sábado, 7 de septiembre de 2013

Ladrones de bancos, entregadores y soberanía

La pregunta sobre por qué los "ladrones de bancos" despiertan tanta simpatía en el público en general. Se nos ocurre que inconscientemente el ciudadano de a pie que es incapaz de llevarse una gomita de la oficina ve en esos ladrones de bancos algo parecido o cercano a la reivindicación social. Atacantes de las bases del capitalismo salvaje opresor. Los bancos fueron y todavía son la forma más cínica y sutil de esquilmar el trabajo y el esfuerzo de no sólo los habitantes de una nación sino del Estado que da sustento a esa nación.

Son los que sin ser propietarios se quedan con casas y sin manejar tantos coches llenan sus depósitos con vehículos de todas clases y calidades. Son los que aprietan malamente al que se atrasa en un préstamo cuyo monto inicial ya sufrió cientos de descuentos por obra de la lenidad de leyes y jueces y que, a la postre, no podrá ser aplicado a lo que se tenía previsto porque resultará insuficiente en virtud de la inflación que generan los cómplices de esos bancos, los empresarios que conforman el pool de empresas que forman precios y manejan la economía de cada país.

Los bancos, tal y como lo fueron y son en la actualidad -con contasdísimas excepciones-, no tendrían razón ni motivo de ser que no apunte a obtener pingües ganancias a partir del esfuerzo siempre insuficiente que hacemos para pagarles cuotas interminables, intereses desconocidos y cumplir con letras pequeñas en contratos de esclavitud de por vida que se firman para recibir billetes que quedarán como fugaz muestra de solución personal aparente.

Como se incorporó en el inconsciente colectivo la norma de que dentro de la estructura económica de un Estado los bancos forman arte y parte y esto no se cuestiona porque, entre otras cuestiones de manejo psicológico, aparecen vistosos folletos para paradisíacos viajes, compras, vacaciones y jolgorios de distinta etiología e incierto final que son financiados  por los bancos. Bancos que, a la vez y por la red de comunicación sanguínea virtual, están asociados con empresas de turismo y hoteleras así como con compañías aéreas, transportistas, de navegación y un largo etcétera. De tal modo, lo que no entra como debiera por una de las bocas absorbentes lo hará por alguna de las otras y tal vez en mayor porcentaje; total, todo va al mismo fondo común de una corporación.

Cuando la crisis golpea fuerte en las puertas de cualquiera de los hogares de un país en caída libre, los habitantes de tales espacios privados saldrán a recorrer las calles para golpear las otras puertas, firmes y altísimas, de los accesos a los edificios bancarios centrales. Desde adentro ninguna voz saldrá a responder los reclamos por la apropiación de ahorros de todo ese colectivo que quedó fuera del aviso amical que lo advirtiera de sacar sus ahorros antes de que la medida de rapiña tuviese lugar.

En nuestro país lo anterior sucedió y con la mayor fiereza en 2001, dejando a la vista 39 muertos obvios y por arriba de esa cifra, los miles de marginados y dejados a la intemperie cuyo inicio se verifica en la dictadura eclesiástica-cívica-militar de 1976 (ECM76) y se continuó con la precisión quirúrgica de un escalpelo electrónico, con el enriquecido gobernador de La Rioja que terminó entregando, como Presidente, las empresas nacionales, el trabajo argentino y la posibilidad de recuperación cierta de la marginación mundial.

Todo esto último con la gran mentira del ingreso al primer mundo y la destructiva y final equiparación del peso argentino al dólar yanqui cuyo gestor fue el mismo que era presidente del Banco Central de la República Argentina durante la dictadura, Domingo Cavallo -secundado por el radical Machinea- y que se sumó -más como síndico que como ministro- al equipo de des-gobierno de Carlos Menem y que alcanzó al des-gobierno de la Alianza con Fernando De la Rúa como presidente-administrador, apoyado por el Grupo Clarín con la mayor vehemencia titulera y dando el golpe que pretendía ser terminal con mega-canje y blindaje económicos que sumaron cifras aparentemente impagables de Deuda Externa (ya de por sí, ésta, absolutamente ilícita).

Este proceso de despojo y debilitamiento de la Argentina se relaciona -y mucho- con la ideología que en el siglo XIX detentaron los que todavía hoy día muestran sus supuestos rostros en óleos y acuarelas colgadas en escuelas, colegios, universidades y algunas empresas. Esa ideología que en un momento aplaudía la invasión en tiempos de la invasión inglesa de 1805 y 1806, como fue vencida por la voluntad popular y el liderazgo de algunos emergentes no precisamente criollos, optaron por ser representantes pacíficos de la otra invasión, la que planteó el fundador de la banca Morgan con aquello de que "denme el manejo de la moneda nacional de cualquier país y no importará cuál sea la ideología imperante". Palabras más o menos significa que es el poder económico contrabandeado en un país el que terminará con ese país en tanto Estado libre y soberano.

Eso mismo hicieron los descendientes de aquella logia "Independencia" que abogaba por la invasión de los ingleses y que, a partir de allí y de aquellos apellidos que la integraban, dieron a luz a una serie de representantes familiares descendientes y por afinidad que continuaron con esa ideología, perfeccionándola paso a paso según las mandas que recibieron siempre de sus pagadores extra-nacionales.

Hay, sin embargo, una guerra civil inconclusa, falsamente concluida en Pavón donde quien ganó se retira y quien perdió se alza con la victoria.

El final todavía no hallado de esa confrontación entre los que al día de hoy podríamos denominar nacionales en contraposición a los otros, los extranjerizantes (por ser generosos en extremo con estos últimos en cuanto a la denominación) provoca los saltos desestabilizantes y cotidianos que aquellos representantes de bancos y otras layas disparan contra el Gobierno Nacional que, a la sazón, es más nacional que nunca lo haya sido cualquier gobierno en los últimos 200 años de aparente independencia.

La lista de quienes trabajan para mandantes externos bajo una leve pátina de esforzada argentinidad es larga porque va desde quienes saben hasta quienes les creen. Entre los primeros y que cuentan en sus historias personales con suficiente blasones como para ser asumidos como extranjerizantes, figuran los que se agrupan en ese magma denominado oposición. En realidad distintas bocas de la misma Medusa.

Tan masónica su organización como la que se traduce de la lectura analítica de los billetes del dólar de cualquier nominación, el Gran Maestre sería -según lo vemos- Héctor Magnetto. Otro Gran Maestro pero de menor grado sería Durán Barba, venido en ayuda del jefe en momentos de sosobra.

Más abajo de esta translogia están desde Macri hasta Massa, Duhalde, Pratt Gay, Redrado, Barrionuevo, Venegas, Alfonsín, De Narváez, Stolbizer, Cavallo, De la Sota, De la Rúa, Graciela Ocaña... y siguen las firmas como dicen las solicitadas. Son muchos que tienen ansias de ser distintos reafirmando ser iguales que siempre o, mejor dicho, como siempre.

En realidad tienen la voluntad sometida por el acomodamiento de hacer lo que les dicen y ordenan y por lo que reciben algún tipo de paga sea en billetes no declarables o en otras especies. Incapaces de erigirse, cada cual, contra la opresión del poderoso y absolutamente ciegos de ver las injusticias que subsisten en un país que, como el nuestro, puede producir alimentos para más de 300 millones de personas (y somos apenas un poco más de 40 millones).

Son gentes que suponen que lo que tienen y fueron "adquiriendo" lo es por derecho propio o, peor aún, derecho natural. Este pensamiento es el que flota como aire vital entre las nefastas 200 familias del inicio y que no serán más de 50 en la actualidad. Incapaces, sus integrantes, de considerar el derecho de propiedad de peones y empleados, de obreros y trabajadores porque este último grupo está fuera de la gente como uno. No pueden verlo porque jamás lo vieron. Parece una estupidez pero es así. No salieron demasiado de sus getos y cuando lo hacen, miran a través de vidrios polarizados o a altas velocidades rumbo a uno u otro aeropuerto.

Están los otros, que se sientan en el borde de ese círculo pero que como aspiran a más, trabajan como fogoneros. Tal el papel que jugaron Redrado y Prat Gay para la JP MORGAN y las hordas privatizadoras a las que Stiglitz se refiere como "sobornizadoras".

Tan eficientes en sus labores que los Estados, defraudados y estafados por los bancos, estudian y aprueban rescates insólitos y ofensivos, dándole dinero a los quebrados para que vuelvan a operar como si nada hubiera sucedido. Cuestión ésta que no sólo es insólita y ofensiva sino que atenta, justamente, contra lo que toda esa gente dice defender que es la ley del mercado. O sea, que si una empresa quiebra, así sea un banco o un almacén, llega a tal situación por ineficacia e ineficiencia, por malos cálculos y todo lo que podemos agregar al mal desarrollo de un negocio asentado en tales bases y con tales márgenes. El caso más flagrante es el reciente de España que dispuso de 80.000 millones de euros para la fundida Bankia mientras el desempleo en ese país pasa del 28% y los bancos se quedan con las casas hipotecadas por la propaganda engañosa y permanente que penetró los cerebros no informados -o necesitados- de miles de españoles.

En la Argentina, con De la Rúa como gerente de esos intereses extranacionales, los bancos recibieron el guiño de llevarse más de 30.000 millones de dólares al exterior así como que también fueron 14 los camiones de Juncadella que ingresaron en Ezeiza para descargarse en un vuelo no programado de cuyas constancias todavía no se pudo tener ninguna probatoria. O sea, la complicidad de unos y de otros fue tan grande como pesados los sobres que recibieron por tal actitud distraída.

La pauta de esta actitud que no es sólo de nuestro país sino mundial, la dan los lineamientos del Nuevo Orden Mundial al que se refiere Rockefeller. Un fragmento definitorio del libro de Esteban Cabal "Gobierno Mundial" publicamos en APC en la edición de ayer 05/09/13. La síntesis de ese NOM es destruir los Estados-Nación y quitar cualquier tipo de decisión soberana que pudieran tener los pueblos y sus identidades. A partir de allí, serán las 8 corporaciones mundiales las que "gobernarán" el mundo. La serie televisiva que lleva más de 20 años renovándose, Guerra de las Galaxias, ha sido uno de los elementos de lavado de cerebro de jóvenes y no tan jóvenes. En esa ficción, las naves no son de los "estados nacionales" sino de "compañías". Los malos son quienes representan "estados tiránicos" en las galaxias. O sea, lo mismo que desde 1945 Hollywood viene haciendo en tanto inyectar toxinas mentales en el distraído y masificado "público".

Del mismo modo y con el mismo fin, sin duda alguna, es lo que hace el Grupo Clarín con sus 237 canales de televisión y de radio -sin contar los diarios y revistas que sucumbieron ante el monopolio de Papel Prensa por un lado y el ahogo financiero que les impuso, por el otro-. La distorsión de la realidad a manos de guionistas-tituladores que disfrazan, tuercen, contraponen e inventan relatos sobre lo que el público -cautivo- debe de creer por falacia de autoridad -lo dicen en la tele, lo repiten en la radio, lo publican en el diario... debe de ser verdad-, apunta en el mismo sentido desde que este grupo, sus integrantes directivos y empresarios afines forman parte de las ONG's, asociaciones y fundaciones que adhieren y trabajan para el Nuevo Orden Mundial. No olvidemos que la captación para trabajar para el NOM es multifacética y variopinta, desde profesores universitarios, científicos y escritores, hasta periodistas y comerciantes, pasando por todas las profesiones y oficios existentes siempre que quienes lo ejerzan muestren el perfil adecuado para pertenecer. Perfil que no es otra cosa que integrar el grupo de extranjerizantes ya mencionados.

El imperio yanqui-romano se desinfla, implosiona y es necesario generar un caos, tal como lo anticipa Rockefeller, para disciplinar a los países y sus dirigentes díscolos por nacionalistas.

De aquí que el ataque a la unidad de suramérica fue, siempre, un objetivo de máxima entre los pasos tácticos a cubrir antes de avanzar hacia la globalización más cruel y asesina que el propio capitalismo salvaje. El Panamericanismo que planteaban los yanquis y que no engañó a Perón, por ejemplo. La Alianza para el Progreso, la ALALC y tantas otras siglas generadas desde EEUUdN para dirigir, controlar y sacar beneficios permanentes del intercambio comercial con quienes, decidían, serían "proveedores de materias primas y de alimentos", como lo establecía la Trilatera Commision liderada por Henry Kissinger, en la cual de distribuían los roles que cumplirían los países suramericanos. A la Argentina le tocaba ser proveedora de alimentos y de materias primas.

Todo este gran engaño -tanto como lo es la existencia de armas químicas en el gobierno de Siria con las que mentirosamente bombardearon a los rebeldes - sirvió para que varias generaciones de argentinos creyeran en que en EEUUdN se vivía una democracia plena, un ejemplo de libertad y todas esas paparruchadas que se desdicen totalmente cuando recorremos los actos vandálicos de los yanquis en el mundo y, también, dentro de su propio territorio.

Como todo ello está quedando más a la luz ahora, en estos tiempos que gozosamente vivimos en nuestro país, donde no quedan dudas de quién es quién y de qué lado se encuentra parado, es lo que enerva a las "fuerzas del mal" como alguna vez bautizaron a los yanquis.

Los fondos buitres ya lo anticipaban: debían disciplinar a la Argentina, si no sería una retahilla de países que comenzarían a refinanciar sus deudas y adiós especulación financiera.

De aquí que MERCOSUR, UNASUR, CELAC y ALBA son instrumentos fundamentales para la emergencia de países soberanos en consenso unánime de hermandad fructífera y círculo virtuoso. El ataque, entonces, irá sobre estas instituciones suramericanas, para evitar la vigencia de la Patria Grande, de la unión real suramericana. La técnica de los Balcanes aplicada por los ingleses es la misma que guió a los "libertadores" para romper el Imperio Español transoceánico. Muchas republiquetas son más fáciles de dominar que un gran país unido -a pesar de los traidores internos que pudiera contener-.

La decisión está perfectamente clara en lo que a nosotros respecta: No hay otro voto útil que no sea el que se dirija al Frente para la Victoria y todos sus candidatos. No hay otro camino que apoyar con todo a Cristina Fernández de Kirchner y propiciar la reforma constitucional no sólo para avalar la reelección de la Presidenta sino para adecuarla a los tiempos que vivimos. En 1994 se estaba en plena entrega gobernada por el gerente regional Menem. La constitución se adaptó a esas necesidades de la entrega y el hincamiento. Ahora no estamos en ese oprobioso momento histórico sino en la plena recuperación de nuestra dignidad como país y de nuestra soberanía como Estado Nacional. Marchemos, a como dé lugar, hacia su vigencia plena. En caso contrario, no nos preocupemos porque serán los invasores que podrían haber ganado, quienes pondrán el punto final de cada uno de nosotros. Entonces, a luchar sin demayo y con la convicción de estar en el momento justo donde el mundo decide si se hinca a los asesinos o si volveremos a caminar libremente en un ambiente de paz y armonía entre hermanos, los humanos.

Que estén bien.

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