LA PLANDEMIA
Nos cayó encima –o nos
lo arrojaron- la peste del covid 19. Virus nuevo, original digamos (por lo
desconocido) sobre el que giran más dudas y preguntas que certezas. Salvo las
evidentes que se grafican en muertes o la sospechosa –por ser inexacta y escasa-
lista de muertos a los que como causa de fallecimiento le encajan “coronavirus”.
Ya que estamos…
Pero lo concreto y
eficaz es evitar cercanías con otros seres humanos, el encierro preventivo y
aún, defensivo. ¿Sirve? Claro que sí, pero no es una vacuna ni un baño de salud
inexpugnable.
Lo que hace muy
sospechosa toda esta movida por el también sospechoso covid19 es. Por una
parte, la contradictoria manifestación sobre prevención que expresó, de
continuo, la OMS, que en un momento sugirió que los “tapabocas” no eran
necesarios y que luego afirmó exactamente lo contrario; que si se propaga por
el aire o que no; que la marchala…
La otra intervención
que nos despierta nueva –o la misma- sospecha es la vocación de Bill Gates y el
impulso que pretende darle a “la vacuna”. Siendo que la fundación de los Gates,
junto al capo de Johnnson (un laboratorio
para la familia…) y uno de los laboratorios que se enfoca en vacunas,
organizaron y participaron en una reunión estilo “Think Tank” como los que
organiza el Council of Foreing Relations (CFR) en octubre de 2019.
En aquella reunión en
la que participaron periodistas, editores, abogados, médicos, especialistas
infectólogos y una larga lista de especialilstas, se estudió la reacción del
mundo ante la aparición de una infección general, imparable, hipercontagiosa.
Cada grupo reaccionó de acuerdo a cómo lo haría de ser cierta la hipótesis del
trabajo. Esto fue en octubre 2019. Tres meses después
de aquella junta, se denuncia la aparición del covid 19. Recordamos otra perla
de aquel inicio, cuando biólogos chinos denuncian que en la estructura del
virus había elementos “no-biológicos” y agregaban, o sea puestos en un
laboratorio…
¡Cómo para no
sospechar! En la “agenda” del Nuevo Orden Mundial hay un ítem que indica que
para plantear un planeta viable, sobran 2. 500.000.000
millones de habitantes en la Tierra.
¿Con cuáles específicos se aplican a los infectados?
Varios, dentro de la
incertidumbre que planea sobre las terapéuticas. Casi algo como “prueba y error”.
Los infectólogos aproximan definiciones que son absolutamente inciertas porque
del covid 19 se conocen los efectos más que el proceso.
Sin embargo, parecen
unidos en bloque para rechazar a ultranza la aplicación del dióxido de cloro. Que no sirve, que es
inútil, que patatín y que patatán.
Por su parte, el doctor
Andreas Kalcker, que avanzó en el tratamiento de los infectados con dióxido de
cloro, arroja resultados esperanzadores. Por caso, la aplicación de dicho
específico a 104 infectados en estado grave y resultó que el 98 por ciento se curó en 4 días. En el mismo sentido,
en Bolivia se sancionó una ley que incluye a las universidades para trabajar
con el dióxido de cloro como eficaz tratamiento de los infectados.
Pero, claro, el doctor
Kalcker tiene dos contras: la primera, que se refiere a la pandemia como Plandemia; y la segunda, que denosta de
Bill Gates. Y desde la “medicina oficial” y la OMS y otros sellos, disparan
sobre Kalcker tratando de imponer a la población mundial el concepto acusatorio
del citado profesional. ¿Será, entonces, que la aplicación del dióxido de cloro
es eficaz y salva vidas? O sea, ¿salva vidas que, sin la aplicación de dicho
específico irían a parar a la fosa? De modo que lo que se necesita ¿es que haya
muertes ya que, recordemos, la agenda del NOM indica 2. 500
millones a desaparecer de la faz de la Tierra y no es prudente organizar una
guerra “tradicional”?
Quienes tengan interés
en informarse con mayor precisión, está la página web https://saludprohibida.com y https://andreaskalcker.com/
Gracias por llegar hasta aquí.
Roberto Otero
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