miércoles, 31 de marzo de 2021

DESPERTAR LAS GÓNADAS Y LOS OVARIOS SI ES QUE TODAVÍA LOS TIENEN SANOS





Si recordamos la frase de Juan Perón y la cotejamos con nuestra realidad actual, nos duele ver que, si “la realidad es la única verdad”, deberíamos no sólo entristecernos sino, principal y definitivamente, reaccionar.

No es que uno busque los datos de la historia reciente -45 años atrás- para dar base a lo que hoy día sucede, pero esa visión en el tiempo también nos recuerda aquel encuentro, descripto como “casual”, entre José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de economía de la dictadura EEM76, el entonces presidente Carlos Saúl Menem. ¿Por qué destaco esa “casualidad”? Porque, ya lanzado Menem a la privatización de todo, así como a la progresiva entrega de la dignidad de la Patria, el descendiente del fundador de la SRA expresó que “Está haciendo lo que nosotros no pudimos”, haciendo clara referencia a esa forma de “entrega a manos llenas” ejecutada por el riojano. No quedan dudas de cuál fue el metro-patrón de Menem ¿Verdad?

Entre otras inmundicias que el tal sujeto cometió, encontramos el inicio de dar legalidad a la entrega del río Paraná, así como de los puertos que, los extranjeros, querían para sí. Ese origen infame tuvo su continuidad perfecta con la asunción, increíble, de Mauricio Macri a la presidencia de la Nación. Al respecto, éste último –que no entendemos por qué todavía puede caminar libremente por las calles del mundo-firmó un DNU que acentuaba aquella inicial entrega menemista, dando a las corporaciones –que ya se habían instalado, rápidamente, en puertos del Paraná-, mayor seguridad “jurídica” a la vil entrega de soberanía.

Poco después, luego del desastre que fueron los 4 infames años de ese mentiroso compulsivo de Macri, un esperanzador presidente, Alberto Fernández –en quiénes creímos como reparador de las injusticias habidas y aplicador de políticas para todos y no para algunos amiguitos-, hace poco tiempo atrás, firmó otro DNU, el 649, por el que establecía, formal y oficialmente, desde su inclinada mirada, la total legalidad de la entrega iniciada, como dijimos, por el riojano. Como dato accesorio, en nuestros artículos y notas publicadas en Prensa Comodoro y otras más, lo referíamos a tal sujeto, como “lagartija riojana” y a su infame doble presidencia, como “la segunda década infame”.

Debemos volver al título de esta nota y recordar, entre otras iniquidades de la presidencia, la ignominiosa retirada de la decisión de intervenir la empresa VICENTIN, que fuera iniciada durante la infame dictadura de 1976 con un tratamiento preferencial –y mafioso- en cuanto tierras, propiedades y, sobre todo, préstamos en moneda yanqui. Así se llegó a constatar que esos “empresarios” habían obtenido, mediante la misma miopía autoimpuesta, la suma de 18.000.000 de pesos argentinos. Obtenido, dicho “crédito”, fuera de cualquier procedimiento legal y, principalmente, revisional en tanto saber si el pedido podía respaldarse con algo más que papeles firmados. Conclusión: el dinero, ya en dólares, desapareció.

A esa reculada del tibio presidente Fernández, se sumó, luego, el DNU por el que convalida la entrega del río Paraná y la extensión de sus efectos a toda la costa marítima argentina, entregando a la República Oriental del Uruguay, el manejo de toda la vía fluvial. O sea, expulsando a la Argentina de decidir sobre qué hacer, cuándo y con quién, del Río Paraná y las demás trazas fluviales y marítimas. Para los delincuentes, siempre ocultos pero manejadores, ese DNU fue, por ahora, una belleza.

Pues hemos llegado al límite, sin duda alguna, porque además de lo expresado –Vicentín y río Paraná y su vigencia marítima- sumamos el cobarde acuerdo con los esquilmadores de siempre, sobre todo de nuestro país, que constituye el Fondo Monetario Internacional –FMI-.

Corto aparte

No mencionemos el ataque a la Humanidad por parte de los impulsores del Nuevo Orden Mundial –Gates, Soros, Rockefeller, los demócratas y algunas otras heces dispersas- con la “sorpresiva” aparición del denominado COVID19, que suple el genocidio necesario para ellos, de una porción importante de los habitantes de este Planeta. Desde ya, personalmente, no creo ni una coma del comunicado de la OMS respecto de la fábula de los animales que habría sido responsables de la propagación. El supuesto virus nació en un laboratorio militar para generar guerra bacteriológica y, entendamos, que un premio Nobel en medicina y otros profesionales de alto rango en el tema, determinaron la intervención humana (laboratorio) en el deleznable Covid. Explico algo. ¿Por qué no le creo a la OMS? Porque el director de esa organización no es médico ni científico sino empleado de Bill Gates. Éste último, mediante la inversión del 80 por ciento para el funcionamiento de la OMS (propia…) se hizo, prácticamente dueño de la organización. ¿Casualmente? China aportó el 20 por ciento restante. ¿Entonces? Recuerden que la OMS fue un motor de dichos y negares durante la, también impuesta, pandemia.

Colofón

Por lo dicho, es indispensable que las fuerzas políticas que defienden la soberanía nacional, se reúnan en un bloque indestruíble y obliguen, mediante los elementos legales existentes, a que el Presidente Fernández, anule, derogue, destruya el infame DNU mencionado; no abra ninguna licitación para entregar la “administración del R. Paraná y demás”; desaparezca el eufemismo de hidrovía; recupere la soberanía en los puertos delictivamente entregados a corporaciones; y, finalmente, que avance en todas las investigaciones sobre el manejo económico y financiero del macrismo, a la vista de los tremendos efectos negativos que generaron en nuestra Argentina y, directamente, en nuestro pueblo, o sea, en todos nosotros.

Que estén bien.

Roberto Otero

Los dueños del río. La hidrovía Paraguay-Paraná: el negocio de los recursos en América Latina

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