Si no se quiere, no entran.
Cualquier justificación que los infames sometedores del FMI pretendan para hacerse de un lugar en el ministerio de Economía de la Nación con objeto de "auditar las cuentas", no es válida. De ninguna forma, manera ni concepto. No es válida. ¿Que la Argentina es "socia" del FMI? Muy bien: ipso pucho nos desasociamos. Sin dramas. ¿Que la Argentina por integrar el G20 debe aceptar el ingreso de esos cuervos a sus cuentas estatales? Primero que no es así, no hay cláusula obligatoria y por ende, tampoco hay cláusula punitoria por incumplimiento. ¿Que el G77...?¿Que la mar en coche? No jodan. Si la Argentina no terminó como Grecia ni se sometió como España ni sufrió la vergüenza de Francia (ni otras referencias más que la cortamos para no cansar), no fue por obra del FMI sino justamente por hacer todo lo contrario a lo que esos subordinados del think tank del Nuevo Orden Mundial sugirieron, impusieron, presionaron en los países mencionados. Si Suramérica logró lo que en 500 años no había podido hacer fue porque ahora no somos Argentina y el abismo sino que somos dos bloques: MERCOSUR y la UNASUR, lejos de las indicaciones del Consenso de Wahington y a la volublemente interesada Secretaría de Estado yanqui. Claro está que, como bien definía Hipólito Irigoyen, existe un grupo de favorecidos por el imperio en eclosión y que el líder radical del siglo XX definía: "No temo tanto a los de afuera que nos quieren comprar, como a los de adentro que nos quieren vender’". Ahora, nos preguntamos: ¿Es imposible zafar definitivamente de este cáncer promocionado como benefactor de las economías mundiales que es el ominoso FMI? No lo es.
Salir del FMI no requiere otra cosa que la voluntad política y las bolas necesarias para mantenerla, a pesar de los coludidos internos -similares hoy como los referidos por Irigoyen ayer-. ¿Usted cree que el capital sólo porque una organización nefasta como el FMI le sugiera no invertir, si las condiciones que puedan encontrar le son favorables, no lo va a hacer? Vamos... no seamos ingenuos.
Irnos del G20 si la condición para permanecer en ese grupo fuera abrirle la puerta al FMI ¿Considera que traería consecuencias nefastas para la Argentina? No nos haga reír. Lo que Argentina produce es preciado por el mundo. Y, por otra parte, ¿Qué pasa con ese mercado de 800 millones de personas que habitamos Suramérica?¿No consumen, no comen, no compran?
Y así podemos seguir. No existe ningún impedimento para que demos un golpe de timón y enfilemos la proa hacia nuestro territorio común bien bautizado como Patria Grande.
¿Por qué no se apunta a consolidar un Banco Suramericano de Intercambio y Desarrollo? El Banco Alba ya fue aprobado con pitos y matracas el día antes de dejar su presidencia Néstor Kirchner, con todos los presidentes suramericanos presentes. ¿Qué esperamos?
Dejarnos de joder con cuestiones de la periferia y meter la cuchilla en el hígado de esta concentración de voluntades políticas y económicas, aunque haya ideologías tan dispares en su interior como la de Chile -hoy- y Venezuela o incluso Argentina. El dinero no tiene bandera perola nuestra es Suramérica.
¿Sub Continente aislado? No seamos ingenuos. No hay ni existe tal aislamiento y no exactamente por la "aldea global" ni la "globalización" que fueron, en su momento, los caballitos de batalla de la invasión final que no resultó como querían sus promotores -CFI, ITII y sus filiales (traidoras) en cada país de nuestra Suramérica.
Para esto se requiere tener bolas. No de la Presidenta, que por una cuestión de género, nos hace sentir minusválidos con el peso específico de sus ovarios. Bolas nuestras, de cada uno de nosotros. A los empresarios que siempre vivieron -y pretenden seguir haciéndolo- de las prebendas obtenidas de los sucesivos Gobiernos que administraron el Estado Argentino -y así nos fue hasta 2001-, apretarles las ídem. Se puede tener la expectativa cierta de obtener ganancias, pero no se puede avalar la extorsión. Entonces, o te avenís o terminás en cana.
¿En cana? Sí. Tenemos un conjunto de leyes vigentes que pueden torcerle el brazo al más pintado de los fortachones industriales -es un eufemismo- y empresarios -es otro eufemismo-. Si se hubieran aplicado, no tendríamos a la representante británica Shell haciendo lo que quería a contrapelo del interés nacional. ¿Que no? El bienestar del pueblo es interés nacional. Otra cosa, es adherir a los captores de la esperanza.
Busque sus argumentos pero desde la raíz nacional que usted, seguramente, en algún pliegue de su conciencia, tiene. Y si no lo tiene, no pierda tiempo aquí, en la Argentina, viaje, váyase al país de sus amores, cualquiera sea éste. Ya sabemos que en casos como éste, son capaces de lavar copas en un fondín portuario de Marsella a laburar de operario en la Argentina. Pero bueno, así es la condición humana. Pero váyase, de verdad, con la mejor onda. No nos joda.
Una perlita
Recordemos la larga Batalla de Malvinas. La historia nos relata otra cuestión que la vendida de "la gesta". Pero indudablemente, fue una gesta de pelotas bien puestas por quienes realmente combatieron. Pero más allá del análisis respecto de que fue una gran operación de inteligencia montada entre Gran Bretaña y EEUU, observemos una cuestión.
Si con lo que se sembró desde 1946 en adelante, las fuerzas armadas que estuvieron en el campo de operaciones, le hicieron tanto daño a las fuerzas conjuntas invasoras... si les hundimos fragatas y transportes navales, les derribamos Sea Harrier desde tierra, si disparamos Exocet desde tierra -invento argentino-, si los corrimos a los temibles gurcas... Si hicimos todo eso con generales mayormente cagones, un borracho en la comandancia y gobiernos de mierda... ¿Qué supone usted que pensaron los invasores? Si estos tipos, con los gobiernos de mierda que tuvieron, bajo las condiciones de barbarie que supuso el terrorismo de Estado que desapareció personas, robó bebés, asesinó a sus madres, arrojó personas vivas desde aviones al océano y al río de la Plata... Si estos nos hicieron todo esto bajo tales condiciones ¿Qué podrían llegar a hacer si se organizaran como han querido desde siempre y lo hemos impedido eficazmente?
Entonces... tenían que destruirnos. Y así lo intentaron. No sólo con el FMI, sino con el Tratado de Madrid que firmó el gran traidor a la Patria de Carlos Menem. Así como los otros traidores a la Patria a los que el Informe Rattenbach, con su firma y sello, sugirió fusilar (oh, casualidad, entre los que el digno general que analizó las acciones en el TOAS estaba incluído Roberto Aleman y Martínez de Hoz. Notable, ¿verdad?).
Ahora, desde 2003, las cosas cambiaron, poco a poco, con dificultad, porque a los medrosos de siempre se sumaron los encubiertos de antes, además de los obvios de la historia contemporánea.
Pero pensemos este detalle de la Batalla de Malvinas. No es un dato menor. Como no lo fue que en el SAC europeo, un general de 5 estrellas, haciendo un simulacro en las computadoras de ese centro de la dominación mundial, estableció, sin error, que Argentina ganó la guerra. ¿Ficción? Busque los archivos del Centro Naval, año 1984 o por ahí... Después me cuenta.
R.O.
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