domingo, 5 de enero de 2020

LOS RELATOS DE LOS INDEPENDIENTES



Los periodistas que dicen ser independientes y veraces, que no tienen patrones ni línea editorial que no sea la que ellos mismos se imponen, a veces suelen caer en los lugares comunes del relato para imbéciles, que así nos toman, parece, y proceden a hacer circular esa verdad mínima o a medias que debe contener todo relato inventado para ser creíble.

El asesinato a manos del imperio terrorista yanki del general Qassem Soleimani no tiene “cinco razones” porque, primero no es razonable justificar un asesinato y, segundo, que esas “razones” no hacen razonable el hecho del asesinato ni cómo fue perpetrado.

Ninguno de los analistas del imperio yanki puede desconocer que el asesinato y el modo en que fue ejecutado constituye un acto de guerra. Que provocaría una reacción absolutamente lógica y previsible por parte de Irán y que, puestas así las cosas, el desarrollo de las acciones en los próximos días, horas diría, empujarían al mundo a una conflagración intensa, terrorífica, inútil salvo para los intereses de un sector que, hace años y después de la guerra de los 6 Días, lo anunciaba como uno de sus objetivos: someter a Siria, Irán y Líbano.

Nos referimos al grupo terrorista mundial reconocido como sionismo uno de cuyos líderes gobierna el estado criminal de guerra de Israel (según la definición de un virtuoso judío como Noam Chomsky).

Hace años, también, que constatamos que el grupo sionista gobierna (en la práctica) al imperio yanki, y tiene a sus oficiales imbricados en puestos y cargos estratégicos, tanto como en la industria del cine y la televisión (para ayudar e influir psicológicamente a la inocente audiencia).

El estado que fue creado por los británicos donde, hasta ese momento y durante algunos años más, funcionó la central judía para distribución de sus integrantes, era territorio Palestino. Un estado así ficticio apoyado por las bayonetas y las armas de una guerra victoriosa para los yankis que pretendieron hacer olvidar un hecho ilevantable: que quienes realmente vencieron al nazismo y ganaron la guerra fueron los rusos.

El sionismo, que aportó una compañía de sus hombres a la horda nazi, o sea, trabajaron para los nazis con uniforme y todo, siempre tuvo como objetivo ampliar ese pedazo de Palestina a casi todo Oriente Próximo. Para esto contó, desde su instalación, con el aporte yanki de millones de dólares diarios con los que fue fácil construir, desarrollar y generar ciencia y técnica. Pero la riqueza está en el subsuelo y no sólo es petróleo. Por esto los sionistas pretendieron, desde siempre, dominar toda la región.

Pues con esta burrada de necio infame y subnormal con poder que ostenta zanahoria Trump, ese objetivo buscado por los sionistas está casi a la vuelta de un par de hojas de la historia reciente que se escribirá en las próximas horas.

De todos modos, no creo que esta vez les resulte así de fácil. Incluso mucho menos que en Vietnam. Lejos de la criminalidad de denominar “guerra” al genocidio palestino llevado a cabo por los sionistas ocupantes. Esta vez me parece que va a temblar la Tierra y con ella, lamentablemente, nosotros también.

Por ello no entiendo por qué, en la Argentina, se “refuerzan” medidas de seguridad en aeropuertos y otros sitios. Bastará con que se refuerce, en serio y con excelencia, la seguridad en la Embajada de los yankis que es la responsabilidad del Estado Argentino mantenerla así. Lo demás, que sean pertenencias yankis, que las cuiden ellos mismos. No los argentinos.

Roberto Otero


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