa empresa estaba Aldo Rico -como lo explican los archivos que acompañan esta nota- y en el trabajo de pinzas para obtener contratos municipales abultados y fuera de lógica, se contó con el inefable Hugo Moyano. ¿Cómo?

Fácil. Al impulsar protestas y reclamos por parte de los camioneros de quienes se mueven en las distintas municipalidades, llegar a una huelga general incluyendo a los que estarían manejando los camiones recolectores de otra empresa que no Covelia. en general los intendentes aflojaron la firma y entregaron el contrato.

O sea, la política mafiosa de aprietes y cobardías, coimas y también violencia.

Esta gente es la que se reúne en banda con Eduardo Duhalde cuya cabeza de playa o, "Niña bonita" (como lo seudonimizó un sindicalista) es Sergio Massa.

En síntesis y por seguir la métrica interpretativa que se aplica al pato criollo, todos ellos, Duhalde y las bandas que lo siguen en la coyuntura -tal vez dejando un poco los trabajos habituales que los ocupan diariamente en temas distributivos-; hombres como Luis Barrionuevo y sus comisiones a los abogados que cumplían su tarea en el sindicato gastronómico o que lanzó a sus huestes a quemar las urnas en Catamarca para evitar que se realizaran elecciones; o Momo Venegas procesado por negociados con medicamentos desde la Obra Social así como, en el plano de la protección de los afiliados a su Sindicato, encubridor de la esclavitud laboral en el campo cuya inspección de trabajo el Sindicato entregó a una empresa de la que es accionista principal Eduardo Duhalde-.

Todo esto es así, por más que se lo pretenda disfrazar de mil modos o pintar de rosa. El tema es otro. El tema es el manejo monopólico de los medios de comunicación masivos. De aquí que la Ley de Medios (Nacida Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual)

Así, nadie, salvo un sector reducido de la República, se entera de quién era realmente Rico, quién es Moyano, Hugo; quién es Eduardo Duhalde y con quiénes está; cuáles son los negocios de éste último así como los de Niña Bonita Massa. No se enteran, tampoco, que Tata Yofre, Roberto García, Alderete el responsable del diario electrónico de los ex-SIDE así como el fino redactor de la Nación Carlos Pagni fueron procesados por asociación ilícita por espionaje electrónico y otras menudencias graves en una República.

Y tampoco se enteran de las obras que realiza el Gobierno Nacional.

Entonces, se da lo que plantea, hace 26 años, el cientista Giovanni Sartori con su Homo Videns, la sociedad teledirigida. ¿Qué plantea? El manejo de la "opinión pública" a través de la televisión. Cómo se erige ese medio como mentor de cualquier decisión personal y política y cómo puede, si lo deciden sus responsables, torcer la realidad a través de un relato torcido o contrario a lo que realmente sucedió. Esto se da en los noticieros y en los programas de opinión donde, en general, el periodista es sólo una excusa para que el entrevistado recite la gacetilla de prensa que tenía preparada de antemano, mediante acuerdo previo con lo que sí le preguntarán que le gusta y lo que no le preguntarán que lo disgusta o lo hundiría.

¿Qué queda? Siempre la sensación de duda. Y la duda es esa fisura por la que se meten todos los microbios, bacilos y virus que tengan interés en cooptar esa mente independiente.

Muchos de los nombrados, como también Mauricio Macri, están procesados penalmente ante la Justicia Penal de la Capital Federal por la presunción que, en virtud de lo aportado por las denuncias, llevó a los jueces a confirmar el procesamiento. Como en el caso del nombrado Macri, Mauricio cuyas apelaciones contra el procesamiento que recayó sobre él fue refrendado -aprobado- por todas las instancias a las que apeló quedando firme. ¿Cuándo lo llevan a Tribunales? Ah... ese asunto es distinto, por ahora.

Ya sabemos, quienes tenemos experiencias en desastres de nuestra República, lo que no queremos que se repita y esta gente es la que trae sobre sus hombros las bolsas de heces para arrojar sobre el pueblo argentino mediante al regresión a tiempos de marginación, de destrucción y de muerte. Porque todos ellos, los de la lista de la Niña Bonita, fueron cómplices o adherentes o acólitos o simpatizantes de la dictadura eclesiástica-cívica-militar de 1976. Entonces, la muerte está presente como posibilidad cierta en las mentes degeneradas de esta gente. Y Aldo Rico es uno de los más excelsos representantes. Se suma a Moyano, Hugo y también a "La Pando" (la que defendió la apropiación de bebés por parte de la dictadura ECM 76).

Con esta gente no queremos saber nada más. Nunca más


COVELIA S.A.

La empresa se crea, en un principio con capital e idea del Teniente Coronel Aldo Rico

Gladys Pereira

Rico, domiciliado en Obligado y Río Diamante de la Localidad de Bella Vista, Partido de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, usa a Arenales y Correa como testaferros. Arenales vive en una casa y un barrio muy pobre del conurbano bonaerense, la calle Espronceda al 2500, se encuentra a pocas cuadras de Puente La Noria, en la Localidad de Ingeniero Budge, sin embargo, Marcelo Adrián Arenales, sería un empresario muy exitoso, integrante además, de otras 94 Empresas.

HUGO ANTONIO MOYANO, COVELIA, ROGGIO Y DEMÁS.

Investigación sobre COVELIA Sociedad Anónima y su relación con Hugo Antonio Moyano

(...)

San Miguel: Este es uno de los primeros municipios donde comenzó a prestar servicios Covelia, durante la gestión de Aldo Rico como intendente. Actualmente tiene un presupuesto asignado, por año, de $30.296.220,00. Desde la oposición aseguran que la magnitud de lo que se gasta hace que lo recaudado por la Tasa de ABL solamente cubra entre el 60 y 70 por ciento del costo del servicio, teniendo el municipio que destinar recursos provenientes de otras áreas de la comuna.

CRONOLOGÍA DEL REPRESOR PRÓFUGO JORGE OLIVERA:

El carnicero de San Juan, otra vez en la calle

(...)

Pasada la dictadura se recibió de abogado y pidió la baja del Ejército con el grado de mayor. Ya en 1984, ocupó un puesto en el comando de paracaidistas de Córdoba. Tres años más tarde, se plegaría a la rebelión carapintada de Aldo Rico.

CAMIONEROS DE MAR DEL PLATA

Otro trabajador echado por "pensar feo"

Se trata de Fernando Sequeira, Chofer de 1ª, que no pudo seguir en Moliendas del Sur por presión del sindicato de Camioneros...

ARADURA

Pablo Moyano que otorga contratos basura, pretende defender trabajadores

(...)

Pero lo paradójico es que este señor (ojo, es un decir, no tomarlo en serio) se anime a hablar de alguien por estar contra los trabajadores cuando él mismo es el organizador de una empresa trucha que contrata personal para las recolectoras de basura en Mar del Plata, empresa bajo el nombre de Guía Laboral que les hace firmar a los expulsados -por vaciamiento de la empresa 9 de Julio en favor de Giageser importada por Hugo Moyano de Córdoba (como subsidiaria de Covelia, la empresa de la basura que fundó con Aldo Rico y que ahora pretende hacer pie en Buenos Aires capital)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La historia de los Suramericanos del pasado

UN HÉROE PARA LA HISTORIA SURAMERICANA Y MUNDIAL

"La historia es nuestra y la hacen los pueblos"

Frase de Salvador Allende en su último discurso al pueblo chileno, desde la resistencia armada que él y otros 39 leales civiles ejercían desde la Casa de la Moneda -sede del Gobierno chileno- mientras los aviones de la Fuerza Aérea chilena y los del Ejército la bombardeaban a mansalva. Bajo el mando de Augusto Pinochet, esas fuerzas antidemocráticas comandadas, en la práctica, por la Secretaría de Estado norteamericana (Henry Kissinger) y los aportes generosos de dólares de la CIA (William Colby), lograron cortar el proceso democrático en el país Suramericano que más tiempo mantuvo una sucesión republicana en sus sucesivos gobiernos.

Todos los intentos desestabilizadores, destituyentes que inició la Democracia Cristiana tanto como los "nacionalistas", detrás de Víctor García Garzena diputado por el Partido Nacional, habían resultado un fracaso total. Incluyendo las elecciones parciales que dieron la victoria a la Unidad Popular por más del 43% contra toda predicción de los momios (especie relacionada, similar a los gorilas argentinos).

Esa gente también atacó la economía mediante los arreglos con empresarios y los look-out llevados a cabo para desabastecer al pueblo chileno y generar reacción negativa, tanto como los empresarios transportistas que intentaron un paro nacional que fue frustrado por los camiones particulares y la movilización organizada del pueblo que cargó alimentos e insumos y los distribuyó en cada población a través de sus comités locales en cada lugar.

Luego, una facción del ejército chileno salió a la calle para tomar el poder el 29 de junio de 1973. El diario "La Tribuna", del mencionado García Garzena, definió a dicha asonada como un montaje del gobierno y los chilenos lo denominaron "El Tancazo". Allí perdió la vida, asesinado por un oficial pistola en mano, el camarógrafo Leonardo Henrichsen, hecho éste que no fue reflejado en ningún noticiero de la época a pesar del original de la cinta filmando su propia muerte que realizó la víctima. Salió a la luz bastante después de ese atentado que no tuvo consecuencia alguna para el oficial asesino. En esa asonada infame murieron 22 ciudadanos.

A pesar, también, del largo paro que primero un 40% de los trabajadores de la mina de cobre "El Teniente" -la más importante de las del cobre y cuyo producto constituía el mayor ingreso de divisas para Chile y que también fue bloqueado por los yanquis bajo la estrategia de Nixon-Kissinger y las organizaciones dependientes -CIA, Banco Mundial. FMI, NSA y una larga lista de gusanos habituales-. El paro fue revertido, los trabajadores leales mantuvieron la mina en funcionamiento y luego de 72 días, se retomó la producción al 100 por cien. Sin embargo fue otro duro golpe a la economía y estabilidad del gobierno de la Unidad Popular.

 

La sucesión de huelgas patronales así como la retención de productos por parte de industrias, empresas y comerciantes hizo que el gobierno resolviera confiscaciones de mercaderías para su distribución a través de la organización popular y, luego, la intervención directa de las empresas que se negaban a producir y entregarlas a los trabajadores para su administración-operación, lo cual daba resultados. De igual modo con los fundos -que para la Argentina serían "estancias"-.

La iglesia chilena decide participar en la pacificación y el cardenal Raúl Silva Henriquez hace un llamado en tal sentido, impulsando el diálogo entre todos los sectores. Esto desarticula gravemente la situación de los demócratas cristianos que, hasta ese momento, en todas sus manifestaciones fueran en el congreso y por canales de la prensa fogoneadora de la destitución (Canal 13 de televisión), se habían mostrado como cerrados a cualquier tipo de contacto con Allende. La intervención del cardenal los deja expuestos y no tienen más remedio que aceptar la imposición eclesiástica. Suponemos que de no haberlo hecho habrían debido cambiar el nombre de su partido...  El dirigente Patricio Alwyn y otro de la DC concurren a La Moneda para entrevistarse con Allende.

Como el gobierno de Allende se mantenía, a pesar de los garrotazos golpistas-institucionales que daban los momios desde el Congreso, bloqueando las leyes que enviaba el Ejecutivo para su debate y aprobación y como parecía que las fuerzas armadas no se sumarían al "reclamo" de la Democracia Cristiana -núcleo de los momios porque los de Patria y Libertad, financiados directamente por la CIA, además de momios eran subversivos-, el ataque contó con un asesinato más: el del edecán naval de Allende, el almirante Arturo Araya Peters, constitucionalista y leal al Presidente.

aqui foto La interpretación de ese asesinato político se asentó en que el almirante Araya Peters, además de ser un militar constitucionalista y leal al gobierno democrático, era el que informaba claramente al Presidente sobre el movimiento y pensamiento de la oficialidad de la marina. Al matarlo, ese canal se cortó definitivamente. En el entierro del almirante asesinado otro de sus colegas y de la misma promoción, el almirante Raúl Montero Cornejo, fue el que se mostró sinceramente consternado. En cambio, el almirante Toribio Merino, imperturbable, siguió adelante con la organización del golpe de Estado que en ese mismo momento comenzaba a gestarse seriamente entre los rebeldes. Este sujeto formaría parte del grupo golpista que se hizo del poder con Pinocheet.

Uno de los métodos que utilizó la "oposición" a través de sus lazos con las fuerzas armadas, fue impulsar "allanamientos en busca de armamentos", acción respaldada por la legalidad de una norma que establecía que las ff.aa. podían realizar ese tipo de allanamientos sin necesidad de orden judicial y en forma autónoma, sin necesidad de pedir permisos ni avisar a nadie más que a sus subordinados convocados para tal acción. Las fábricas y empresas administradas por los trabajadores funcionaban bien y producían, entonces había que pararlas sin dejar en claro que se las paraba. Para esto sirvieron  los "allanamientos", porque no sólo se trataba de ingresar sino de, luego, interrogar a toda la población obrera de cada entidad allanada.

En todo el tiempo que se agravó la acción desestabilizante-destityente de la derecha chilena, las ff.aa. realizaron 27 allanamientos en búsqueda de armas (NdR: que jamás encontraron... casi como las armas químicas de Irak y ahora de Siria... ) pero que retrasaron tiempos de producción y salida al mercado con el consiguiente perjuicio para la población menos protegida económicamente...

Un nuevo paro de camioneros que fue, en realidad y como el anterior, un paro de propietarios, de empresarios transportistas, comenzó a azotar el abastecimiento de alimentos e insumos para la producción fabril e industrial. Para dar una imagen que pudiera impactar en la población, reunieron los camiones de modo tal que parecían, desde el aire, una colmena. La investigación posterior al golpe de Estado de Pinochet, realizada en el exterior y con protagonistas "tangenciales" que resultaron directos por el resultado logrado, consignaron que para ese paro la CIA invirtió 5 millones de dólares de aquella época, entregando a cada empresario y por camión la suma de 4 dólares yanquis a precio del mercado negro (NdR:otro color para el blue argentino también impulsado por la reacción...). Nuevamente William Colby reconoce, luego, que la CIA apoyó a los empresarios transportistas en esa movida destituyente.

El 31 de julio de 1973 el gobierno de la UP decide enviar tractores a quitar los camiones de donde se encontraban para ponerlos a disposición del transporte de mercaderías mientras, simultáneamente, camiones de particulares y del gobierno nuevamente salían a transportar cargas a todo el país. La oposición -prácticamente dueña del Congreso- con la ayuda de la prensa golpista -Canal 13 y los medios y diarios de ese monopolio- tildaron a la acción del gobierno como un escándalo. Utilizaron las filmaciones de Canal 13 para fundar su opinión y proyectaron, en el Congreso -con un televisor allí- lo que ese canal había filmado. Proyección que se repitió hasta el hartazgo por el Canal 13 y se publicó en el 75% de las radios que el grupo Edwards poseía así como el 70% de la prensa escrita que también formaba parte de su monopolio cuya nave insignia era -es- El Mercurio.

Por su parte, la Democracia Cristiana que había accedido al diálogo por impulso de la iglesia comandada por el cardenal Raúl Silva Henriquez, emplazó a Allende a que cumpliera 3 puntos a los que consideraban innegables. Dejar las fábricas y empresas libres para el "mercado", desactivar los comités de organización obrera y la CUT (Central Única de Trabajadores de Chile) y nombrar en el gobierno a militares que ellos consideraban "confiables. Por supuesto que Allende rechazó esa imposición (NdR: Que nos recuerda con paralelismo meridiano a la fallida imposición de José Claudio Escribano a Néstor Kirchner para que "pudiera gobernar" en el 2003 en adelante). Allende rechaza esa pretendida imposición, pero igual nombra como ministro de Defensa al general constitucionalista Prats (NdR: Que sería asesinado en Buenos Aires) y a Pinochet como jefe del Ejército, hecho que se produce el 9 de agosto de 1973.

Como dato vale señalar que entre Julio y Agosto de 1973, la derecha opositora y sus grupos de choque (¿de "tareas"?) cometieron 250 atentados con bombas en la capital, Santiago.

El gobierno de la UP, aún estando bajo el ataque continuado de esa oposición golpista se movía como anguila y sorteaba las trampas y vallas que le iban poniendo en el camino. Los opositores, dominando el Congreso, entendieron que si no se impulsaba de una vez el golpe de Estado la UP seguiría gobernando con el apoyo popular.

Así pues, el 22 de agosto de 1973 -justamente esa fecha...- redactan un documento que pretenden obtenga legalidad constitucional aunque queda fuera de la Constitución, mediante el cual la Democracia Cristiana y partidos que conformaban ese frente -el Partido Nacional de García Garzena ya mencionado- se retiraban del Gobierno. O sea, vaciaban el Congreso de sus bancas.

Ello y decirle a los militares que avanzaran de prisa era una sola interpretación que los golpistas interpretaron cabalmente.  Los allanamientos a empresas y aún al cementerio en la inútil búsqueda de armas, encubrió, además del retraso en producciones de empresas y fábricas administradas por los trabajadores, la práctica de los milicos en su trato con la población civil así como la observación de cómo actuaba la tropa y de qué modo obedecía. Fue un entrenamiento básico y efectivo.

El 4 de septiembre de 1973 se cumplía otro aniversario de la victoria de la UP en elecciones democráticas y su acceso al gobierno de Chile. Para festejarlo, a pesar de la tensión y las presiones múltiples, el pueblo se organizó y así logró reunir la más multitudinaria manifestación que jamás la historia de Chile tuviera memoria. El pueblo y sus organizaciones de base así como los trabajadores nucleados en los distintos sindicatos y en la CUT desfilaron frente al palco donde Allende respondía a los saludos y lemas cantados con prudente euforia.

El Presidente había redactado un Decreto llamando a Plebiscito para que el pueblo volviera a decidir los destinos de Chile, respecto a si debía continuar el gobierno de la UP con Allende en la Presidencia o, de lo contrario, ser destituido y convocar a elecciones para un nuevo período constitucional.

La paradoja de esto es que Allende pensaba darlo a conocer días después, el 11 de septiembre de 1973. En el desfile del pueblo, éste voceaba, incansable: Allende, Allende, el pueblo te defiende". En efecto, por número esa concentración bastaba con holgura para superar el número total de los integrantes activos de las fuerzas armadas chilenas. Pero la diferencia fundamental entre unos y otros fue -como es siempre- que las armas estaban en poder de los uniformados. El pueblo pedía milicias, pero Allende no autorizó esto. Como también lo pedía Evita ante una situación que de no mediar tantos años de diferencia, podría ser calcada en tanto la intervención letal, infame de los yanquis en los golpes de Estado en Suramérica. Por entonces, con las armas de los gendarmes a sueldo del mejor postor y, ahora, con los golpes blandos como los habidos en Honduras y en Paraguay. Y como el que se intenta en la Argentina.

El 11 de septiembre de 1973 se inicia el golpe de Estado en Valparaíso, por parte de la marina chilena. En aquel momento en aguas territoriales se encontraban tres buques de la USNAVY llegados a la costa de Chile para participar en el Operativo UNITAS, aquel verso institucional por el cual los yanquis sometían a las armadas suramericanas. La marina tomó la ciudad de Valparaíso, radios, diarios... Ahí empezó la matanza que duró años de sangre y desdichas para el pueblo chileno -no para los momios...-.

Durante la dictadura asesina de Pinochet -como lo son todas las dictaduras genocidas con apoyo clerical y civil-, desde la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas -URSS, por onda corta se emitían programas de radio para "latinoamérica". Estaban los compañeros chilenos emitiendo sus informaciones y novedades a los esclavizados ciudadanos de su patria tomada por la inmundicia pinochetista. El grito radial que se reproducía como consigna y clave era, ¡Viva Chile mierda!

Nosotros repetimos esa consigna, pensando en Salvador Allende pero también en Hugo Chávez Frías y en nuestro guía y revolucionario por antonomasia, Néstor Kirchner, y trocándola en ¡Viva la Patria Grande, carajo!

sábado, 7 de septiembre de 2013

Ladrones de bancos, entregadores y soberanía

La pregunta sobre por qué los "ladrones de bancos" despiertan tanta simpatía en el público en general. Se nos ocurre que inconscientemente el ciudadano de a pie que es incapaz de llevarse una gomita de la oficina ve en esos ladrones de bancos algo parecido o cercano a la reivindicación social. Atacantes de las bases del capitalismo salvaje opresor. Los bancos fueron y todavía son la forma más cínica y sutil de esquilmar el trabajo y el esfuerzo de no sólo los habitantes de una nación sino del Estado que da sustento a esa nación.

Son los que sin ser propietarios se quedan con casas y sin manejar tantos coches llenan sus depósitos con vehículos de todas clases y calidades. Son los que aprietan malamente al que se atrasa en un préstamo cuyo monto inicial ya sufrió cientos de descuentos por obra de la lenidad de leyes y jueces y que, a la postre, no podrá ser aplicado a lo que se tenía previsto porque resultará insuficiente en virtud de la inflación que generan los cómplices de esos bancos, los empresarios que conforman el pool de empresas que forman precios y manejan la economía de cada país.

Los bancos, tal y como lo fueron y son en la actualidad -con contasdísimas excepciones-, no tendrían razón ni motivo de ser que no apunte a obtener pingües ganancias a partir del esfuerzo siempre insuficiente que hacemos para pagarles cuotas interminables, intereses desconocidos y cumplir con letras pequeñas en contratos de esclavitud de por vida que se firman para recibir billetes que quedarán como fugaz muestra de solución personal aparente.

Como se incorporó en el inconsciente colectivo la norma de que dentro de la estructura económica de un Estado los bancos forman arte y parte y esto no se cuestiona porque, entre otras cuestiones de manejo psicológico, aparecen vistosos folletos para paradisíacos viajes, compras, vacaciones y jolgorios de distinta etiología e incierto final que son financiados  por los bancos. Bancos que, a la vez y por la red de comunicación sanguínea virtual, están asociados con empresas de turismo y hoteleras así como con compañías aéreas, transportistas, de navegación y un largo etcétera. De tal modo, lo que no entra como debiera por una de las bocas absorbentes lo hará por alguna de las otras y tal vez en mayor porcentaje; total, todo va al mismo fondo común de una corporación.

Cuando la crisis golpea fuerte en las puertas de cualquiera de los hogares de un país en caída libre, los habitantes de tales espacios privados saldrán a recorrer las calles para golpear las otras puertas, firmes y altísimas, de los accesos a los edificios bancarios centrales. Desde adentro ninguna voz saldrá a responder los reclamos por la apropiación de ahorros de todo ese colectivo que quedó fuera del aviso amical que lo advirtiera de sacar sus ahorros antes de que la medida de rapiña tuviese lugar.

En nuestro país lo anterior sucedió y con la mayor fiereza en 2001, dejando a la vista 39 muertos obvios y por arriba de esa cifra, los miles de marginados y dejados a la intemperie cuyo inicio se verifica en la dictadura eclesiástica-cívica-militar de 1976 (ECM76) y se continuó con la precisión quirúrgica de un escalpelo electrónico, con el enriquecido gobernador de La Rioja que terminó entregando, como Presidente, las empresas nacionales, el trabajo argentino y la posibilidad de recuperación cierta de la marginación mundial.

Todo esto último con la gran mentira del ingreso al primer mundo y la destructiva y final equiparación del peso argentino al dólar yanqui cuyo gestor fue el mismo que era presidente del Banco Central de la República Argentina durante la dictadura, Domingo Cavallo -secundado por el radical Machinea- y que se sumó -más como síndico que como ministro- al equipo de des-gobierno de Carlos Menem y que alcanzó al des-gobierno de la Alianza con Fernando De la Rúa como presidente-administrador, apoyado por el Grupo Clarín con la mayor vehemencia titulera y dando el golpe que pretendía ser terminal con mega-canje y blindaje económicos que sumaron cifras aparentemente impagables de Deuda Externa (ya de por sí, ésta, absolutamente ilícita).

Este proceso de despojo y debilitamiento de la Argentina se relaciona -y mucho- con la ideología que en el siglo XIX detentaron los que todavía hoy día muestran sus supuestos rostros en óleos y acuarelas colgadas en escuelas, colegios, universidades y algunas empresas. Esa ideología que en un momento aplaudía la invasión en tiempos de la invasión inglesa de 1805 y 1806, como fue vencida por la voluntad popular y el liderazgo de algunos emergentes no precisamente criollos, optaron por ser representantes pacíficos de la otra invasión, la que planteó el fundador de la banca Morgan con aquello de que "denme el manejo de la moneda nacional de cualquier país y no importará cuál sea la ideología imperante". Palabras más o menos significa que es el poder económico contrabandeado en un país el que terminará con ese país en tanto Estado libre y soberano.

Eso mismo hicieron los descendientes de aquella logia "Independencia" que abogaba por la invasión de los ingleses y que, a partir de allí y de aquellos apellidos que la integraban, dieron a luz a una serie de representantes familiares descendientes y por afinidad que continuaron con esa ideología, perfeccionándola paso a paso según las mandas que recibieron siempre de sus pagadores extra-nacionales.

Hay, sin embargo, una guerra civil inconclusa, falsamente concluida en Pavón donde quien ganó se retira y quien perdió se alza con la victoria.

El final todavía no hallado de esa confrontación entre los que al día de hoy podríamos denominar nacionales en contraposición a los otros, los extranjerizantes (por ser generosos en extremo con estos últimos en cuanto a la denominación) provoca los saltos desestabilizantes y cotidianos que aquellos representantes de bancos y otras layas disparan contra el Gobierno Nacional que, a la sazón, es más nacional que nunca lo haya sido cualquier gobierno en los últimos 200 años de aparente independencia.

La lista de quienes trabajan para mandantes externos bajo una leve pátina de esforzada argentinidad es larga porque va desde quienes saben hasta quienes les creen. Entre los primeros y que cuentan en sus historias personales con suficiente blasones como para ser asumidos como extranjerizantes, figuran los que se agrupan en ese magma denominado oposición. En realidad distintas bocas de la misma Medusa.

Tan masónica su organización como la que se traduce de la lectura analítica de los billetes del dólar de cualquier nominación, el Gran Maestre sería -según lo vemos- Héctor Magnetto. Otro Gran Maestro pero de menor grado sería Durán Barba, venido en ayuda del jefe en momentos de sosobra.

Más abajo de esta translogia están desde Macri hasta Massa, Duhalde, Pratt Gay, Redrado, Barrionuevo, Venegas, Alfonsín, De Narváez, Stolbizer, Cavallo, De la Sota, De la Rúa, Graciela Ocaña... y siguen las firmas como dicen las solicitadas. Son muchos que tienen ansias de ser distintos reafirmando ser iguales que siempre o, mejor dicho, como siempre.

En realidad tienen la voluntad sometida por el acomodamiento de hacer lo que les dicen y ordenan y por lo que reciben algún tipo de paga sea en billetes no declarables o en otras especies. Incapaces de erigirse, cada cual, contra la opresión del poderoso y absolutamente ciegos de ver las injusticias que subsisten en un país que, como el nuestro, puede producir alimentos para más de 300 millones de personas (y somos apenas un poco más de 40 millones).

Son gentes que suponen que lo que tienen y fueron "adquiriendo" lo es por derecho propio o, peor aún, derecho natural. Este pensamiento es el que flota como aire vital entre las nefastas 200 familias del inicio y que no serán más de 50 en la actualidad. Incapaces, sus integrantes, de considerar el derecho de propiedad de peones y empleados, de obreros y trabajadores porque este último grupo está fuera de la gente como uno. No pueden verlo porque jamás lo vieron. Parece una estupidez pero es así. No salieron demasiado de sus getos y cuando lo hacen, miran a través de vidrios polarizados o a altas velocidades rumbo a uno u otro aeropuerto.

Están los otros, que se sientan en el borde de ese círculo pero que como aspiran a más, trabajan como fogoneros. Tal el papel que jugaron Redrado y Prat Gay para la JP MORGAN y las hordas privatizadoras a las que Stiglitz se refiere como "sobornizadoras".

Tan eficientes en sus labores que los Estados, defraudados y estafados por los bancos, estudian y aprueban rescates insólitos y ofensivos, dándole dinero a los quebrados para que vuelvan a operar como si nada hubiera sucedido. Cuestión ésta que no sólo es insólita y ofensiva sino que atenta, justamente, contra lo que toda esa gente dice defender que es la ley del mercado. O sea, que si una empresa quiebra, así sea un banco o un almacén, llega a tal situación por ineficacia e ineficiencia, por malos cálculos y todo lo que podemos agregar al mal desarrollo de un negocio asentado en tales bases y con tales márgenes. El caso más flagrante es el reciente de España que dispuso de 80.000 millones de euros para la fundida Bankia mientras el desempleo en ese país pasa del 28% y los bancos se quedan con las casas hipotecadas por la propaganda engañosa y permanente que penetró los cerebros no informados -o necesitados- de miles de españoles.

En la Argentina, con De la Rúa como gerente de esos intereses extranacionales, los bancos recibieron el guiño de llevarse más de 30.000 millones de dólares al exterior así como que también fueron 14 los camiones de Juncadella que ingresaron en Ezeiza para descargarse en un vuelo no programado de cuyas constancias todavía no se pudo tener ninguna probatoria. O sea, la complicidad de unos y de otros fue tan grande como pesados los sobres que recibieron por tal actitud distraída.

La pauta de esta actitud que no es sólo de nuestro país sino mundial, la dan los lineamientos del Nuevo Orden Mundial al que se refiere Rockefeller. Un fragmento definitorio del libro de Esteban Cabal "Gobierno Mundial" publicamos en APC en la edición de ayer 05/09/13. La síntesis de ese NOM es destruir los Estados-Nación y quitar cualquier tipo de decisión soberana que pudieran tener los pueblos y sus identidades. A partir de allí, serán las 8 corporaciones mundiales las que "gobernarán" el mundo. La serie televisiva que lleva más de 20 años renovándose, Guerra de las Galaxias, ha sido uno de los elementos de lavado de cerebro de jóvenes y no tan jóvenes. En esa ficción, las naves no son de los "estados nacionales" sino de "compañías". Los malos son quienes representan "estados tiránicos" en las galaxias. O sea, lo mismo que desde 1945 Hollywood viene haciendo en tanto inyectar toxinas mentales en el distraído y masificado "público".

Del mismo modo y con el mismo fin, sin duda alguna, es lo que hace el Grupo Clarín con sus 237 canales de televisión y de radio -sin contar los diarios y revistas que sucumbieron ante el monopolio de Papel Prensa por un lado y el ahogo financiero que les impuso, por el otro-. La distorsión de la realidad a manos de guionistas-tituladores que disfrazan, tuercen, contraponen e inventan relatos sobre lo que el público -cautivo- debe de creer por falacia de autoridad -lo dicen en la tele, lo repiten en la radio, lo publican en el diario... debe de ser verdad-, apunta en el mismo sentido desde que este grupo, sus integrantes directivos y empresarios afines forman parte de las ONG's, asociaciones y fundaciones que adhieren y trabajan para el Nuevo Orden Mundial. No olvidemos que la captación para trabajar para el NOM es multifacética y variopinta, desde profesores universitarios, científicos y escritores, hasta periodistas y comerciantes, pasando por todas las profesiones y oficios existentes siempre que quienes lo ejerzan muestren el perfil adecuado para pertenecer. Perfil que no es otra cosa que integrar el grupo de extranjerizantes ya mencionados.

El imperio yanqui-romano se desinfla, implosiona y es necesario generar un caos, tal como lo anticipa Rockefeller, para disciplinar a los países y sus dirigentes díscolos por nacionalistas.

De aquí que el ataque a la unidad de suramérica fue, siempre, un objetivo de máxima entre los pasos tácticos a cubrir antes de avanzar hacia la globalización más cruel y asesina que el propio capitalismo salvaje. El Panamericanismo que planteaban los yanquis y que no engañó a Perón, por ejemplo. La Alianza para el Progreso, la ALALC y tantas otras siglas generadas desde EEUUdN para dirigir, controlar y sacar beneficios permanentes del intercambio comercial con quienes, decidían, serían "proveedores de materias primas y de alimentos", como lo establecía la Trilatera Commision liderada por Henry Kissinger, en la cual de distribuían los roles que cumplirían los países suramericanos. A la Argentina le tocaba ser proveedora de alimentos y de materias primas.

Todo este gran engaño -tanto como lo es la existencia de armas químicas en el gobierno de Siria con las que mentirosamente bombardearon a los rebeldes - sirvió para que varias generaciones de argentinos creyeran en que en EEUUdN se vivía una democracia plena, un ejemplo de libertad y todas esas paparruchadas que se desdicen totalmente cuando recorremos los actos vandálicos de los yanquis en el mundo y, también, dentro de su propio territorio.

Como todo ello está quedando más a la luz ahora, en estos tiempos que gozosamente vivimos en nuestro país, donde no quedan dudas de quién es quién y de qué lado se encuentra parado, es lo que enerva a las "fuerzas del mal" como alguna vez bautizaron a los yanquis.

Los fondos buitres ya lo anticipaban: debían disciplinar a la Argentina, si no sería una retahilla de países que comenzarían a refinanciar sus deudas y adiós especulación financiera.

De aquí que MERCOSUR, UNASUR, CELAC y ALBA son instrumentos fundamentales para la emergencia de países soberanos en consenso unánime de hermandad fructífera y círculo virtuoso. El ataque, entonces, irá sobre estas instituciones suramericanas, para evitar la vigencia de la Patria Grande, de la unión real suramericana. La técnica de los Balcanes aplicada por los ingleses es la misma que guió a los "libertadores" para romper el Imperio Español transoceánico. Muchas republiquetas son más fáciles de dominar que un gran país unido -a pesar de los traidores internos que pudiera contener-.

La decisión está perfectamente clara en lo que a nosotros respecta: No hay otro voto útil que no sea el que se dirija al Frente para la Victoria y todos sus candidatos. No hay otro camino que apoyar con todo a Cristina Fernández de Kirchner y propiciar la reforma constitucional no sólo para avalar la reelección de la Presidenta sino para adecuarla a los tiempos que vivimos. En 1994 se estaba en plena entrega gobernada por el gerente regional Menem. La constitución se adaptó a esas necesidades de la entrega y el hincamiento. Ahora no estamos en ese oprobioso momento histórico sino en la plena recuperación de nuestra dignidad como país y de nuestra soberanía como Estado Nacional. Marchemos, a como dé lugar, hacia su vigencia plena. En caso contrario, no nos preocupemos porque serán los invasores que podrían haber ganado, quienes pondrán el punto final de cada uno de nosotros. Entonces, a luchar sin demayo y con la convicción de estar en el momento justo donde el mundo decide si se hinca a los asesinos o si volveremos a caminar libremente en un ambiente de paz y armonía entre hermanos, los humanos.

Que estén bien.

sábado, 31 de agosto de 2013

El lobby de asesinos y el sucio que hará el trabajo sucio

Estar en contra de un bombardeo de la OTAN o una invasión estadounidense no significa que se defienda al régimen de Asad

El "déjà vu" sirio

Pascual Serrano / eldiario.es

 

Todo parece indicar que EEUU bombardeará Siria en los próximos días, es lo que los medios y la diplomacia denominan eufemísticamente “intervenir”. Para empezar debemos aclarar que tenemos la humildad de reconocer que, aunque parece indiscutible que hubo una masacre por armas químicas, no sabemos quiénes fueron los responsables. Es por ello que la ONU envía inspectores a la zona. Ignorado esto podemos presentar algunas deducciones lógicas. La primera de ellas es el principio establecido en el Derecho Romano y utilizado en criminalística de “cui prodest” (¿quién se beneficia?). Desde hace semanas, en la agenda de las potencias occidentales y sus adláteres árabes están las acusaciones contra el gobierno sirio por el uso de armas prohibidas, lo más absurdo que podría hacer ese gobierno sería asesinar un millar de civiles, incluidos niños, en un barrio que no forma parte del frente y poner en bandeja la justificación de una intervención militar de EEUU o de la OTAN. Es decir, la respuesta de “a quien beneficia” la masacre por agentes químicos es los partidarios de esa intervención militar contra Siria.

Lo siguiente que hemos comprobado es la rápida difusión de la noticia señalando la autoría del gobierno sirio. Tan rápida que el día 21 los medios internacionales estaban informando de una masacre de 650 personas por parte del ejército sirio utilizando como fuente informativa un tuit de la oposición siria. Nada más. No se me ocurre ningún agente social que pueda conseguir ser titular mundial con un tuit.

Inmediatamente, los gobiernos que han mostrado su apoyo a los rebeldes sirios comienzan a exigir la presencia de los inspectores en la zona para confirmar el ataque y determinar sus responsables, y acusan al gobierno sirio de no colaborar. Sin embargo, cuatro días después ese gobierno está autorizando la presencia de los inspectores y dotándoles de escolta para desplazarse a la zona. Cuando se dirigen al terreno, estos inspectores sufren un tiroteo. De nuevo el gobierno es acusado de la responsabilidad de los disparos de francotiradores al convoy. Sería un cosa curiosa que un bando escolte a unos inspectores de la ONU y al mismo tiempo les disparara. A continuación, los mismos que exigían la presencia de inspectores dicen que ya es tarde, que no necesitan a los inspectores. Sin esperar a las conclusiones del equipo de investigadores de Naciones Unidas, el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, dice que ya tienen la información de inteligencia que demostrará que “no fueron los rebeldes y que el Gobierno sirio fue el responsable".

De nada sirve que el gobierno sirio lo niegue, o que Médicos sin Fronteras afirme que “no puede establecer la autoría del ataque”. La información del gobierno sirio, difundida por la televisión nacional de ese país, asegurando que el ejército allanó el día 24 un depósito de los opositores armados en Jobar, localidad de la periferia de Damasco, en donde halló varios barriles de agentes tóxicos con la inscripción hecho en Arabia Saudita, además de máscaras antigás y pastillas para neutralizar los efectos por la exposición a dichos químicos, sólo fue recogida por Prensa Latina.
 

El gobierno que más muertes ha provocado en la historia por armas atómicas (Hiroshima y Nagasaki) y por armas químicas (agente naranja en Vietnam) es el que se presenta como protector mundial de los daños por esas armas. El gobierno que inició una guerra de Iraq, que todavía continúa, justificada por unas armas de destrucción masiva que no existían, ahora propone hacer lo mismo por unas armas químicas fundadas en las mismas pruebas. La sensación de déjà vu con la invasión de Iraq es inevitable. Entonces pidieron inspectores y cuando se encontraban en el terreno les obligaron a salir precipitadamente porque comenzaban a bombardear.

Son los mismos gobiernos que se escudaron en una resolución de la ONU para proteger a los libios y terminaron bombardeando el convoy del presidente para que una horda de mercenarios lo linchara y colgara el vídeo en internet. Es la misma OTAN que bombardeó Yugoslavia sin autorización del Consejo de Seguridad argumentando una limpieza étnica que los forenses demostraron falsa y que, una vez más, lo volverá a hacer en Siria sin importarle la legislación internacional. Los mismos países que invadieron Afganistán para liberar a las mujeres de los talibanes y hoy siguen siendo lapidadas y el país aumentando su récord de producción de opio, corrupción y pobreza.

A todas esas personas bienintencionadas que dicen que no podemos permanecer impasibles ante la masacre de cientos de civiles en Siria hemos de explicarles que esos libertadores que esgrimen el derecho de proteger, la defensa de los derechos humanos y la implantación de la democracia cargan con demasiados antecedentes para que podamos creer en sus buenas intenciones.

Como señala Jean Bricmont (Imperialismo humanitario. El uso de los Derechos Humanos para vender la guerra, El Viejo Topo, 2008), asistimos a que gran parte del discurso ético de la izquierda considera la necesidad de exportar la democracia y los derechos humanos echando mano de las intervenciones militares del primer mundo, y califican de relativistas morales e indiferentes al sufrimiento ajeno a quienes critican esas injerencias. De forma que es precisamente esa izquierda la que inventa e interioriza “la ideología de la guerra humanitaria como un mecanismo de legitimación”. Es un error plantear que existen gobiernos buenos -que pueden invadir- y malos -que merecen ser invadidos y derrocados-. No olvidemos que si aceptamos esa opción, la invasión legítima, en el fondo, estamos autorizando la del fuerte sobre el débil. ¿Acaso invadirá Brasil (tan democrático como EEUU) a Iraq para instaurar la democracia? ¿Aceptaríamos que el Líbano bombardeara con carácter preventivo a Israel? Recordemos que ha sido atacado alguna vez por ese país, estaría muy fundado su ataque preventivo.

Olvidan también que el poder siempre se ha presentado como altruista. Decir que se bombardea Yugoslavia para impedir una limpieza étnica, se invade Afganistán para defender los derechos de las mujeres, se ocupa Iraq para llevar la democracia y liberar al país de un dictador o se ataca Siria para derrocar a un tirano no difiere mucho del discurso de la Santa Alianza para enfrentar las ideas de la Ilustración que inspiraron la Revolución Francesa, o del de Hitler que justificó su invasión de los Sudetes checoslovacos para defender a la minoría alemana. Parece que esa izquierda de fervor internacionalista humanitario olvida que, ya en los tiempos más recientes, el intervencionismo extranjero occidental, que viene a ser lo mismo que decir el estadounidense, es el que apoyó en Indonesia a Suharto frente a Sukarno, a los dictadores guatemaltecos frente a Arbentz, a Somoza frente a los sandinistas, a los generales brasileños contra Goulart, a Pinochet frente a Allende, al apartheid frente a Mandela, al Sha contra Mossadegh y a los golpistas venezolanos contra Chávez. Si de intervenir para proteger y salvar vidas se trata, bastaría con “bombardear” muchos países de África con tetra briks de leche en lugar de bombas de racimo.

Tampoco es que estemos defendiendo a talibanes, a Sadam, a Gadafi ni Al Assad. Estar en contra de un bombardeo de la OTAN o una invasión estadounidense no requiere de un pronunciado rechazo expreso a esos regímenes para que no se interprete que se defienden, el asunto que debemos plantearnos es la violación de la legislación internacional por parte de una potencia invasora, y las mentiras en las que se escudan para justificarla.

Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/deja-vu-sirio_6_169443055.html

   

¿QUIÉN PUEDE DUDARLO?

Héctor Magnetto y el genocidio argentino 1976-1983

Sólo quien vivió en ese lugar de caza y vagancia de los reyes de León, Babia, podría dudar, en nuestro país, de la participación necesaria que tuvo el diario Clarín y sus asociados La Nación y La Razón en el ocultamiento de las desapariciones y asesinatos de la dictadura eclesiástica-civil-militar de 1976.

Roberto Otero

En la definición de lo que fue aquella destrucción del sistema republicano y democrático y económico llevado adelante por los gendarmes de las 200 familias -y agregados-, no es arbitrario que integremos a la iglesia argentina y a los civiles que participaron en diversos grados de acceso pero igual mentalidad criminal. Los civiles fueron, como siempre, el colchón donde pudieron asentar sus traseros los atildados militares elegidos por el sistema financiero para llevar adelante la invasión de la República bajo las mandas del Consenso de Washington. El real, absoluto y definitivo jefe de esa invasión genocida fue José Alfredo Martínez de Hoz quien murió en su piso de más de 700 metros cuadrados en el paradigmático edificio Kavanagh cumpliendo una irrisoria detención domiliaria aduciendo problemas de salud y su edad. Aquel aciago 24 de marzo de 1976 se inició el feroz golpe económico a la Argentina. Porque de esto se trató. No existía subversión peligrosa en aquel momento. El gobierno constitucional había iniciado una defensa de las instituciones republicanas y con un blanduzco al frente del Ejecutivo Nacional -por licencia médica de Isabel Perón-, se habían desarrollado operaciones militares en la zona caliente de aquel entonces: Tucumán. Justamente el mayor asesino de 1976, Videla, fue el militar a cargo de ese primer avance en 1975.


 

La Iglesia y el Papa Magnetto I

Los obispos parecen hablar desde el escritorio de los poderosos o de los CEOs de algún multimedio

No nos referimos, aquí, a los desmanes de mal crecidos que aplicaron, sucesivamente, Acdel Vilas y Antonio Bussi con la implementación de "la escuelita" (centros de tortura y muerte que tan bien conoció Joaquín Morales Solá y no como prisionero sino como vocero de los entorchados...). Sí, en cambio, a recordar que para entonces -1976- las fuerzas subversivas habían sido minorizadas al punto de la inmovilización. No era necesaria ninguna acción extra del Ejecutivo Nacional para diezmar esas fuerzas. Habían sido acotadas por el gobierno constitucional. Pero no era suficiente y el justificativo del golpe era, justamente, defender a la Argentina Occidental y Cristiana de los comunistas... Con los curas en los púlpitos adoctrinando a sus seguidores, y los integrantes de la SIDE y otras mierdas fraguando atentados terroristas, contando con la inapreciable colaboración de las tapas del diario Clarín y la oposición permanente a todo lo popular del diario La Nación, con los canales de televisión poniendo al aire a batracios reconocidos vomitando hiel en cada parrafada -como el sinuoso Bernardo Neustad que fue encargado de prensa de la Fundación Eva Perón y que luego, regando el camino de heces, negó ante los fusiladores del '55 cualquier participación... o el negro Rojas, almirante asesino, que recibió la medalla a la Lealtad... o sea, al Riachuelo-, con esa preparación ambiental la ciudadanía esclava de los pocos medios de prensa, que como ahora también mentían como les venía en gana, la adhesión al golpe estuvo casi asegurada.

AEA, Sociedad Rural y las movidas de Magnetto: un país atendido por sus propios dueños

Clarín (Magnetto-Ernestina Herrera) tituló con tipografía catástrofe pero que connotaba alegría lo de "Nuevo gobierno" en alusión a los usurpadores asesinos. La Nación con Bartolito MItre -que se recibió de abogado por varios profesores que se pusieron de acuerdo y siempre que prometiera que no ejercería jamás la profesión- aplaudiendo con sus nalgas y Peralta Ramos en La Razón que hacía lo propio. No hubo ninguna posibilidad de saber nada de nada salvo, claro está, la Agencia Clandestina que impulsaba Rodolfo Walsh, un converso del '55 que pasó de la elegía a Estivaritz -marino bombardeador de aquella revolución fusiladora- a ser prensa de Montoneros y que luego se consagraría por su "Carta a la Junta MIlitar" en 1977 que le costó su propia vida. Pero no había información. La poca que podía haber era, para los receptores, tan increíble que actuaban por reacción psicológica en su rechazo. Es decir: eran tales y tan inmensas las monstruosidades que llegaban al conocimiento de muy pocos, que se descartaban por su magnitud, atribuyendo esas barbaridades a la exageración del mensaje final, como en el juego del téléfono.

En ese ambiente y justamente en 1977 -por lo de la Carta de Walsh- es que Héctor Magnetto articula, con los genocidas, el plan de copar la prensa a través de la obtención del elemento estratégico y táctico a la vez de cualquier medio de prensa gráfico: el papel.

El pacto entre los asesinos Videla y su banda y Héctor Magnetto, Mitre y Peralta Ramos -inicialmente-, fue un pacto de sangre sin duda ni excusas. Los asesinos contarían con el silencio, la tergiversación de los hechos públicos pero lejanos de Buenos Aires y otras ciudades importantes; con la invención de enfrentamientos y atentados para justificar muertes justas de los subversivos; y un largo etcétera. A cambio se quedarían con la fábrica Papel Prensa S.A. que era del sospechosamente muerto en México, David Graiver y cuya viuda, Lidia Papaleo estaba al alcance de las bandas de asesinos.


Lidia Papaleo Vda. de Graiver

Así fue. Así la apretaron a la viuda de Graiver y a su grupo familiar en ese amplio salón en el diario La Nación. Así, también, los chuparon y llevaron a un centro clandestino, a la viuda y a su hermano, el periodista Osvaldo Papaleo. Y así, bajo la amenaza que profirió Héctor Magnetto en primera persona y propia voz a la viuda de David Graiver diciéndole que si no firmaba la venta a favor del grupo ella y su hija perderían la vida... Así fue que Héctor Magnetto se convirtió en el capo de ese grupo, al que por entonces los demás le rendían pleitesía con una gran dosis de temor por los excelentes y aceitados contactos que él mantenía con el núcleo operante de ese genocidio.

Si el cómplice de esos genocidas, como lo fue y es para la Justicia Héctor Magnetto pretende apretar a Víctor Hugo Morales porque éste, además de no tener pelos en la lengua, le ha dicho y con mayor galanura léxica algo de lo que hemos escrito aquí, el Juez de la causa debería aprovechar la oportunidad para encausar a Magnetto y retenerlo en Tribunales, abajo, en la leonera, hasta informar al juez de la otra causa -la de Papel Prensa S.A.- acerca de la novedad habida y requerir información acerca de la verosimilitud de los hechos que tanto Víctor Hugo Morales, nosotros y muchos otros relatamos en base a la declaración pública de Lidia Elba Papaleo de Graiver y, además, lo que se puede rescatar y ver tranquilamente en los archivos de hemerotecas prestigiosas como la de la Biblioteca Nacional, cuyas constancias reafirmarán en grado sumo los dichos de unos y de otros en el sentido que lo expresamos: Héctor Magnetto ha sido el cómplice necesario para encubrir los hechos vandálicos y genocidas de la banda asesina que asoló la República a partir de 24/03/1976, por lo tanto es cómplice de delitos de lesa humanidad, que son imprescriptibles y por los que debe ser juzgado con la misma precisión, justeza y dedicación con la que se juzga a los represores.

No hay excusa ni divergencias. Héctor Magnetto es un delincuente cómplice de los genocidas y debe ser juzgado, principalmente, por esta razón.

¿Que los jueces pueden hincarse ante el temor de ser escrachados por el capo del grupo Clarín? Es posible, son humanos. ¿Pueden cometer cualquier tipo de fechorías jurídicas por la razón expuesta? Es posible, con humanos y corruptos muchos de ellos. En todo caso, ya lo demostraron no pocos en este sentido. Pero ¿Se podrá ocultar la verdad tanto tiempo? No, será imposible hacerlo. Aunque Magnetto esté muerto, sus descendientes se enterarán, finalmente y con la rutilancia de la verdad rescatada, la clase de gusano infame que fue en vida.

No hay escapatoria. Así será. Claro que sería mucho mejor que los jueces tuvieran los cojones bien puestos -así como verán que hay mujeres cuyos ovarios sobran a varios pares de cojones masculinos...- se pusieran a lo suyo que es lo de "dar a cad uno lo suyo" como planteaba Ulpiano y separar a los delincuentes de los no-delincuentes. De este modo, estamos seguros de que Héctor Magnetto terminaría tocando varios pianos, aunque ahora sea electrónico el pianito de una tecla.

Nuestro total apoyo a Víctor Hugo Morales porque estamos hartos de cobardes, de medrosos, de rastreros y de gusanos que corrompen la República y al bienestar del pueblo mediante zancadillas, traiciones, subterfugios y acciones depredatorias del bien social y democrático imperante.

Roberto Otero | Agosto 2013  

CULEBRON POR LA CORNISA

En el programa de publi-notas de Majul, Rial y Massa montaron una telenovela

Lo que nos pareció grave de toda gravedad fue cómo encaró, el candidato del PRO, Duhalde, Pando, Barrionuevo y otras gusanidades, el tema del maquinista que se durmió al comando de una formación de tren en marcha: "Todos se duermen, policías que hacen adicionales, en las guardias de los hospitales...", dijo, con esa forzada voz de niño que no sabe muy bien dónde está pero que es buenito, vea... Como si "mal de muchos" no fuera "consuelo de tontos". Un irresponsable.

Roberto Otero

 

QUÉ RARO CHE...

Hasta ahora se "atribuye" el copamiento y ejecución de guardias a un grupo guerrillero paraguayo

Ningún medio de prensa -ni siquiera Clarín que podría hacerlo sin dramas- ha asegurado que los 4 asesinatos de guardias de seguridad privada en una estancia paraguaya sean obra del grupo autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Más notable aún es que para la redacción de los primeros "partes de prensa" se transcribe, con algún refrito si hay vergüenza, lo que publica Wikipedia en su portal de Internet. Para rematar la rareza, el actual presidente Cortes -surgido después del golpe de Estado parlamentario al presidente constitucional Lugo y, luego, votado por los ciudadanos paraguayos- aludió a que no necesita ayuda de ninguna índole ya que por convenios binacionales cuenta con el apoyo de Colombia y de Chile. Justamente...

Colombia le le abrió la puerta (de atrás, agregaríamos) a la OTAN. Sí, a la Organización Tratado del Atlántico NORTE, para que los yanquis se instalen con todo derecho y a la luz del sol -sin mantenerse en las sombras como hasta ahora lo hacía-. Y Chile es firmante del ALCA, el plan económico yanqui para cambiar dictaduras aplicadoras de desapariciones y torturas para imponer planes económicos por, directamente, el ahogamiento económico de los firmantes suramericanos de ese documento de suicidio latinoamericano.

La necesidad de salir a la superficie de ciertos gusanos como los CIA y otras heces circulantes, bajo cubiertas legales otorgadas por presidentes dependientes (gerentes delegados) se hace evidente en estos exactos tiempos en los que se dirime el tema eje de nuestras naciones suramericanas: mantener y ahondar la independencia política y económica del bloque del MERCOSUR, de la UNASUR y de la CELAC -incluyendo el ALBA como hilo anudador-; o entregarnos atados de pies y de manos para que hagan con todos nosotros lo que a los fondos buitre, las corporaciones protegidas por la NSA y la Secretaría de Estado del imperio yanqui-romano hagan lo que se les ocurra.

Como la "invasión" abierta, con paracaidistas y copamientos a cargo de las fuerzas armadas mercenarias con las que los yanquis invaden Oriente Próximo no sería pacífico porque, a pesar de la pasividad cobarde de muchos, existiría una resistencia armada importante y les costaría lo que todavía les cuesta Irak; entonces hay que jugar las fichas que siempre les dieron resultado positivo: cooptar grupos, aliar traidores y sumisos, arrear desinformados y cobardes.

La Argentina está, en este tiempo, sufriendo el mayor ataque del que se tenga memoria fuera de lo que serían los golpes de Estado armados, las dictaduras asesinas y otras lindezas por el estilo. Al pueblo, en general, se le escapa el tema en su origen: la necesidad de contar, los yanquis, con el "patio de atrás" para asegurarse insumos principalísimos como litio, petróleo, alimentación, agua dulce, pesca, uranio y un largo etcétera.

Para lograr esto es necesario contar, en los gobiernos de Suramérica, con gerentes agradables como lo fueron, en nuestro país, Menem, De la Rúa, Duhalde. Ni hablar de años anteriores a 1983 al '76 y también -ya que nos desplazamos a la década del 70- la sospechosa virulencia de ataques terroristas y la inseguridad en el período constitucional 1974/1976 donde los servicios yanquis y los infiltrados cometieron muchas de las insanías sociales que se atribuyeron a grupos armados nacionales.

Ante la sospechosa aparición atribuida del EPP -vale considerar que a la hora de la redacción de la presente nota. 18:20 hs., esa formación no se responsabilizó de los asesinatos, y teniendo en cuenta la rápida declaración del millonario Cortes -hoy presidente del Paraguay- respecto de sus aliados tácticos, podemos avizorar un desembarco de asesores colombianos y chilenos para ayudar en la ocasión.

Tengamos en cuenta que los fondos buitre y otras corporaciones tóxicas -uno de esos fondos financia la fundación y acción de la diputada del PRO Alonso así como el armado logístico de la anteúltima caceroleada- necesitan que la Argentina se arrodille porque, dijeron y dicen en sus portales y documentos de información-formación, que a la Argentina hay que disciplinarla. ¿Por qué? Porque pagó la Deuda Externa mafiosa que contrajeron militares y gobiernos gerentes y porque se opone a pagarles lo nominal que exigen ellos antes que respetar el acuerdo con los demás acreedores que aceptaron y se avinieron a la quita que se planteó y obtuvo desde el gobierno de Néstor Kirchner.

Entonces, la opción sigue siendo clarísima. Por ello es que la Corte Suprema de Justicia -salvo las excepciones que conocemos- pretende reiterar su hincamiento cuyo origen válido y letal fue la cobardía de sus pares de 1930 cuando cohonestaron un golpe de Estado y resolvieron que los decreto-ley que emitía el ejecutivo pútrido de entonces tuvieran el mismo valor institucional que las leyes sancionadas por el Congreso de la República.

 

   

LA REPÚBLICA

Es aburrida la República en democracia, pero peor fueron los centros clandestinos de detención...

Roberto Otero

Ya bastantes sentencias fuera de la garantía que otorga un estado de derecho hemos sufrido los argentinos como para, ahora, someter el criterio de jueces y magistrados a "lo que quiere la gente". Un juez -si realmente lo es en cambio de resultar un empleado encubierto de grupos económicos que lo mantienen-, cualquier juez en este sentido, no debe someterse a la opinión pública que sólo es, mientras las cosas se mantengan así, la opinión manipulada por el grupo oligopólico de medios de prensa (y extensiones empresariales inimaginables que llegan a Panamá, por ejemplo).

Un juez no es un arquitecto que sigue, éste último, los deseos de sus clientes para realizar el diseño de una casa a gusto del consumidor y dentro de los parámetros técnicos -y tal vez de buen gusto- que los inversores (los que pagan) decidan. La única libertad que tiene un juez de cualquier instancia es aplicar su criterio para resolver un tema bajo su dirección. Aún por el contrario de lo que la ley de rito establece o indica. Aquí es donde prima ese criterio, pero que no tiene nada que ver con lo que la gente quiera.

Si así fuera, si los jueces debieran de someterse a la voluntad de la gente ante casos dados -principalmente en cuestiones penales que son las que más explota ese oligopolio de medios de prensa y que más incita el morbo infame de miles de espectadores-, lo que harían, entonces, sería justificar legalmente un linchamiento popular encubierto.

Todos tenemos los mismos derechos ante la Ley, por manda constitucional vigente. Y todos tenemos derecho a que se nos declare inocentes hasta que se compruebe lo contrario. Porque tampoco podemos caer -por la vía del simplismo de hacer lo que quiere la gente- en decidir encarcelamientos por portación de cara, de apellido o porque piensa feo (como fue el latiguillo de los militares asesinos del '76 para ir contra cualquier ciudadano y, posiblemente, desaparecerlo...).

Menos dejarse llevar -esos jueces no-peculadistas- por la típica falacia de autoridad como ser "Si fulano es un señor de alta alcurnia, económicamente poderoso, empresario y bien relacionado... no puede ser que lo hayan sorprendido abusando de un menor en un callejón del barrio de Almagro...", por decir. Hay cuestiones en la biología y en la vida en sociedad que son iguales para todos, ricos, pobres, altos, bajos, honestos, corruptos, delincuentes, santos... Todos debemos respirar, comer, defecar, orinar, y por supuesto ser iguales ante la Constitución y las leyes. Gozar de los mismos derechos, someternos a las mismas obligaciones. Luego vendrán las precisiones de criterio en las que un rico debería pagar más impuestos que quien no tiene nada y cosas por el estilo. Pero en la base, todos, absolutamente todos, somos iguales ante la Constitución y las leyes.

Por lo tanto, en esa igualdad ante la ley es donde deben fundarse, apoyarse, pararse y decidir los jueces de todas las instancias, incluyendo a los integrantes de la Corte Suprema.

Vivir en una República bajo un sistema democrático es difícil para los apurados, los corruptos, los autoritarios, los nostálgicos y tantos otros que integran ese magma que se queja porque "entran por una puerta y salen por la otra". Porque en la aplicación de esas garantías a cualquier ciudadano se conserva y germina la semilla de la libertad republicana.

Los arquetipos de la derecha vernácula -los villeros son todos delincuentes, por ejemplo- pueden aplastarse con la contundencia de la realidad cotidiana si se ejerce, a pleno y sin resquemores ni quitas ni "peros", la Constitución y las leyes de la República. Nadie es más ni alguno es menos en la República. Tendrán, cada cual, responsabilidades diferentes, más o menos pesadas, graves, importantes para el Estado y su pueblo, pero no por esto será más o menos que quien recoge la basura de las casas y departamentos a media noche colgado de un manillar y balanceándose sobre un pescante.

Esa otra gente que añora leer clasificados como los que hacía publicar el genocida de Roca después de la matanza de los pueblos originarios que arrasó, en los que se ofrecían "familias para servicios" desde "la india, el indio y el indiecito". Que son los mismos -por herencia consanguínea y afinidad- que calientan sus traseros en las bancas de la sociedad rural y, algunos de estos mismos, las calientan, también, en las bancas del Congreso.

Si nos asumimos republicanos, democráticos, libres y soberanos, no debemos caer en la tentación de seguir la marea del imbecilismo empujado y pretender que haya menos garantías para quienes presuntamente cometieron algún delito. Sería, en todo caso, sumar leños al fuego que cuece ese magma de heces y odios con los que se alimentan las alimañas del pasado. De ese pasado que no debe volver y que no volverá.

Roberto Otero