martes, 28 de julio de 2020

¿DOBLE VARA O NOS ENGRUPEN BIEN DEBUTE?




Anoche, como cuento para dormir, sintonicé en Youtube la participación de Leandro Santoro en el programa de Silvestre en C5N. Presentado como algo así como el vocero por excelencia de Alverso. Y como tal, actuó, con esa verba ágil y subyugante. Así nos enteramos de que los que apuntamos Alverso para que cumpla con lo que puntualizó en la campaña  electoral, somos desde lelos, inútiles para el análisis político de la historia, dadores de leña para las fogatas de los extremistas Alverso fueron varios “logros” de la presidencia para palear la malaria impuesta por la pandemia: los bonos para habitantes, que no echen a inquilinos por no poder pagar el alquiler; el congelamiento de las tarifas y un largo etcétera que, en la práctica, no se relaciona con la pandemia sino con lo que adelantó en la campaña.

Sin embargo, el tan amigo de Allverso por su compartida admiración por el finado Raúl Alfonsín, avanzó con su reprimenda a los “criticones” ya que Alverso está peleando para acordar con los buitres (bonistas) la forma de pagar toda la supuesta deuda externa.

Enfatizo lo de “toda la supuesta deuda externa” porque cuando todavía estaba el cipayo estafador como insólito presidente de nuestro país, ya hablábamos, comentábamos y publicábamos sobre la ilegalidad de la absurda deuda contraída para sus propios negocios, para fugar dólares, para lo que fuere menos para inversión productiva en la Argentina.

Deuda que también fue calificada como “fuera del Reglamento” no sólo por nosotros, las víctimas sino por miembros del F.M.I. que señalaron a la ya sentenciada por la justicia francesa como estafadora a la señora Christinne Lagard. O sea, miles de miles de dólares pasados a la irresponsabilidad total de Mauricio Macri para que éste lo usara en su campaña para la reelección. Es que los especuladores y buitres financieros internacionales tenían, en Macri, un baluarte casi insustituible para que encarase cualquier delito financiero y otros que beneficiara al conjunto de lo que cobraba su parte según simpatías o ingresos plenos o no.

De modo que la promesa, casi el lugar común de los dichos en campaña fue que investigaremos la deuda irresponsable contraída por Macri. Como no se supo jamás que tal investigación se haya realizado, al menos en nuestro país y en este tiempo, debemos inferir que no se investigó ni el más mínimo centavo de lo recibido y fugado por Macri, Mauricio y su banda.

Sin embargo, el forúnculo repleto de una viscosidad purulenta y hedionda puesto por los financistas para que aparente con el cartel de Stiglitz pero que actuará como cualquier otro ortodoxo – que no nos sirve para lo anterior, o sea, investigar… etc.-, avanzó, de entrada nomás, a convalidar el total de la deuda ilegal tomada por Macri. Sobre esa suma total es que plantea la nueva frustración –nueva o final, no me animo- y volveríamos, de continuar las cosas así, a la misma historia de siempre: pagar por una deuda que no contrajimos porque de la misma no surgió ningún beneficio para el pueblo.

Entonces, mister Santoro vocero, encárgate de sugerirle a tu gran amigo, Alberverso, que cambie el rumbo del tema deuda. Porque, a la postre, acordemos o no, vamos a estar mal, arrinconados, casi sin aire. Y para estar así, será preferible decidir, cada uno de nosotros, de ajustar o no la cuerda o cortarla de una cuchillada, pero decidir por las nuestras. En todo caso, también sugerirle a mister Santoro, que intente cambiar su futuro en el ámbito de la venta; que hable con Roberto Moldavski que tiene experiencia en el tema. Porque con una verba a repetición que tiene, sería una pena que se gaste como representante de un nabo solitario en el rincón del terreno del fondo.

Roberto Otero

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