sábado, 31 de agosto de 2013

VOLVER

En el canal de Clarín, más campaña subliminal

Van a decir que uno es un perseguido y que ve complots y fantasmas en todas partes. No. Pero cuando el clarinete está metido en algo de lo que se ve, se lee, se escucha o se oye, ahí paro las antenas. Nadie puede negar, siendo de buena fe, que como bien definió Herbert McLuhan, "el medio es el mensaje" y Canal VOLVER posee todos los contenidos para ser una especie de ejemplo vigente de tal definición. ¿por qué tanta bulla? La película que pasaron anoche "Obsesión de venganza"

Heriberto Boccalandra

 

La película se estrenó en mayo de 1987, apenas un mes y días después del levantamiento carapintada en el que Aldo Rico prometía salir con los pies para adelante si no lograban su cometido y Raúl Alfonsín salía al balcón de la Rosada ante una plaza de Mayo de bote a bote a proferir, aquel domingo infame, la frase defraudadora: "la casa está en orden". Dos años antes, en diciembre de 1985, se conocían las sentencias recaídas sobre los integrantes de las juntas militares y que fueron juzgadas en base al Decreto 158 del 15 de diciembre de 1983, en el que se ordenaba dicho enjuiciamiento. Vale recordar que el decreto 157 enjuiciaba a los integrantes de las organizaciones ERP y Montoneros.

Ya después de haber aludido a los sediciosos como "héroes de Malvinas", sumado a la verdadera crisis económica con el poco útil Plan Austral, el cambio de signo monetario, el congelamiento de precios y salarios, la apertura a privatizaciones, a las importaciones y la inflación de 3 dígitos, el caldo de cultivo para su caída estaba en plena ebullición.

En ese año y con tal panorama, se estrenaron varias películas. Una de ellas fue "Obsesión de Venganza", dirigida por Emilio Vieyra, coautor del guión con Norberto Vieyra y la actuación de Arturo Bonin, Alicia Zanca, Luis Tasca, Tony Vilas y elenco. Vale acotar que Emilio Vieyra escribía para la dictadura ECM 76 bajo el seudónimo de Raúl Zorrilla.

La anécdota refiere a la sucesión de asaltos que sufren los pasajeros de ómnibus de larga distancia. La banda asalta el ómnibus en el que viaja el protagonista (Bonin) con su esposa e hijo quienes, a resultas del hecho, son asesinados y el propio Guerrero (Bonin) gravemente herido. Luego se recupera, salva a una desconocida de ser violada por tres sujetos matando a dos de ellos a palazos, la mujer lo ayuda a encontrar al jefe de la banda que fue el asesino de su esposa e hijo y termina siendo que el titular del estudio de abogados donde Guerrero está asociado es el defensor del jefe de la banda y socio encubierto de la misma.

Todo ello sirve para que, durante los 85 minutos de larga duración de la película, se mechen comentarios de protagonistas, extras y actores de reparto centrados en... ¡sí señores, la inseguridad!

Las frases que expresan los curiosos en torno a una comisaría luego de un asalto, los títulos catástrofe de los diarios que se muestran, los comentarios entre los dos jefes policiales -que a la postre no queda claro si no están, también, implicados en recibir su tajada de la banda-, rondan los lugares comunes habituales: "no hacen nada ustedes" (contra la policía); "nosotros no podemos hacer más, es la justicia" (responden los policías); "entran por una puerta y salen por la otra" (de una señora curiosa); "son los jueces los que los largan" (de otro curioso); "¿ve todos estos? están en la calle, caminan a nuestro lado, nos ven, nos miran, miran a su familia, a sus hijos..." (del jefe policial al abogado vengador mientras éste mira el libraco con las fotos de los "buscados").

Faltaba el ingeniero trucho y un poco de circo de Mauro Viale, junto al yuyito Majul o el hipocratus catecantopus Leuco y tantos otros emergentes del magma magnettiano para completar el cuadro.

Pero esto se decía, encubiertos por el guión, en 1987. Un año y meses antes del golpe de Estado fraguado por los carapintadas, Eduardo Duhalde y Carlos Menem junto a los gorilas de La Rural y otras miasmas entre las que Bunge y Born tuvo estrellar participación.

No se trata, entonces, de que la historia se repite sino que los que repiten lo mismo y pretenden que otro tanto suceda con la historia son los de siempre. Los que hoy día están coludidos en esa mezcla atroz y vergonzosa de listas electorales para las Primarias que dan certeza al anticipado "Cambalache", sumado a los varios de Eladia Blázquez.

   

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