viernes, 20 de diciembre de 2019

DE CÓMO EL DESPRECIO POR LOS VIEJOS SE EVIDENCIÓ DESDE LAS BASES

El asalto al Fondo de la Anses, el que cuidadosamente fue reunido para garantizar el pago continuo de jubilaciones, pensiones y otras, fue el macro ejemplo, digamos, del profundo desprecio por los viejos que la (des)aministración del macrismo tuvo hacia ese grupo etario.

La disminución del haber jubilatorio, el atosigamiento de quienes se jubilaron gracias a la decisión del gobierno de Cristina; la carencia de todo en hospitales y la anulación de beneficios justos que otorgaba el PAMI, entre otras acciones lesivas para los viejos, da cuenta de cuál fue el “metro patrón” de esa gente. Siguieron, en todo caso, lo que la directora del F.M.I. dijera al respecto: “Algo hay que hacer con los viejos”. No agregó, “matarlos” porque hubiera quedado poco fino en boca de esta francesa estafadora que fue sentenciada así por la Justicia francesa pero que no la encarcelaron, dijeron, “por el alto cargo que ocupa”…

Así las cosas llegamos al Hogar para Adultos Mayores Emilia Moutier. el que Idealmente concebido logró un nivel de aceptabilidad ponderable durante una época pero… los cambiantes aires de la política y las compulsas electorales azotaron las paredes del histórico edificio, sacudiendo casi hasta los cimientos.

TODOS LINDOS Y SONRIENTES

Los representantes del pueblo a partir de 2015 hasta el pasado 10 de diciembre de 2019 se la rebuscaron con sonrisas –de dientes bien cuidados- y vaguedades como respuestas a preguntas muy concretas. En ese juego de la escondida desaparecieron cosas.

Por ejemplo, se comenta con cuasi certeza de que faltan –no tienen justificación documental. 94.000.000 de pesos (Noventa y cuatro millones) en la Delegación Municipal de General Pirán, localidad donde está asentado el citado Hogar…

Asimismo, sabemos de muy buena fuente, que existía una “beca” para el Hogar de entre 14.000 y 16.000 pesos, cifra ésta que jamás ingresó en las arcas de la institución. Además, el mantenimiento del edificio y sus artefactos contó, mayormente, con la buena voluntad de empleados municipales que, en horas libres o cuando tenían franco, concurrían al Hogar para arreglar esto o aquello.

Sin embargo, hay goteras que ya pasan a ser “tradición” y que cuando llueve acompañan la respiración con el “tac tac tac” de las gotas que impactan en el suelo. El arreglo de esto es responsabilidad de la Delegación Municipal. Sabemos que los sucesivos delegados visitaron el Hogar y vieron, in situ, el agujero que fue formando el agua en el cielorraso. Todos y cada uno afirmaron que mandarían una cuadrilla para empezar el arreglo, pero todavía cuando llueve se oye el “tac tac tac” de las gotas cayendo desde los 7 metros de altura que tiene el cielorraso agujereado.

Resultaría tedioso enumerar lo que se debe arreglar, recomponer, reparar pero si contamos el tiempo que lleva la gotera –más de 8 años- podremos hacernos la idea de lo que hay que remontar para que sea, como lo pensó la benefactora doña Emilia Moutier de Pirán, un espacio válido y cálido para alojar a quienes se embarcan en la última navegación de sus vidas.

Hoy día confiamos porque conocemos a quienes están y a quien asumió la comandancia de esta nave. Pero si no hay fondos, dinero, efectivo, por más buena voluntad que se ponga en la gestión, habrá un corsé difícil de quitarse de encima. Porque a pesar de lo mínimamente descripto, en el Hogar se duerme bien, se come mejor y hay buena onda en el aspecto interpersonal entre viejos, enfermería y maestranza.  Este aspecto es el que no se debe perder porque corresponde a la pulsión de vida y sin ésta, ya sabemos…
Roberto Otero 

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