Artículos editoriales sobre la actualidad política nacional e internacional con autores invitados. Editor Roberto Otero
martes, 12 de enero de 2021
LA MALSANA VOCACIÓN DE CORTAR TODAS ALTERNATIVAS CONTRA ELVIRUS
Un paciente de 92 años, en sus últimas posibilidades de vida, internado en el sanatorio Otamendi. La familia quería que le suministraran CDS, o sea el dióxido de cloro bien elaborado. Los médicos se oponían. Apelaron a un juez y éste resolvió que le suministrasen el negado CDS. Poco después, el paciente pasó. Sobre esta muerte cayeron los buitres y caranchos de la información de prensa. También mencionaron a la ANMAT como que había prohibido la aplicación del CDS. En el Otamendi declararon que el paciente había muerto por excesos de virus. ¿Cuáles? Los malditos virus hospitalarios. ¿Qué había resuelto la ANMAT tiempo atrás? Pues que se prohibía la venta domiciliaria, pero se mantenía la aplicación del O2Cl para la potabilización del agua. O sea, que quienes beben agua de la canilla, también incorporan O2Cl.
Pero ¿Qué pasa con el bicho en el organismo humano y qué produce el O2Cl?
El virus ingresa al organismo y ataca el torrente sanguíneo. Produce, en cada glóbulo rojo, un aumento de su tamaño. La respiración humana depende de los alvéolos donde se produce el intercambio de gases. La sangre libera O2C e ingresa oxígeno. Así, la sangre lleva ese oxígeno a todos los órganos (corazón, riñones, piel, etc.)
El bicho, para pegarse a cada glóbulo rojo tiene, en su forma, cantidad de chupadores, digamos. Estos actúan como tubos de absorción. Así funciona. Por supuesto si no hay ninguna reacción externa y la interna se encuentra disminuida por cuestiones de nosologías patológicas anteriores, el daño se instala camino a la muerte. Es obvio esto: sin intercambio de gases en los alvéolos pulmonares, no hay ingreso de oxígeno. O sea, los alvéolos están tapados por el bicho.
Si se suma, a ese estadio ya grave, los inútiles respiradores, lo que producirán el colapso ya que, por más que insuflen aire, éste (el oxígeno que contiene) no podrá ingresar al organismo por, justamente, estar, los alvéolos pulmonares, tapados, bloqueados por el virus.
¿Qué produce el Dióxido de Cloro?
Ingresa, por su sencilla fórmula, el vital oxígeno. Este gas, absolutamente vital para nuestra supervivencia, producirá la oxidación de los “tubos de absorción” del virus. O sea, bloqueará la posibilidad del virus de seguir pegándose a los glóbulos rojos y, a la vez, liberará los que fueron atacados.
El oxígeno que ingresa, a partir del Dióxido de Cloro, también actúa sobre todos los órganos del cuerpo. Por esto, sin duda, mejorará sus funcionamientos que producirán, en el sujeto, una sensación real de bienestar.
El Dióxido de Cloro no es nocivo ni tóxico
Si así lo fuese, no se utilizaría en la potabilización del agua corriente ni en la limpieza de las bolsas de sangre para transfusiones, entre otras aplicaciones exitosas y positivas.
Cuando se viralizó la novedad de que un niño había muerto por el O2Cl, se mintió. Al niño en cuestión se le administró lavandina, otra fórmula del Cloro y del Oxígeno, pero que no es el Dióxido de Cloro. Pero, convenía decir esa mentira.
¿Por qué convenía y a quién o quiénes beneficiaría?
En esta PLANDEMIA, donde la OMS siguió los lineamientos que les dieron los globalistas Gates y Soros –de hecho, el secretario general de la OMS no es médico ni nada relacionado con la medicina sino un empleado del primero quien, a su vez, es el inversor del 80 por ciento del presupuesto de ese organismo infame-, principalmente incentivar, por un lado, el miedo en la población mundial sobre el bicho generado en un laboratorio militar chino, especializado en guerra bacteriológica, penetrando las mentes cuando el terror es dueño de ellas. Por otra parte, se necesitaba que se elevara a un nivel supremo a la vacuna. ¿Por qué? Por el fabuloso negocio que una vacuna contiene y produce.
Los distintos gobiernos, impensantes y sumisos, diríamos cobardes, adhirieron a esa movida.
La cuestión absurda fue la prohibición de realizar autopsias a los fallecidos, aparentemente, a causa del SarCov2, alias la Covid19. Gracias a los médicos del Norte de Italia, se descubrió mucho sobre el virus y allí se plantearon terapéuticas, exitosas, con fármacos existentes. Hicieron pruebas, estadísticas y demás. ¿Qué hico la autoridad de Salud italiana? Atacar a esos médicos. Es que, un tratamiento cuyo valor era sólo de 24 euros, completo, atentaba contra el gran negocio en gestación con las vacunas.
Igual prohibición se realizar autopsias se sembró, con distintas desobediencias, en el mundo, así como impulsar la cremación de los cadáveres. ¿Para qué? Para evitar la realización de las autopsias para siempre.
La ANMAT.
Como dijimos, este organismo prohibió la venta domiciliaria del Dióxido de Cloro, pero mantuvo la aplicación del específico en el agua, para potabilizarla, así como limpieza de bolsas de sangre para transfusiones, y otras aplicaciones. ¿Cuántas toneladas de O2Cl se requieren para potabilizar el agua corriente? No tenemos la cantidad exacta, pero, por obvio sentido, son muchas, muchísimas. ¿Quién provee dicho Dióxido de Cloro para la potabilización del agua corriente? El señor Hugo Sigman, el mismo que tiene cinco tambores de efedrina en Ezeiza que no fue a retirar desde hace años. (?)
¿Qué relación tiene este hombre que militó en el grupo subversivo erp y casado con una señora hija de un comunista declarado? Pues el gobierno de Alberto Fernández le dio una gran impulsión pública porque, entre otras negociaciones que se desconocen, sería Sigman, en un laboratorio cualunque, quien fabricaría el engendro de vacuna denominado “de Oxford”.
Así como el señor (es un exceso esto) Gates expresó, en una conferencia pública hace 5 años, que con la vacunación se reduciría la población mundial en un ´10 a 15 por ciento. Luego, en octubre de 2019, realizó el encuentro estilo Council of Foreing Relations (CFR) que trabaja, desde 1945 para el Nuevo Orden Mundial NOM, generando un esquema de control con organizaciones “mundiales” estilo FMI, OMS, etcétera. Como recién, el mundo, había pasado por la II Guerra Mundial, todo pareció positivo para la paz. Diría un amigo: ¡Minga!
Tendríamos para escribir más de 1000 páginas, pero espero que quienes lean este aporte, por favor investiguen por la suya. Todavía, en la Internet, podrán encontrar artículos, notas, archivos que aluden a lo que hemos dicho aquí. Principalmente, infórmense por las suyas y dejen de someterse al rebaño de la aceptación sin cuestionamientos.
Que la pasen bien.
Roberto Otero
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