miércoles, 13 de enero de 2021

EL TIEMPO JUGADO EN PARTIDOS DE FÚTBOL.

Quienes vemos –cuando se puede- partidos de fútbol por la televisión, notamos que hay tiempos muertos, de no-juego, que luego, no suman minutos no-jugados a los 45 minutos de cada tiempo de juego. Por lo tanto, cuando terminan los 90 minutos, se agregan 3, 4 minutos; a veces, algo más. Pero nunca representan, esos minutos agregados, el tiempo real del no-juego en el partido.

¿Cuál podría ser una solución viable para que haya 90 minutos netos de juego? Se nos ocurre que calibrar el juego con un cronómetro que comience a funcionar desde el sonido del pito del árbitro y que se detenga cuando la pelota no está en juego y vuelva a contar el tiempo, a partir de poner la pelota en movimiento. O sea que no será necesario marcar 1 o 7 minutos “agregados”. Por el contrario, cuando en dicho cronómetro se marquen los 45 minutos de juego real, culminará ese primer o segundo tiempo.

¿Cómo se marcará el no-juego para, así, lograr los 45 minutos de juego neto?

Fácil. Siempre que la pelota esté detenida, el tiempo no correrá. Esto incluirá, por ejemplo, cuando la pelota sale del campo de juego. Hasta que el jugador que vuelva a poner en juego la pelota, ese lapso será de no-tiempo. También cuando la pelota sale fuera del campo en alguno de los extremos, sea para patear desde el área chica o por córner, todo el tiempo en el que la pelota no esté rodando dentro de la cancha, será un no-tiempo, o sea, se detendrá el cronómetro que volverá a contar cuando, repetimos, la pelota esté dentro del campo para rodar, jugar.

También será un no-tiempo, cuando el referí corta el juego porque algún jugador parece estar en Coma3. El cronómetro se detendrá hasta que el jugador del equipo que tendrá un tiro libre a su favor, realmente patee la pelota, o sea, que la pelota ruede jugando.

El no-juego incluirá toda detención del partido, sea por protestas, alboroto dentro de la cancha y que el referí decida detener el partido.

En resumen, todo hecho que provoque la detención del partido, así como los tiempos que se tomen los jugadores para patear un tiro libre, un córner, el pateo desde el área luego de la pelota que salió por el fondo. Mientras la pelota no esté en juego, será no-juego, o sea, detención del cronómetro. Como para el caso anterior, la ubicación de atacantes y defensores ante un tiro libre muy directo, por su ubicación, al arco. Recién cuando el pateador pone en juego la pelota, recién entonces volverá a contar el tiempo el cronómetro.

Posiblemente, los 45 minutos de cada mitad de un partido, consuman 55 minutos o más y los 90 minutos resultarán, 110 0 120 minutos, sino más. Ese tiempo real que podrá durar un partido completo, será menor en la medida de que los jugadores de ambos equipos se muevan más rápido para ingresar pelotas, patear, levantarse rápido cuando los faulean y, también, se apurarán los médicos o enfermeros que ingresen al campo de juego para asistir a un jugador realmente dolorido. Si todos ellos actúan rápidamente, o los arqueros no caminan hacia atrás casi 100 metros para patear la pelota en un saque de meta, y los devolvedores de pelotas actúen rápidamente, con eficacia; así como que haya varias pelotas para devolver cuando salen fuera. O sea, si todos se apuran por cumplir en el menor tiempo real, acciones necesarias o las típicas actuaciones de maliciosos echados sobre el césped; si todos actúan así, eficaz y rápido, los tiempos reales se ajustarán al tiempo establecido para cada tiempo.

De lo contrario, se agregarán algunos minutitos que, jamás, condicen ni representan los tiempos de no-juego. Esto perjudicará a los dos equipos.

Entonces, en lugar del híper discutible VAR, sería bueno que se implementara esta forma de medir el no-juego para que, a la postre, cada tiempo de un partido de 90 minutos, sea real.

Que estén bien.

Roberto Otero

No hay comentarios:

Publicar un comentario